<
>

Los Dodgers reinan en el Oeste

Impulsados por su estelar serpentinero, el zurdo Clayton Kershaw, los Dodgers de Los Angeles se coronaron este miércoles por la noche en sus dominios de Chávez Ravine, como campeones de la División Oeste, en la Liga Nacional.

Lo hicieron con un triunfo de 9-1, frente a los rivales de siempre, los Gigantes de San Francisco, que pelearon hasta que cayó el out número 93, en una serie que terminaron perdiendo, pero que fue disputada a más no poder.

Kershaw no estuvo tan filoso, como es su costumbre, pero logró redondear otra noche por demás espectacular, alcanzando una marca de 21-3, con su labor de 8 episodios, en los que permitió una carrera, con 8 imparables, sin conceder pasaportes.

Abanicó a 11 bateadores y se puso a la cabeza del Viejo Circuito, con un total de 239 chocolates recetados.

En cuanto a su promedio de efectividad, lo dejó en 1.77, el mejor de todo el beisbol, logrando, por cuarta temporada consecutiva, dominar ese departamento, algo que nadie había logrado antes.

El zurdo texano también se lució con el guante, realizando una atrapada de fantasia en una línea por el montículo y ni qué decir con el bate, pues conectó el primer triple de su carrera, en el quinto episodio, para impulsar la carrera que ponía la pizarra 1-1.

Luego, los Dodgers anotaron ramilletes de cuatro carreras en el sexto y el octavo capítulos para redondear su triunfo.

En la ofensiva azul, se destacaron Yasiel Puig, con vuelacercas solitario que daba la ventaja a los de casa.

Carl Crawford, golpeado dos veces por los lanzadores de San Francisco, en 2 turnos, disparó 2 imparables, impulsó 2 carreras y anotó 3 veces.

Juan Uribe, por su parte, se fue de 4-2, con 3 carreras remolcadas.

Volviendo con los numeritos de Kershaw, tiene cuatro blanqueadas en su marca de 14-5 en 25 juegos que ha iniciado, a lo largo de su carrera, ante los Gigantes. Al mismo tiempo, Zack Greinke (16) y Kershaw (21) se han convertido en la pareja de lanzadores abridores con el mayor número de victorias para los Dodgers, desde que en 1988, Orel Hershiser sumara 23 y Tim Leary aportara 17. Los Dodgers, mientras tanto, han logrado alcanzar la marca de 90 triunfos en temporadas consecutivas, por primera vez desde que lo hicieran en las campañas de 1977 y 1978.

TORRIDA BATALLA

Pero, a pesar del marcador registrado esta noche, hubo un lucha sin dar ni pedir cuartel entre los tradicionales rivales californianos, evidenciada desde su primer choque de la tanda, el lunes, cuando los pupilos de Bruce Bochy batallaban hasta llegar a la décimotercera entrada para quedarse con el triunfo, la animosidad y la mala sangre entre ambos contendientes, estuvo siempre a flor de piel.

Así se hizo sentir desde el mismo primer capítulo de la segunda confrontación, el martes, cuando el abridor de los Gigantes, Madison Bumgarner, golpeaba con un lanzamiento a Yasiel Puig, quien en ese momento se convertía en el cuarto bateador de los Dodgers, que recibía un pelotazo en la serie, que terminó con 6 jugadores azules magullados por lanzamientos de la oposición.

Hubo, a continuación, una secuencia de amagos, miradas como dardos y algún cruce de palabras poco amistosas entre Puig y Bumgarner, quienes ya habían tenido otro altercado, el pasado mes de mayo, en medio de la estampida generalizada de ambos planteles hacia el centro del diamante, en un incidente que no pasó a mayores.

Porque en el resto de la jornada, lo que se vió, fue un excelente duelo entre dos magníficos serpentineros: Bumgarner y Zack Greinke.

El diestro abridor de los Dodgers, quien fue víctima de un cuadrangular de dos carreras del propio Bumgarner, terminó por salir victorioso y llegó a 16-8, con efectividad de 2.74, e igualó su mejor marca de triunfos, al lanzar 8 episodios, espaciando 6 imparables, productores de dos carreras, pero sin conceder pasaportes, mientras recetaba 5 chocolates. Por cierto, Greinke, quien ha salido con la mano en alto en sus últimas cuatro decisiones, tiene marca de 5-0, con efectividad de 1.59, en sus cinco juegos iniciados frente a los Gigantes, este año, mientras que ante a rivales de la División Oeste de la Liga Nacional, acumula un sólido 11-0.

Por su parte, Bumgarner, luego del zafarrancho del primer acto y de las tres carreras que le estallaron en las manos, producto de dos cohetones de vuelta entera, disparados por Justin Turner y Matt Kemp, entre el segundo y el séptimo episodio, retiró en fila a los bateadores azules. Hasta que en la octava, con un out, vino nuévamente Turner para sacarla del parque, en su segundo bambinazo de la noche, decretanto la expulsión del lanzador abridor de los Gigantes y sellando el triunfo azul. En otras noticias, el manager de los Dodgers, Don Mattingly, aseguró que es improbable que Hyun-Jin Ryu reaparezca en el montículo antes del inicio de la postemporada.

El abridor zurdo ha venido recuperándose de una inflamación en su hombro izquierdo, desde el pasado 12 de septiembre.