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El grupo de San Lorenzo en la Sudamericana: entre la atracción llamada Neymar, la altura y el debutante

San Lorenzo conoció este jueves sus rivales para la fase de grupos de la CONMEBOL Sudamericana 2026, entre los que destaca Santos de Brasil, pero no podrá descuidarse del Deportivo Cuenca de Ecuador y habrá que conocer la propuesta del debutante absoluto en Copas Internacionales, el Deportivo Recoleta de Paraguay.

El debut del Ciclón en el Grupo D está estipulado para el 8 de abril, en Paraguay, ante el Recoleta FC, que se estrena en torneos internacionales.

Claro que el Peixe es seguramente el principal motivo de atención en el campamento sanlorencista: no solo es un gigante continental, sino que cuenta con la presencia estelar de Neymar, que hasta ahora solovhabía enfrentado a dos equipos argentinos: Vélez y River.

El conjunto brasileño, donde juega Neymar, cuenta con otros nombres de peso como Gabigol, Benjamín Rollheiser o Rony.

Sin embargo, su presente está lejos de ser ideal. El equipo viene de un cambio reciente de entrenador tras la salida de Juan Pablo Vojvoda y la llegada de Cuca, en busca de un golpe de efecto.

En el Brasileirao, Santos marcha 16°, con apenas seis puntos en siete fechas, peleando en la zona baja. Aun así, su jerarquía individual y su historia lo convierten en el rival más complejo para el Ciclón.

Las cuatro visitas de Neymar a Argentina

Hasta el momento, Neymar jugó cinco partidos en Argentina, tres con la Selección de Brasil y uno defendiendo la camiseta de Santos.

Su primera visita tuvo lugar el 14 de septiembre de 2011, por la ida del Superclásico de las Américas, un torneo que contó con algunas ediciones y enfrentó a combinados locales de Argentina y Brasil. En aquella ocasión, en el Mario Alberto Kempes, fue empate sin goles.

Meses después, el 17 de mayo de 2012, llegó el primer partido por los puntos y Neymar se fue con derrota: Vélez se impuso por 1 a 0 en el Amalfitani, en el marco de la ida de los cuartos de final de la Libertadores 2012, con gol de Mauro Óbolo.

En la vuelta, sin embargo, el Peixe repitió el resultado y, tras el alargue, triunfó en los penales.

Ese mismo año, el 21 de noviembre de 2012, la vuelta del Superclásico de las Américas tuvo lugar en La Bombonera. La Albiceleste ganó 2 a 1 con un doblete de Nacho Scocco -Fred empató parcialmente-, pero el título se lo llevó la Verdeamarela por penales.

Ney, quien poco después partiría rumbo a Barcelona, anotó el penal definitorio.

Tuvieron que pasar algunos años para que Neymar, ya asentado en el fútbol europeo, volviera a Argentina: el 13 de noviembre de 2015, por las Eliminatorias Sudamericanas, visitó el Monumental, en un partido que finalizó igualado 1-1 por los tantos de Ezequiel Lavezzi y Lucas Lima.

En la Fecha FIFA de noviembre de 2021, Neymar fue convocado por Tite, pero tras vencer a Colombia se perdió el empate en San Juan por molestias en el aductor.

Deportivo Cuenca, para saber si está "a la altura"

Deportivo Cuenca aparece como un rival de menor envergadura, pero con un condicionante clave que puede cambiar cualquier análisis: la altura.

El equipo ecuatoriano juega en el estadio Alejandro Serrano Aguilar, ubicado a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar, un factor que históricamente complica a los visitantes.

En lo futbolístico, su presente es irregular: está octavo en su liga, con siete puntos en cinco partidos. De local se hace fuerte por el contexto geográfico, pero fuera de su casa baja considerablemente su nivel.

Deportivo Recoleta, la clásica garra paraguaya y la incógnita de un debutante

El tercer rival será Recoleta, el equipo paraguayo que, a priori, aparece como el más débil de la zona.

Se trata de un club con historia en su país, pero con altibajos entre Primera y ascensos en los últimos años. De hecho, logró subir nuevamente en 2023 y esta será su primera participación internacional tras un gran 2025.

En la actualidad, con 13 puntos en 11 fechas se ubica octavo en la liga paraguaya, donde participan apenas 12 equipos. Un rival que, en los papeles, San Lorenzo deberá superar, aunque siempre con el respeto que exige la competencia.