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Rassie Erasmus: "Mi relación con World Rugby no podría haber sido peor"

Rassie Erasmus, head coach de los Springboks. Getty

Rassie Erasmus es un personaje que no pasa desapercibido. El arquitecto del éxito de los Springboks combina logros deportivos sin precedentes con una capacidad innata para la picardía y la comunicación disruptiva. En una reciente charla con el diario británico The Observer, el estratega sudafricano analizó el panorama del rugby mundial con su honestidad habitual.

El "Lobo de Wall Street" y la Inteligencia Artificial

Fiel a su estilo, Erasmus utilizó recientemente las redes sociales para confirmar que su entrenador de ataque, Tony Brown, no regresaría a Nueva Zelanda tras la salida de Scott Robertson. Lo hizo mediante un video creado con IA donde Brown protagoniza la famosa escena de El lobo de Wall Street, gritando: "No me voy, carajo".

No domino la IA, fue el primer intento”, admitió Rassie entre risas. “Estaba frustrado porque no podíamos publicar nada oficial para no poner a Tony en un compromiso, ya que él solo me lo había dicho a mí. Pensé que hacerlo de esa manera sería divertido y efectivo”.

La sorpresa por Robertson y el análisis de "La Rosa"

Erasmus no ocultó su asombro ante el despido de Scott Robertson en los All Blacks: "Es un gran entrenador; no se ganan siete títulos de Super Rugby por casualidad. Me sorprendió mucho lo que ocurrió y lo siento por él".

De cara a la ventana de julio, el DT ya pone la lupa en Inglaterra, que viene con una racha de 11 partidos en fila previo al Seis Naciones. "Inglaterra es un equipo de verdad ahora", sentenció Rassie, destacando a figuras como Tom Curry ("un tipo duro") y Maro Itoje ("alguien que siempre te desestabiliza el juego").

Sobre la "Pom Squad" —la versión inglesa de su Bomb Squad—, Erasmus se mostró elogioso: “Es genial cuando la gente deja de analizar si algo está bien o mal legalmente y simplemente lo acepta y se adapta. Me alegra que la gente intente no buscarle problemas al uso masivo del banco de suplentes”.

Su tormentosa relación con World Rugby

Al hablar del ente máximo del rugby, Erasmus fue tajante: "¡Hubo una etapa en la que no podía ser peor!". El entrenador reconoció que necesitó rodearse de figuras como Eddie Jones, Nigel Owens y el exárbitro Jaco Peyper para obtener una perspectiva diferente.

"No creo haber hecho nada malo, pero estaba impulsando egoístamente una narrativa sudafricana. No creo haber cambiado mucho, pero a veces uno se pregunta, a largo plazo, ¿qué será lo mejor? En mi opinión, y espero que también en la de World Rugby, uno está mejorando en comprender cómo funcionan otras cosas. He comprendido que no siempre se puede ir a contracorriente; en algún momento uno se cansa de eso", reflexionó sobre sus constantes roces con el arbitraje y la dirigencia internacional.

El motor de Sudáfrica: la felicidad del pueblo

A pesar de haber ganado dos Copas del Mundo, Erasmus mantiene el hambre de gloria por una razón que trasciende lo deportivo. “La respuesta sincera es que disfruto viendo a la gente de Sudáfrica feliz”, confesó.

Ganar un Mundial es genial por la foto, pero lo más lindo es entrar a un centro comercial un viernes y ver a todos con la camiseta de los Springboks. Que la gente reconozca a Siya (Kolisi) o a Sacha (Feinberg-Mngomezulu) es lo que importa. Esa sensación de que, a través del rugby, todo va bien en nuestro país, es la parte que más amo”, cerró el estratega.