MADRID -- Cristiano y Benzema vuelven para la primera cuesta arriba. Los delanteros entrenan con el grupo desde el lunes y aumentan sus posibilidades de jugar contra Osasuna, el primero de los seis partidos que el Real Madrid disputará en poco más de dos semanas.
Si todo sale de acuerdo al plan, será el primer partido en que Cristiano Ronaldo tenga minutos de juego en la campaña; dos meses después de sufrir un esguince en la rodilla durante la final de la Eurocopa 2016 en la que su equipo, Portugal, se proclamó campeón. Y el primer partido de Liga para Karim Benzema, que sufrió un retroceso en su recuperación luego de participar en el duelo de la Supercopa de Europa frente a Sevilla del 9 de agosto pasado.
La vuelta a la actividad marca el inicio de un duro periodo para el Real Madrid, con tres partidos entre semana – dos de Champions y uno de Liga – antes de la siguiente fecha internacional en la primera semana de octubre. Y a diferencia de lo que ha ocurrido en años anteriores, el Madrid saldrá fortalecido de las dos semanas de inactividad liguera; hasta el momento (y a falta que Brasil y Colombia disputen sus respectivos encuentros de eliminatoria mundialista el miércoles), la mayoría de los 14 efectivos que jugaron con sus selecciones han librado el llamado ‘virus’ FIFA, incluyendo a Álvaro Morata, quien dio el susto en el amistoso entre Bélgica y España tras recibir un duro golpe.
Y no sólo eso, recupera a los dos hombres que junto a Bale completan el ataque titular del Real Madrid y, probablemente, podrá contar en poco tiempo con Keylor Navas, que también ha empezado a ejercitarse con normalidad este martes. Los únicos jugadores que quedan en la enfermería son los suplentes Fabio Coentrao, quien se recupera de una operación, e Isco, con problemas en un tobillo.
El regreso de los dos hombres de ataque llega justo a tiempo pues la carga de trabajo obligará al técnico Zinedine Zidane a empezar a rotar, algo que no ha tenido necesidad de hacer hasta el momento. El francés tiene definido su cuadro titular en el que sólo ha introducido un cambio de un partido a otro. Si Mateo Kovacic jugó de inicio en Anoeta fue por la sanción a Luka Modric, que volvió a su puesto una semana después. Pero la consecuencia inmediata será, en principio, la vuelta a la banca de Marco Asensio y Álvaro Morata, dos hombres que, hasta el momento, han contribuido en gran medida a que, en cuestión de juego, a ninguno de los dos se les echara especialmente en falta estas semanas.
Real Madrid resolvió sus dos primeros compromisos de Liga con dos victorias; un 0-3 sobre la Real Sociedad en su debut y un 2-1 ante el Celta de Vigo. En ambos casos, y pese a que el desempeño del equipo frente al cuadro gallego dejó mucho que desear, el cuadro merengue, acabó con números bastante sólidos: una media de 21 intentos y 2.5 goles por partido y una posesión del 54%.
Los más influyentes en el juego del Real Madrid siguen siendo los tres hombres de la media – Kroos, Modric y Casemiro – algo que con o sin la BBC en pleno, no va a cambiar. Pero el ataque ‘alternativo’ merengue ha sabido sacar provecho de su trabajo, logrando que el Madrid sume 14 victorias consecutivas en Liga, colocándose a una del récord establecido e la temporada 60-61.
Ante el Celta, Madrid registró 24 disparos (que no se alejan gran cosa de los 26 que promedió la campaña pasada), diez de ellos a puerta. Ocho fueron intentos de Gareth Bale, el hombre que más veces probó suerte, papel que suele corresponder a Cristiano Ronaldo. Ante la Real Sociedad, el Madrid, aunque lució un poco más, tuvo más problemas para llegar a la portería contraria. El asedio fue liderado por Morata, con cuatro intentos, pero fue Bale el más efectivo, dos goles en tres intentos.
Morata y Asensio han contribuido con un tanto cada uno a la cuenta de cinco goles anotados por el Madrid en Liga hasta el momento; otro fue cortesía de Toni Kroos y Gareth Bale, con dos, lidera por el momento la tabla de goleadores merengues.
El inminente regreso de Cristiano – que, en principio, no jugará más de una hora en su primer partido – incrementará a potencia al ataque y la cuenta goleadora, que tampoco es cosa menor si se considera que es precisamente la diferencia de goles lo que tiene a Madrid en tercera posición detrás de Las Palmas y Barcelona.
