El Mundial 2026 será el máximo reto del ciclo Néstor Lorenzo en Selección Colombia. Hay motivos para ilusionarse con superar el quinto puesto de Brasil 2014.
Final de Copa América, estilo identificable, clasificación a la Copa del Mundo, top 13 en ranking FIFA y el afecto de los hinchas. Esos son los logros del entrenador argentino en tres años al frente del equipo.
A partir de su conocimiento sobre nuestro fútbol ajustó detalles para poner en marcha cada uno de esos desafíos. Faltó el título continental, transitó por bajones y alimentó dudas. Sin embargo, la fortaleza del proyecto sostuvo el plan.
Ahora va por más. La exigencia reclama metas palpables en el Mundial. El nivel de varios jugadores en Europa ilusiona. El fútbol de Luis Díaz en Bayern Munich, los goles Luis Suárez en Sporting y la redención de Richard Ríos en Benfica lo avalan. También el oficio de Jefferson Lerma de mediocentro, el colombiano de más partidos en Premier.
Hay señales por atender. La mala fortuna se cruzó en el gran semestre de Daniel Muñoz, lesionado en Crystal Palace. El debut de Jhon Arias en Inglaterra fue más duro de lo esperado y lo relegó al banco. ¿Quién será el lateral izquierdo?
“Hay que trabajar con un objetivo claro y hay que llegar a eso a partir de metodologías y convivencia que nos lleve al resultado, es la finalidad, pero el proceso, el detalle, la energía también son importantes. Lo más difícil es dominar la parte emocional del jugador en algunos momento y lo que tratamos de hacer es canalizar esa energía para transformarla en algo positivo”, dijo Lorenzo.
Aún hay trabajo por delante para afrontar ese torneo con la madurez de los históricos y la frescura de los más nuevos. En 2014 la Selección alcanzó los cuartos de final, terminó quinta. Hay discurso compartido entre el plantel e ídolos de otras épocas sobre la calidad y capacidad del equipo.
“El objetivo es llevar a Colombia lo más alto posible. Eso se da partido a partido, a partir de la preparación y la competencia que tengamos”, añadió el DT.
En la fase de grupos lo esperan Uzbekistán, Portugal y un rival por definir. El inicio de un sueño ambicioso.
