<
>

La defensiva de New England es el verdadero Jugador Más Valioso

BRISTOL -- Por segundo año en fila, una defensiva dominante y asfixiante prevaleció en el Super Bowl, demostrando que en esta era de tácticas ofensivas veloces, las defensivas siguen triunfando sobre el ataque.

El año pasado, fue la defensiva de los Seattle Seahawks. Este año, la de los New England Patriots. Inevitablemente, Tom Brady acapara los titulares. La defensiva es responsable de entregar a los Patriots su último Lombardi.

La Ley de Remontadas de su columnista sostiene: la defensiva inicia las remontadas, las ofensivas las detienen. Esta afirmación se desplegó en el regreso para triunfo de los Patriots en el Super Bowl.

La defensiva de New England no sólo selló el juego al detener a Seattle en la línea de gol con 20 segundos por jugar, pero también inició el regreso. Desde el momento en que Seattle tomó ventaja de dos anotaciones avanzado el tercer cuarto, sus posesiones fueron: despeje, despeje, despeje, intercepción. Dos de las últimas cuatro posesiones fueron tres y fuera.

Desde el momento en que los Seahawks tomaron ventaja de dos anotaciones, la defensiva de New England sólo permitió cuatro primeras oportunidad por el resto del juego. Sólo cuatro primeros y 10 contra el mejor ataque terrestre de la liga, un equipo brillante para mover las cadenas. Las defensivas comienzan los regresos, las ofensivas los detienen. Si los campeones defensores hubiesen hecho algo que no fuese despejar antes de su último embate, la remontada de los Patriots se habría desinflado. (Lo siento, no me pude resistir).

La defensiva de New England no sólo ganó el Super Bowl, también llevó al equipo a esa instancia. New England tuvo que montar un regreso en Ronda Divisional contra Baltimore. Con los Patriots abajo por 28-14 en la segunda mitad, la defensiva permitió apenas tres puntos por el resto del juego. En la Final de Conferencia, New England ganó fácilmente: pero los 45 puntos anotados fueron menos importantes que los siete puntos permitidos ante Indianapolis, un equipo potente.

De hecho, la estadística más importante de la temporada del 2014 para la defensiva de New England podría ser ésta: los Patriots no permitieron un touchdown de cuarto período en sus últimos nueve juegos. Los equipos que no dejan anotar al oponente en el último cuarto son los que ganan trofeos.

Muchos aspectos se alinearon para que la unidad defensiva de los Patriots brillara en la recta final: grandes actuaciones atléticas de Jamie Collins, Rob Ninkovich y Devin McCourty; la llegada de Darrelle Revis y Brandon Browner; los jugadores que nadie más quería, incluidos Alan Branch y el no reclutado, cortado cuatro veces, Sealver Siliga; esquemas complicados del poco reconocido coordinador defensivo Matt Patricia, quien comenzó su preparación en la universidad elitista de Amherst College de la Division III.

Oficialmente, New England juega una frontal de 3-4, pero Ninkovich puede ser todo desde un ala defensiva en 4-3 hasta un elemento de cobertura profunda. Durante la mayor parte del Super Bowl, Patricia empleó una defensiva 3-3-5 con todo y acarreos anticipados, y pareció confundir tanto a Russell Wilson como a los coaches de Seattle.

La defensiva ganó el Super Bowl por segundo año consecutivo; y esta vez se trató de una que no apareció en el radar de nadie.