El convenio colectivo entre la NFL y la Asociación de Árbitros de la NFL expira el 31 de mayo y las negociaciones están en un punto muerto
Los planes preliminares de la NFL para contratar y utilizar árbitros sustitutos esta temporada incluyen una transferencia significativa de responsabilidades —relacionadas con la administración del juego e incluso con la marcación de sanciones— hacia las oficinas centrales de la liga, según informaron fuentes el jueves.
El convenio colectivo entre la NFL y la Asociación de Árbitros de la NFL expirará el próximo 31 de mayo. Las negociaciones han llegado a un punto muerto, lo que ha llevado a la liga a comenzar a contactar a supervisores de arbitraje universitario con el fin de elaborar una lista de aproximadamente 150 árbitros que fungirán como sustitutos. Para ayudar a mitigar la falta de experiencia de estos árbitros en el nivel de la NFL, el comité de competición de la liga está ultimando una serie de cambios reglamentarios condicionales que permitirían a los empleados de la liga —ubicados en el centro de mando "Art McNally Gameday Central" en la ciudad de New York; un paso audaz hacia la centralización del arbitraje tras años de avances graduales, según indicaron las fuentes.
Dichas propuestas reglamentarias se debatirán durante la reunión anual de la liga, la cual dará comienzo el 29 de marzo en Phoenix. En el primer comentario público de la liga sobre el asunto, el vicepresidente ejecutivo de la NFL, Jeff Miller, declaró en un comunicado que la liga se ha visto "obligada" a comenzar a considerar planes de contingencia. El comunicado también dejó claro que la liga busca introducir cambios en algunas prácticas de larga data relacionadas con el desempeño arbitral.
"En casi dos años de negociaciones", afirmó Miller en el comunicado, "el sindicato no ha realizado ningún esfuerzo por colaborar con nosotros en un objetivo que todos deberíamos compartir: garantizar una cultura arbitral centrada en el desempeño y la rendición de cuentas. A lo largo de este periodo, hemos presentado numerosas propuestas que reflejan nuestro compromiso de recompensar el buen desempeño, mientras que el sindicato se ha negado rotundamente a abordar los aspectos económicos. Su enfoque se ha centrado en demandas ajenas a la mejora del juego, tales como el cobro de derechos de imagen y beneficios de viaje".
"Seguiremos participando en la mesa de negociaciones con la esperanza de alcanzar un acuerdo que fortalezca el arbitraje en su conjunto y que, en última instancia, resulte beneficioso para el juego. Sin embargo, dada la negativa del sindicato a discutir los términos sustanciales y la inminente expiración del acuerdo actual, nos hemos visto obligados a tomar medidas para asegurar que el fútbol americano continúe sin interrupciones esta temporada".
La búsqueda de árbitros sustitutos se ha centrado principalmente en conferencias universitarias de menor nivel, pero fuentes indicaron que la liga está ampliando su abanico de búsqueda. En 2012, la NFL recurrió a árbitros universitarios, de secundaria y semiprofesionales durante un cierre patronal (lockout) de la NFLRA que se prolongó por 110 días y concluyó en la cuarta semana de la temporada regular. Posteriormente, en 2019, ambas partes acordaron una prórroga del Convenio Colectivo (CBA), con mucha antelación a su fecha de vencimiento prevista para 2020.
Scott Green, director ejecutivo de la NFLRA, declaró el miércoles que le sorprendía que la NFL considerara la posibilidad de recurrir a árbitros sustitutos, habida cuenta de la experiencia vivida durante la temporada de 2012. Green planteó a la liga dos inquietudes: una mayor vulnerabilidad de los árbitros sustitutos ante las presiones de los apostadores, y la seguridad de los jugadores en los partidos dirigidos por árbitros que carecen de experiencia previa con el nivel de intensidad física y la velocidad propios del juego profesional.
Según las fuentes consultadas, la NFL confía en que su centro de operaciones pueda mitigar las inquietudes relativas a la aplicación de las normas de seguridad. Por otra parte, su plan para la contratación de árbitros sustitutos contempla un proceso de incorporación que dará comienzo en mayo; esto otorgará a la liga el tiempo necesario para verificar los antecedentes de cada candidato con suficiente antelación a su primer contacto con los jugadores y entrenadores durante los campos de entrenamiento.
Los árbitros de la NFL no tienen la condición de empleados a tiempo completo de la liga. Según las fuentes, la campaña pasada el árbitro promedio de la NFL percibió unos 350,000 dólares anuales, en el marco de una estructura retributiva multifacética que incluye honorarios por partido, bonificaciones, dietas por asistencia a reuniones, compensaciones por labores de preparación y otros beneficios. Las mismas fuentes indicaron que la NFL ha propuesto un incremento lineal del 10% en los honorarios por partido durante la temporada regular, así como un aumento de hasta el 30% para aquellos que dirijan el Super Bowl. Hasta la fecha, no se han celebrado negociaciones sustantivas sobre el fondo de dichas propuestas.
Asimismo, la NFL pretende reorientar la asignación de los bonos anuales hacia aquellos árbitros que registren un desempeño sobresaliente, así como ampliar el periodo de prueba para los nuevos árbitros, el cual se sitúa actualmente en tres años. Por su parte, la NFLRA busca reducir la duración de dicho periodo de prueba, tal como informó Kayln Kahler, de ESPN.
Según las fuentes, durante el otoño pasado ambas partes dedicaron tiempo a debatir cuestiones relativas a los gastos de viaje; entre los temas abordados figuraba la posibilidad de permitir que los árbitros viajen acompañados de familiares y amigos a los partidos que se disputan en el extranjero.
