MÉXICO - La anulación del gol a Gareth Bale es una decisión equivocada, primero porque no hay fuera de juego y segundo, no veo ninguna falta de Bale, puesto que Jordi Alba es el que va corriendo hacia atrás, es el que tiene el contacto con él y nunca existe un empujón, no existe ningún recargón, no veo ningún desplazamiento.
En mi opinión, es una jugada legal, una jugada totalmente limpia y desafortunadamente, el árbitro (Hernández Hernández) se equivoca al anular un gol claro.
El problema del arbitraje actual y no nada más en España, sino en el mundo, es que en cualquier contacto que ven sancionan falta, ya sea a favor del defensor o a favor del atacante. No están calificando bien las jugadas. La presión, yo creo que la tuvo en todo el partido, porque en el primer tiempo tenía que haber expulsado a Ramos y en el segundo también termina expulsándolo, pero ya después de otra falta.
En este tipo de partidos la presión es muy fuerte; el problema es la calificación de faltas y él califica mal, pues ve un contacto. Por mucho, Gareth Bale le gana por arriba la acción al Barcelona. Dentro del área no todos los contactos son falta, aquí se equivoca.
Hay otra jugada clave en la que comete un error, al 23’, cuando Ramos ya amonestado le comete una falta a Messi. Si bien es fuera del área, corta el avance. En mi opinión ahí debía haber expulsado a Ramos, mostrándole la segunda amarilla.
Hay otras jugadas, como la del minuto 47 del propio Ramos: una falta sobre Suárez donde también debía amonestarlo y no lo hizo. Los jugadores del Barcelona se le fueron encima para solicitarle la tarjeta amarilla.
