Jose Fernandez abre paso a otros entrenadores latinos en la WNBA

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Jose Fernandez, un orgullo latino de la Florida (2:49)

En el Mes de la Herencia Hispana te contamos la historia del primer entrenador latino, hombre o mujer, en la historia de la WNBA.


Las Dallas Wings (26-17) cierran su temporada regular este miércoles por la noche visitando a las Seattle Seahawks (8-35).

Todo ha cambiado para bien de un año para el otro en Dallas. En parte gracias al entrenador debutante, Jose Fernandez.

Y en parte también gracias al talento de las dos primeras selecciones del draft de la WNBA en 2025 y 2026 -- Paige Bueckers y Azzi Fudd, respectivamente -- consecuencia del pésimo rendimiento del conjunto en años anteriores.

En la temporada 2025, las Wings empataron por el peor récord de la liga, 10-34, un año después de culminar con la segunda peor marca, 9-31.

Este año se volvieron en el tercer equipo desde 2016 que se clasifica a los playoffs la temporada después de registrar la peor marca de la liga, como hizo New York en 2020-2021 y Phoenix en 2022-2023.

Dallas recibirá un partido de postemporada por primera vez desde 2023 la semana entrante en Arlington. Como las Wings serán el equipo peor sembrado en su enfrentamiento de primera ronda, serán anfitrionas del Juego 2 de la serie al mejor de tres.


Fernandez es el primer entrenador latino de la WNBA

Al llegar Fernandez a Dallas, el quinto entrenador en siete temporadas para el equipo, hizo historia en la liga. El cubanoamericano se convirtió en el primer entrenador latino desde que se estableció la WNBA hace tres décadas.

En entrevista con ESPN, Fernandez admitió la importancia de su fichaje, ”Es algo especial. Es una experiencia que te llena de humildad; no lo ves así hasta que lo escuchas.

“Ojalá haya más latinos que sigan mis pasos —ya sean de origen puertorriqueño, mexicano, sudamericano, centroamericano o español— para abrir camino y permitir que los entrenadores latinos persigan sus sueños sin rendirse, demostrando que es possible”, sentenció.

Para asegurarse de que otros puedan continuar el legado en la WNBA y otras ligas, él invierte su tiempo dándole la mano a los entrenadores latinos. Pertenece a la Junta Asesora del Latino Association of Basketball Coaches, asociación nacional que incluye a entrenadores de baloncesto de los niveles de preparatoria, universidad y profesional, tanto en programas masculinos como femeninos.

Además, Fernandez es presidente de la Women’s Basketball Coaches Association (WBCA), la asociación para los entrenadores del baloncesto femenino, para el plazo de 2025-27. Mencionó que enfatiza la educación y establecer contactos así como una red de mentores en la industria de los entrenadores de baloncesto.

Aunque la contratación de las Wings no tuvo que ver con su identidad étnica, tuvo todo que ver con la ética de trabajo y los valores que aprendió de su familia cubana.

Fernandez cuenta cómo los padres de su madre Julia “perdieron todo cuando se fueron de Cuba a venir a los Estados Unidos”. Sin embargo, en vez de bajar los brazos, vieron su situación como una oportunidad para construir una nueva vida.

Más adelante, sus abuelos disfrutarían de gran “éxito en Miami abriendo su propio negocio, una tienda de deportes que todos conocían antes de que las grandes tiendas de deportes se apoderaran de todo”.

Ese sacrificio y esfuerzo que aprendió de sus abuelos representan el norte bajo el cual el entrenador sigue operando hasta el día de hoy. Además, como anunció en mayo cuando fue contratado por las Wings, su estilo es “ganar”.

Fernandez confiesa que es un hombre de familia; en casa, igual que en el trabajo, está rodeado de mujeres. Durante la temporada, vive con su esposa Tonya, su hija Taylor y sus ocho perros rescatados en Dallas. Cuando termine la campaña, volverán a su hogar en Tampa, donde siguen viviendo dos más de sus hijas, Sydnie y Alex. Las hijas que completan el quinteto, Brianna y Brooke, viven en Miami.


Sabor latino en la WNBA

La mexicoamericana Gabriela Jaquez, seleccionada quinta en el draft más reciente por las Chicago Sky, encabeza las pocas jugadoras latinas en activo en la liga. Campeona nacional con UCLA en 2026, la novata es una figura destacada que continua impulsando la representación de los mexicoamericanos, ahora en el ámbito profesional.

