NUEVA YORK-- Quizás no exista otra persona dentro de la organización de los Mets de Nueva York que haya luchado tan fuerte por la carrera del panameño Rubén Tejada como lo ha hecho el dirigente Terry Collins.
A través de las bajas y altas que Tejada ha tenido a la ofensiva y defensiva, el manager de los Mets siempre ha sido firme con su jugador.
Mientras se contaban los últimos días de la carrera del dominicano José Reyes como torpedero de los Mets en 2011, el peor secreto guardado en los alrededores de Citi Field era que el entonces prospecto de 21 años estaba listo para asumir la responsabilidad en una de las tres posiciones más importantes de un conjunto.
A pesar de perder casi un mes y medio con una lesión en la primera parte de la temporada, Tejada no defraudó en su primer año completo como titular, bateando para promedio de .289 en 114 partidos.
Tal vez cómodo con la garantía de continuar siendo un torpedero franquicia, Tejada arribó a los entrenamientos primaverales en febrero de 2013 y levantó ampollas con el estado de su condición física, particularmente su sobrepeso, que inmediatamente planteó preocupación entre el manager, el gerente general, Sandy Alderson, y los dueños, quienes fueron los que decidieron dejar a Reyes caminar hacia el mercado libre sin ofrecerle un contrato.
Las lesiones y un decepcionante desempeño durante los últimos dos años fue la gota que colmó el vaso.
Con el venezolano Wilmer Flores centrado y patrullando la área del campocorto esta temporada, Tejada no tuvo otro modo que aceptar ser relegado a un rol de utility, recibiendo turnos como bateador emergente.
“Sabes que no es nada fácil salir del banco e ir a batear, pero hay que hacerlo y ajustarse a la situación y aprovechar la oportunidad, sea empezando o sea tarde en el juego”, dijo Tejada en entrevista con ESPNDeportes.com.
Pero con la baja que sufrió el antesalista David Wright, quien no ha jugado desde la segunda semana de la temporada, y la molestia que tuvo el segunda base Daniel Murphy en el cuádriceps, que lo colocó en la lista de lesionados de 15 días el pasado 5 de junio, Collins y los Mets le han brindado otra oportunidad a Tejada.
Collins ahora ha puesto todas sus fichas en contra del viejo sombrero de oro. “Mi problema con Rubén fue que yo pensaba que podía (empujarlo) un poco a que diera un paso adelante. Estoy de 3-0 con él. Por tres años dijimos ‘el trabajo (como torpedero) es tuyo, ve y búscalo’”, recientemente afirmó el estratega de Nueva York. “Sólo que no dio la talla”.
Desde que el manager de los metropolitanos inscribió el nombre del panameño como uno de sus nueve titulares el pasado 29 de mayo, Tejada lo ha aprovechado al cien por ciento. “Le dije que en ningún momento lo necesitábamos tanto como lo hacemos ahora”, sentenció Collins.
Como antesalista y segunda base, Tejada ha jugado una defensa sólida al tiempo que ha bateado para un promedio de .327 (49-16) en los últimos 11 partidos de cara al encuentro que se celebró la noche del miércoles en Citi Field.
“Es una confianza que sé que está depositando en mí y espero aprovecharla al máximo y hacer mi trabajo”, aseveró.
“Uno sabe que el plan de Dios es el plan perfecto. Uno no tiene que apresurarse a las cosas. Hay que mantenerse siempre confiando en uno, trabajando fuerte porque son oportunidades pequeñas, puertas que se abren, agregó el jugador latinoamericano.
Por el momento, Tejada ha renovado la fe que Collins siempre le ha exhibido.
Ahora todo de pende del panameño para que Collins nunca tenga que ponerse el viejo sombrero de oro.
