NUEVA YORK -- Jenrry Mejía otra vez volvió a decepcionar a sus aficionados, sus compañeros de equipo y toda la organización de los Mets de Nueva York.
A penas restando una hora para el inicio de una serie de tres partido contra los Padres de San Diego, la oficina del comisionado de Grandes Ligas revelaba a través de un comunicado de prensa que el relevista dominicano había sido suspendido por segunda vez esta temporada tras haber contravenido las leyes de dopaje.
Mejía, quien fue sancionado por 80 partidos el pasado 12 de abril por haber dado positivo por el esteroide estanozolol, recibió una segunda suspensión de 162 juegos que entra en vigor de forma inmediata por dar positivo a estanozolol y boldenona.
En una rueda de prensa previo al partido de los Mets que iniciaron la jornada del martes en el segundo lugar y a dos juegos detrás de los Nacionales de Washington, líderes de la División Este de la Liga Nacional, el gerente general Sandy Alderson expresó lo enojado y asombrado que estaba con Mejía, una pieza clave del personal del relevo.
“No es de extrañar, (pero) hay una enorme cantidad de decepción... que esto podría suceder tan pronto después de que se completó una suspensión anterior. Y (hay) algo de tristeza", dijo Alderson. "Esto está teniendo un efecto tremendamente negativo en una carrera de Grandes Ligas muy prometedora, y eso es una vergüenza. Pero las reglas son las reglas. Apoyamos las reglas. Esta es la consecuencia de hacer malas decisiones”.
Luego de una exitosa campaña 2014 en la cual Mejía salvó 28 juegos tras llenar el vacío creado por la pérdida de Bobby Parnell, quien tuvo que ser sometido a la cirugía Tommy John un par de días después de haber sufrido la lesión en su codo derecho de lanzar en el primer partido de la temporada, el joven quisqueyano anticipaba trasladar esa prosperidad a esta temporada.
Mejía trató de obtener su primer salvamento en el partido inaugural 2015 en Washington, pero nunca hizo la aparición en el partido tras notificarle al equipo sobre el dolor que sentía en el codo derecho mientras estaba calentado. Días tras haber sido colocado en la lista de lesionados de 15 días, Grandes Ligas anunciaba su primera transgresión.
Tras cumplir su primera suspensión, el azuano de 25 años de edad regresó el pasado 7 de julio y rápidamente se estableció lanzando en las séptima y octava entradas, preparándole la mesa a su amigo Jeurys Familia, quien nunca cedió control del rol de cerrador que los Mets les encomendaron cuando Mejía fue sancionado.
En siete entradas y un tercio, Mejía no permitió una carrera, otorgó un boleto y ponchó a siete bateadores.
Alderson afirmó que Grandes Ligas le había avisado el lunes acerca de la suspensión que se aproximaba. No obstante, el gerente general ya había reforzado el relevo de los Mets con la adquisición del lanzador Tyler Clippard en un canje con los Atléticos de Oakland.
Alderson indicó que no tiene planes para obtener otro relevista antes de que expire la fecha límite de cambios este viernes.
Sin embargo, no estuvo a punto de descartar el futuro de Mejía en Nueva York tras su segunda suspensión por haber utilizado sustancias prohibida para el rendimiento.
“No me gustaría ser tan apresurado hoy. Pero si sólo piensas en la suspensión total, cuando él pueda ser capaz de regresar, el compromiso que requeriría de nosotros es algo que vamos a tener que pensar. Obviamente estamos decepcionados y veremos donde va”, señaló Alderson.
"Creo que la confianza juega un papel importante. No es sólo una cuestión de confianza. Es una cuestión de fiabilidad”, concluyó.