Lou Lopez-Sénéchal, primera mexicana seleccionada en el draft de la WNBA en 2023, no está jugando en 2025 con las Wings por razones personales. Celeste Taylor, de raíces colombianas y puertorriqueñas, es agente libre actualmente. En 2024, la dominicana Esmery Martínez se convirtió en la primera jugadora nacida en República Dominicana en ser drafteada en la 2024, al ser seleccionada decimoséptima por las New York Liberty, pero fue cortada por el equipo.

La jugadora latina más famosa que ha dejado su huella en la liga es la ítalo-argentina Diana Taurasi. Fue votada la GOAT por los fans durante la celebración del 25 aniversario de la liga, en octubre de 2021. Se retiró en 2025 luego de 20 temporadas en la WNBA, como la máxima anotadora de todos los tiempos en la liga, ganadora de múltiples títulos con las Phoenix Mercury y con un historial legendario a nivel internacional y olímpico.

La primera latina en jugar en la WNBA fue la cubanoamericana Rebecca Lobo, seleccionada en el primer draft de la liga por las New York Liberty. La ganadora de oro olímpico con Team USA en Atlanta 1996 jugó en la liga de 1997 a 2003 y fue nombrada All-Star en 1999, aunque no participó en el Juego de Estrellas por lesión. Lobo ahora dedica su vida al deporte, narrando partidos de baloncesto femenino para la cadena ESPN.

La WNBA, que actualmente celebra su trigésima temporada en 2026, cuenta con varias latinas en sus cuerpos técnicos. Por ejemplo, en las Connecticut Sun, la mexicoamericana Terri Acosta es la Directora de Salud y Rendimiento y la Preparadora Física principal y la boliviana Analisse Ríos es la Coach de Fuerza y Acondicionamiento.

A nivel ejecutivo, la abogada general adjunta y vicepresidenta asociada de la WNBA es Jachele Vélez, originaria de New Jersey. Es responsable de la negociación colectiva con las jugadoras, cuestiones relacionadas con la Junta de Gobernadores y los propietarios, la expansión de la liga, investigaciones, asuntos jurídicos derivados de las diversas relaciones comerciales de la liga, y temas relacionados con las jugadoras y los equipos.


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El consejo de Jose Fernandez: "Follow your dreams"

Era el momento perfecto para Fernandez hacer el salto

Sin duda fue la decisión correcta. Fernandez no titubea al describir lo bien que se siente al final de la primera temporada regular como entrenador de las Wings, “Es una aventura cada día, pero en lo que respecta a desenvolverse en el entorno de la WNBA, lo estoy disfrutando muchísimo”.

Fernandez cambió del baloncesto universitario a la WNBA en 2025 luego de 25 años como entrenador del equipo de baloncesto femenino en la Universidad de South Florida. Bajo su dirección, las Bulls se clasificaron al Torneo de la NCAA 10 veces, y más de 100 de sus jugadoras jugaron a nivel profesionalmente en todo el mundo. Nueve de sus jugadoras fueron seleccionadas en el draft o fichadas por equipos de la WNBA, incluidas las jugadoras en activo Courtney Williams (Minnesota Lynx) y Kitja Laksa (Dallas Wings).

El cambio se sentía necesario para Fernandez, quien también ha ganado tres medallas de oro con USA Basketball, más recientemente como Coach de Scouting para el campeón de EE. UU. en la Copa Mundial de Baloncesto Femenino FIBA 2026. Sobre todo, confiesa que “la llegada del reparto de ingresos y del NIL iba a complicar aún más las cosas”.

Había notado las diferencias más dramáticas en los pasados dos años. Dice el cubanoamericano, “Todo se reducía a ‘¿qué voy a recibir ahora?’ o ‘¿con qué me voy a quedar al final?’. Entonces surgió la oportunidad de entrenar en la WNBA y pensé que, si iba a dedicarme al baloncesto profesional y las jugadoras ya cobraban, lo mejor era hacerlo al más alto nivel”.

Ese conjunto de las Wings que Fernandez ha dirigido este 2026 incluye figuras de la talla de Bueckers, Arike Ogunbowale, Jessica Shepard, Odyssey Sims y la novata Fudd, quien se perderá los playoffs por lesión.

De la mano de Fernandez, las Wings le han dado la vuelta a dos pésimas temporadas y se encaminan a los playoffs esperanzadas de volver a hacer historia. Buscarán convertirse en apenas el segundo equipo en la historia de la WNBA en pasar de tener el peor récord de la liga a ser campeón la temporada siguiente, como hicieron las Detroit Shock en 2002-03.

Pregunta de trivia: ¿Qué le pasó a las Detroit Shock? Se mudaron a Tulsa en 2010 y luego a la ciudad de Dallas, Texas en 2016, donde se cambiaron de nombre a las Dallas Wings. Interesante.