El presidente de la Liga MX, Mikel Arriola, asistió al Estadio Azteca para supervisar el cumplimiento de los protocolos de seguridad y sanidad
El Estadio Azteca presentó poca afluencia de aficionados para el partido de la décima jornada entre Cruz Azul y Pumas, a pesar de ser equipos de la Ciudad de México y de los clubes con mayor convocatoria en la Liga MX.
Desde una hora antes de que diera inicio el duelo entre Cruz Azul y Pumas, se percibía poco movimiento alrededor del Coloso de Santa Úrsula, incluso el estacionamiento del inmueble lució a la mitad, cuando en otras ocasiones se terminaban los lugares para estacionar los automóviles.
En las taquillas también había pistas de que sería una mala entrada en el Estadio Azteca, pues a pesar de que había boletos disponibles, fueron pocas las personas que se acercaron para adquirir sus entradas.
Uno de los aspectos que llamó la atención en el Cruz Azul vs. Pumas fue la presencia de Mikel Arriola, presidente de la Liga MX, para estar al pendiente de los protocolos de seguridad que se impusieron luego de la trifulca del sábado pasado en el Estadio La Corregidora durante el duelo entre Querétaro y Atlas.
Una de las medidas que se tomó, fue la de prohibir la presencia de porras visitantes. Sin embargo, a pesar de ello, el dispositivo de seguridad funcionó con normalidad, había vallas para separarlos del resto de la afición, a pesar de que no hubo presencia de camiones con seguidores de los universitarios.
Para el Cruz Azul vs. Pumas se usaron dos mil elementos de seguridad, quienes supervisaron las inmediaciones del Estadio Azteca.
Una vez iniciado el cotejo, se unieron personas aficionadas a Pumas en una de las esquinas del Coloso de Santa Úrsula, quienes formaron un grupo de alrededor de 30 personas para alentar a la escuadra de la UNAM, incluso en un inicio tenían una manta y de inmediato acudió la seguridad del estadio para retirarla.
