LOS ÁNGELES -- Javier Aguirre no considera necesario el auxilio de un motivador personal, como es el caso del español Imanol Ibarrondo, a un nivel de selección nacional.
"Yo a ese señor [Ibarrondo] no lo conozco. Estuve 12 temporadas seguidas en España y no lo conozco de nada... Yo no lo vi, no se quién es, a qué se dedica", explicó Aguirre en charla con el programa de Raza Deportiva de ESPN.
El técnico internacional mexicano considera que esa asesoría debe presentarse en las etapas de desarrollo del futbolista, no cuando ya se encuentra a un nivel profesional y mucho menos representando a un país a nivel mundial.
"Siempre defendí el trabajo mental, psicológico de los jugadores, pero en categorías inferiores, a nivel grupal. Pienso que es ahí donde se puede sembrar la semilla... En Primera División jugadores que nunca han tenido contacto con alguien externo a la cancha es harto difícil, la verdad".
Aguirre alabó la labor que representó en su momento en México la presencia del doctor Octavio Rivas, reconocido psicólogo deportivo.Sin embargo, destacó el trabajo del entrenador en el día a día como "guía y motivador" de sus jugadores.
No obstante, consideró importante la ayuda de un psicólogo en temas a nivel personal, como pudieran ser conflictos de pareja, económicos o hasta con el trato con la prensa.
"El trabajo de los entrenadores, y más quienes somos del mismo país de origen, sí cala, porque tenemos el mismo léxico, la misma jerga, el mismo barrio y hay una responsabilidad directa con el jugador", enfatizó.
