Aunque los lastimados San Diego Chargers enfrentan cierta adversidad tras derrotas consecutivas, el linebacker Dwight Freeney cree que necesitan enfocarse en lo más importante.
Los Chargers buscan volver al buen camino el domingo, y de paso poner fin a una sequía de tres décadas en gira ante los Miami Dolphins, que buscarán hilvanar tres victorias en fila por primera vez en un año.
San Diego (5-3) se había encendido con cinco victorias consecutivas para lograr el mejor récord de la AFC previo a la Semana 7, antes de perder en casa 23-20 ante Kansas City el 19 de octubre, y perder 35-21 cuatro días después contra Denver.
Los Chargers también tuvieron dificultades para vencer a Oakland el 12 de octubre, algo que finalmente lograron 31-28.
"Debes entender que no todo es malo cuando pierdes y no todo es bueno cuando ganas", dijo Freeney. "Se trata de que el equipo esté de pie al final. Jugaremos contra unos Dolphins que saben hacer muchas cosas".
La alguna vez laureada defensiva de San Diego ha permitido un promedio de 28.6 puntos y 395.3 yardas en sus últimos tres juegos, luego de que habían permitido solamente 17.2 y 290.8 en sus primeros cinco.
Freeney ha jugado pese a molestias en una rodilla, mientras que el safety Jahleel Addae (conmoción) está en duda, luego que saliera anticipadamente en el juego ante Denver.
Pero San Diego quizá pueda reagruparse defensivamente contra Miami, que se recuperó de una deficiente exhibición ofensiva ante Jacksonville, que fue ayudada gracias a dos intercepciones que fueron devueltas para touchdown, y al final lograron imponerse 27-13.
Los Dolphins (4-3) se fueron tres-y-fuera en sus primeras tres series ofensivas, consiguieron el primero y diez en solamente tres veces durante la primera mitad y anotaron solamente 13 puntos a la ofensiva.
"Es frustrante. Eso debe cambiar", señaló el ala abierta Mike Wallace, quien fue contenido a dos recepciones para 59 yardas, sin touchdowns, que puso fin a su racha de tres juegos en fila anotando. "No llegaremos a ninguna parte de esa forma".
Ryan Tannehill completó 16 de 29 pases para 196 yardas -su cifra más baja desde la Semana 1-con un touchdown y una intercepción. Él ha tenido que actuar bajo presión, y lo han capturado siete veces en los últimos dos juegos.
"Debemos ser mejores", afirmó el quarterback de tercer año. "Debemos corregir esto".
Tannehill ha batallado en tres juegos en casa, acertando el 55.3 por ciento de sus pases para 627 yardas, con cinco touchdowns y tres intercepciones.
En su única apertura de por vida ante San Diego, Tannehill lanzó para 268 yardas con un touchdown y una intercepción, ganando en casa 20-16.
Los Dolphins han ganado los últimos siete juegos en casa ante San Diego, incluyendo triunfos en los encuentros divisionales de playoff en 1983 y 1993. Los Chargers no han ganado en Miami desde el inolvidable choque divisional el 2 de enero de 1982, cuando ganaron 41-38 en tiempo extra.
Y los Chargers esperan lograrlo, pese a que Philip Rivers ha batallado recientemente.
Desde que logró 303.6 yardas por juego, con 14 touchdowns y una intercepción, durante la racha de cinco victorias, Rivers ha venido a menos con promedio de 228.5 yardas y tres intercepciones en sus últimos dos.
El veterano ha completado 56.5 por ciento de sus pases -muy por debajo del 64.6 por ciento de su carrera-para 457 yardas, con dos touchdowns y una intercepción, perdiendo ambos inicios que ha tenido en Miami.
