Julio Ribas, emblemático entrenador uruguayo que dejó de dirigir a la Selección de Gibraltar luego de 9 años en el cargo, estuvo en Punto Penal de Canal 10, donde aseguró que tiene deseos de volver a dirigir a su país, y explicó los motivos de su salida del seleccionado europeo.
Actualmente sin equipo, Ribas aseguró tener ganas de volver a dirigir cuanto antes, ya que es su gran pasión.
"Tengo que estar en guerra, competitivo. La familia es más que cualquier cosa, pero la vida que me pertenece a mí, como entrenador, la concibo como una guerra deportiva, lo vivo así, es una pasión. Yo no quiero nada de año sabático, no quiero esperar nada, quiero estar dirigiendo ya, el domingo. Dirigir es mi pasión, quiero dirigir en Uruguay, y quiero dirigir ya, ayer. Estoy preparado para esperar mi oportunidad acá y empezar de cero", afirmó el DT.
Consultado por el fin de su ciclo como entrenador de Gibraltar, alegó motivos familiares y aseguró haber quedado muy feliz con el trabajo realizado.
"Me costó mucho dejar Gibraltar, no lo pensé ni un segundo porque vine por temas familiares, pero allá conocí gente espectacular, me dolió irme porque dejé personas maravillosas, es una historia incomparable, nadie tiene la medida de lo que es Gibraltar, de lo que significó esa lucha, de lo que fuimos antes de entrar en UEFA y de lo que fuimos a partir de que entramos, de lo que significaba cada cosa, de la valentía que había que tener. Yo me fui de acá ganando 19 campeonatos, 11 ellos de forma invicta con 5 equipos diferentes, y me fui a Gibraltar a perder, perder, perder, y algún día ganar. Fueron 9 años, no vi el nacimiento de ninguno de mis nietos, no estuve cuando mi madre murió, necesitábamos volver a Uruguay".
Posteriormente, el entrenador explicó los principales desafíos que tenía como técnico de Gibraltar, donde debía enfrentarse a grandes Selecciones con jugadores que no eran profesionales.
"Hay que comprender que los jugadores de GIbraltar trabajaban 8 horas y después iban a entrenar, y después jugaban contra Holanda, Francia, Portugal, Alemania, ir con esa desventaja, sin poder entrenar todos los días. Medirte con el coraje y el corazón que se midieron contra esos equipos maravillosos fue algo inconmensurable", sentenció.
