LAS VEGAS -- Khabib Nurmagomedov desató una tormenta, el jueves, en la última conferencia de prensa de cara a su defensa del título Ligero contra Conor McGregor, como respuesta a la tardanza del irlandés para llegar a la cita.
McGregor se presentó casi 25 minutos tarde a la conferencia de prensa, cerca de 10 minutos después de que el campeón ruso había dejado el escenario.
Nurmagomedov, de 30 años, tomó el escenario para comenzar la conferencia de prensa a tiempo, presionando al presidente de UFC, Dana White, para comenzar el evento, en lugar de esperar por el retador irlandés.
"Tres de la tarde, esta conferencia está comenzando. No espero a nadie", dijo el ruso antes de pedirle a los medios que comenzaran con sus preguntas.
Se fue 15 minutos después, con McGregor aún sin presentarse, y prometió vengarse en la jaula el sábado.
"Él no me preocupa. Tengo una agenda. Tengo que dar el peso", dijo, dejando el escenario con su cinturón en alto y abucheando a los seguidores de McGregor.
Poco después, el público seguía impaciente, coreando 'dónde está Conor', mientras White respondía a algunas preguntas de la multitud para llenar el tiempo.
Sin embargo, Park Theatre explotó pronto en porras cuando él aparecio en la gran pantalla, mientras se enfilaba hacia el lugar del encuentro.
Momentos después, estaba en el escenario, culpando al tránsito de Las Vegas por su tardanza, antes de lanzar un torrente de invectivas hacia Nurmagomedov y su entorno.
"Mi corazón hacia este hombre es negro, hacia su equipo, hacia su gente", dijo McGregor mientras prometía que la victoria será por nocaut.
"Planeo golpear la nariz de este hombre hasta que sangre. Eso es lo que va a pasar el sábado por la noche", dijo McGregor, de 30 años, quien no ha peleado en un octágono desde que noqueó a Eddie Álvarez en noviembre de 2016 para ganar el título Ligero y convertirse en el primer peleador que ostenta dos cinturones de la UFC al mismo tiempo.
Desde entonces, sú única pelea premiada ha sido el lucrativo choque que perdió contra Floyd Mayweather. También fue despojado de sus dos cinturones de la UFC.
La pelea es una de las más esperadas en la UFC después de que McGregor rompió la ventanilla de un autobús en el que se encontraba Nurmagomedov, en Brooklyn, en un frenético ataque hace casi seis meses.
McGregor se declaró culpable, en julio, en un acuerdo con los fiscales.
Aún sin encontrarse cara a cara el jueves, los ánimos entre los peleadores se mantienen encendidos. Cuestionado sobre si el final de la pelea podrá significar el final de la mala relación entre ambos, McGregor fue firme.
"Siempre digo que debes procurar la paz. Pero si no puedes procurar la paz, apunta entre los ojos", clamó. "Esto nunca termina. Nunca, nunca se termina".
