Si como runner buscas mejorar tu rendimiento deportivo, es importante que integres a tu entrenamiento ejercicios que te exijan más allá de tus capacidades. En este sentido, el entrenamiento en escaleras es una excelente alternativa para lograrlo. En primer lugar, este tipo de sesiones es una actividad que te ayudará a mejorar tu resistencia cardiovascular. A medida que subas y bajes las escaleras, tu cuerpo estará trabajando principalmente con el sistema cardíaco y respiratorio. Esto te permitirá aumentar tu capacidad pulmonar y reducir la fatiga que puedes sentir mientras corres.
Paralelamente, la actividad de subir y bajar escaleras también es un excelente ejercicio para fortalecer diferentes grupos musculares, como los glúteos, cuádriceps, pantorrillas y abdominales. Al mismo tiempo, también contribuye al fortalecimiento de tendones y ligamentos por el movimiento repetitivo de flexión y extensión de los músculos.
Además, subir y bajar escaleras es una actividad que te permite quemar una mayor cantidad de calorías en comparación con otros ejercicios cardiovasculares. Esto ocurre porque al trabajar diferentes grupos musculares también estarás incrementando tu tasa metabólica. Y como consecuencia, esto puede ayudarte a perder peso y mejorar tu composición corporal.
Finalmente, otro beneficio adicional de este tipo de sesiones es que son fáciles de integrar en tu rutina de entrenamiento. A diferencia de otros ejercicios cardiovasculares, el entrenamiento en escaleras no requiere de equipos costosos o de un espacio amplio para su práctica. Puedes integrarlo fácilmente a tu rutina de entrenamiento, ya sea en un edificio, parque o cualquier lugar al que tengas acceso a escaleras.
En cuanto a su implementación, una buena idea es incluir tramos de escaleras en tus rutinas, 1 o 2 días por semana, siempre en días no consecutivos. Eso sí, al ser un entrenamiento en donde la fuerza y la potencia se ponen en juego, es muy importante realizar previamente una buena entrada en calor. Por esto ubica estos ejercicios en la parte medio o final de tus sesiones, con al menos 15 minutos de trote previo.
¿Ya has incluido el entrenamiento en escaleras en tu rutina?
