Marsella cayó en casa 2-1 ante Lille por la fecha 27 de la Ligue 1 en un duelo clave en la pelea por los puestos europeos. El equipo local tuvo una importante presencia argentina desde el arranque con Gerónimo Rulli bajo los tres palos, Leonardo Balerdi en la zaga y Facundo Medina.
Sin embargo, el partido comenzó con tensión y una noticia inesperada. A los 15 minutos, el Olympique sufrió un golpe duro: Mason Greenwood tuvo que abandonar el campo tras una fuerte infracción. La acción derivó en empujones entre jugadores de ambos equipos y el árbitro decidió sancionar con tarjeta amarilla, lo que generó polémica por la dureza de la falta.
La salida de Greenwood obligó a reconfigurar el ataque del conjunto local, que perdió a su principal arma ofensiva.
A poco para el final del primer tiempo, el Olympique encontró la ventaja tras un gran contraataque. El reemplazante de Mason Greenwood respondió de inmediato: Igor Paixão desbordó con velocidad por la banda izquierda y sacó un centro raso preciso al corazón del área. Allí apareció Ethan Nwaneri, que llegó en carrera y definió de primera, sin dudar, para marcar el 1-0 y desatar la locura en el Vélodrome.
Un gol clave que le permite al conjunto local irse al descanso arriba en el marcador, pese al golpe sufrido por la lesión de Greenwood.
A poco para el final del primer tiempo se sumó otro fuerte golpe, esta vez entre Pierre Emerick Aubameyang y el arquero Berke Özer, que se llevó la peor parte y tuvo que salir también lesionado.
El segundo tiempo fue de Lille
En el inicio del complemento, el partido cambió de rumbo. A los 50 minutos, Thomas Meunier apareció para igualar las acciones y darle impulso a la visita, que a partir de allí tomó protagonismo y fue decididamente en busca del triunfo.
El golpe final llegaría sobre el cierre. Olivier Giroud, a sus 39 años, ingresó desde el banco y volvió a demostrar toda su jerarquía: a los 86 minutos, conectó de cabeza —con su sello inconfundible— para marcar el 2-1 definitivo.
Un resultado clave para el LOSC, que con 47 puntos escaló hasta la quinta posición y se mete de lleno en la pelea por puestos europeos. Para el Olympique de Marsella, en cambio, fue un duro revés: la derrota lo deja a 11 puntos del líder, PSG, y complica seriamente sus aspiraciones en la Ligue 1.
