Steph Curry paga por un impuesto especial por la grandeza

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EXISTEN OCHO jugadores que han ganado al menos tres títulos de la NBA y dos premios al Jugador Más Valioso. La lista se lee como la absoluta relación de quién es quién en la historia de la liga: Kareem. Russell. MJ. Magic. Bird. Duncan. LeBron.

Incluso, los aficionados más casuales no necesitan saber sus nombres completos. Tampoco es imperante conocer el último de la lista: Steph.


A sus 30 años, en su décima campaña en la NBA, Stephen Curry se regodea en el ápice de su carrera. Si gana un cuarto título o un tercer Más Valioso (y ambas cosas parecen ser posibles en esta temporada) la lista se recortará aún más. Si hace ambas cosas… hablaremos de la más rara hazaña entre las raras hazañas. “Detesto hacerles esto, pero ya él es uno de los grandes de todos los tiempos”, expresó Steve Nash, en dos ocasiones galardonado con el Más Valioso. “Es el jugador definitivo y único. Es la evolución del baloncesto. Evolucionó ante nuestros propios ojos”.

Cada vez que alguien tacha los logros cumplidos (cifras arbitrarias de títulos y reconocimientos al Más Valioso), se pueden crear relatos. Surge una métrica distinta y la lista puede cambiar.

Esta no es la intención aquí. Coloquemos a un lado los trofeos por un momento: la idea es que Curry ya ha llegado. Durante un tiempo, ha sido digno de ser exaltado al Salón de la Fama en su primera votación. Ha sido candidato para tener su busto esculpido en el Monte Rushmore del baloncesto.

Curry es inmensamente popular, especialmente entre los aficionados jóvenes; sin embargo, no disfruta del respeto que debería exigir alguien de su estatura. Ha habido demasiados ejemplos de ello. Uno muy tangible es la reacción desfavorable cuando se convirtió en el primer Más Valioso elegido de forma unánime en 2016.

Gary Payton dijo que era una falta de respeto para con grandes jugadores de la talla de Michael Jordan. Mi estimado colega de ESPN, Tracy McGrady, expresó que era una evidencia de la disminución de la calidad de la NBA. LeBron James apoyó la victoria de Curry esa temporada, pero llegó a cuestionar el significado de la palabra “Valioso”. Habrá mucho mas de donde provino eso.

“Existen varias capas que conforman su lugar en el consciente colectivo”, dijo Nash. “La gente no llega a asociarlo con la idea de grandeza porque no domina el juego físicamente hablando. Él baila. Paga un impuesto por ello. Paga impuestos por tener grandes compañeros a su lado”.

El lugar de Curry dentro de la historia del baloncesto cuenta con dos pilares vitales, uno de los cuales es innegable y otro envuelto en una capa gris. Generalmente, es reconocido como el más grande encestador del baloncesto y su brillo ha logrado conseguir la manera de cambiar la forma de la cancha. Algunos de los fundamentos del baloncesto han cambiado con Curry sosteniendo un pincel.

“(Wilt) Chamberlain, Kareem y los otros gigantes grandiosos como Russell cambiaron el deporte desde dentro. Él lo ha cambiado desde afuera”, indicó Jack McCallum, veterano redactor de la revista Sports Illustrated y autor del libro “Golden Days” (“Días dorados”).

“Es un pedazo ambulante de la historia. Sin embargo, existe cierta resistencia hacia él”.

Ahora, el otro aspecto.

No solo se trata de que Curry fue hasta los Hamptons para ofrecerle a Kevin Durant un puesto de primera fila en la montaña rusa de los Golden State Warriors en dirección a una dinastía. Se trata de que ha hecho mucho más que cumplir con su palabra, arrodillándose y moviéndose para así hacer espacio. Esa acción y la capacidad de seguir brillando mientras se adapta a la presencia de nuevos actores es tan importante para el estatus de Curry como sus triples de 30 pies de distancia. De alguna forma, es igual de histórico.

“Su disposición de sacrificarse para así dar espacio a KD es uno de los grandes relatos de la historia”, dijo Scottie Pippen, quien fue campeón de la NBA en seis ocasiones. “Si tienes una mentalidad para este deporte, entiendes que debes hacer sacrificios a fin de alcanzar la grandeza. Todos los grandes jugadores deben sacrificar algo. De otra forma, no puedes ganar”.

“Cuando el balón llegaba a las manos de Jordan, era ir y encestar. Ganaba encestando. Para mí, eso implicaba que yo no disparaba tanto. Sin embargo, no creo que eso me restó grandeza. En el caso de Steph, él ha cedido su asiento a KD. Pero eso no le resta grandeza. Debería ser visto como uno de los bases más grandes que este deporte jamás haya visto”.

Curry ha sido atacado por no tener en su haber ningún premio al Más Valioso de las Finales. Ha sido criticado por no ser un gran defensor. Ha sido atacado por jugar con una sonrisa en su rostro.

“Juega con felicidad, entrena con felicidad, pero cuenta con una competitividad intensa”, dijo Nash. “Es un erudito”.

Curry es muchas cosas. Una de ellas es ser uno de los grandes de todos los tiempos y debe ser estimado a ese nivel. No cuando se retire. Debe ser ahora.