Kendry Páez demostró que está hecho para jugar con los más grandes. El juvenil de 16 años no se amilanó en su debut por las Eliminatorias al Mundial 2026 con la Selección de Ecuador en el partido contra Uruguay.
El jugador de Independiente del Valle se mostró en cada acción y no se escondió a pesar de jugar contra futbolistas consagrados. Encaró, gambeteó y asistió para un partido redondo. El plan de Félix Sánchez resultó, pues sorprendió con la titularidad del juvenil.
El rol de Páez seguirá creciendo con la Tricolor absoluta. Evidentemente la responsabilidad de crear fútbol para la selección es un peso muy grande y no se puede endosar a un jugador tan chico.
Sin embargo, en los partidos que se vienen deberá estar bien arropado por sus compañeros en el mediocampo y ataque. Una evidencia de aquello fue el buen trabajo que hizo con Moisés Caicedo, compañeros en Chelsea en el futuro.
Un jugador desenfadado era lo que le hacía falta a Ecuador y encontró a ese tipo de futbolista en Kendry. El ataque aún es una tarea pendiente en Ecuador, pues no se ha generado todo lo que el entrenador pretende.
Ahí puede ser clave el papel del juvenil, que si está bien acompañado podrá rendir bien y ser un respaldo ideal para la ofensiva de la selección.
