PITTSBURGH -- Los New York Jets han perdido tres juegos consecutivamente por primera vez en 21 encuentros bajo el mando del coach Todd Bowles, quien el domingo se responsabilizó por el mal paso del equipo.
“Toda la culpa es mía. Soy el entrenador en jefe”, dijo Bowles tras la derrota por 31-13 ante los Pittsburgh Steelers en Heinz Field. “El equipo irá a donde yo vaya. Estamos 1-4. Esa marca es responsabilidad mía.
“Si yo guío, ellos siguen. Necesito hacer un mejor trabajo en guiar a estos chicos y prepararlos. Tenemos que seguir desde el punto en el que estamos y pueden responsabilizarme de todo a mí”, insistió Bowles.
Durante la racha perdedora, los Jets han anotado sólo siete puntos y recibido 37 de sus rivales en las segundas mitades, lo que ha provocado críticas que indican que Bowles no ha hecho los ajustes apropiados en los descansos.
“Esta liga va semana a semana. Uno puede ser un contendiente al Súper Tazón una semana y a la siguiente te entierran. Hoy, nos están enterrando”, señaló Bowles.
Las lesiones también comienzan a acumularse. El centro Nick Mangold (rodilla derecha) y el linebacker David Harris (muslo derecho), los jugadores con más tiempo en el equipo, sufrieron lesiones en Pittsburgh y no regresaron al campo.
Mangold dijo que espera someterse a una resonancia magnética el lunes. El esquinero Darrelle Revis (muslo) no jugó.
Los Jets viajan a Phoenix para medirse a los Arizona Cardinals el próximo lunes por la noche, en el queserá su cuarto juego en fila contra equipos que llegaron a Playoffs en 2015.
La más reciente derrota provocó una rara imagen en el vestidor tras el partido.
El ala defensivo Sheldon Richardson tuvo un intercambio de palabras con los reporteros, a quienes acusó de provocarlo para criticar a sus compañeros de equipo.
“Nos vamos a preparar para (enfrentar a) Arizona”, dijo un malhumorado Richardson al responder a las primeras cinco preguntas que le hicieron antes de expresar su molestia.
Del otro lado del vestidor, el receptor Brandon Marshall dibujó un panorama optimista.
“Es extraño, porque estamos 1-4. Nos van a pegar en los medios. Nuestros jugadores, incluido yo, seremos criticados. La gente pedirá que nos manden a la banca, pero esta es la posición perfecta para nosotros.
“Tenemos un gran talento en este vestidor, somos uno de los equipos con más talento en la Liga. Podemos hacer una de dos cosas: podemos ponernos a llorar o podemos mantenernos juntos y continuar trabajando”, agregó Marshall.
Cuando se habló con el receptor del juego del lunes ante Arizona, el rostro de Marshall se iluminó.
“¡Lunes por la noche!”, exclamó. “Ya superé esta derreota. Vamos a darle vuelta a esta situación. Se los prometo. ¡Woo!”.
Acto seguido, Marshall aplaudió tres veces de forma ruidosa.
“Y comenzamos ahora”, dijo sobre superar el mal momento. “Les prometo que así será”.
