Como ocurrió hace 150 años cuando se enfrentaron en el Raeburn Place en Edimburgo 1871 por primera vez Escocia volvió a ganarle a Inglaterra por 11-6 y rompió una racha de 38 años sin triunfos visitando Twickenham. El último partido que los del cardo terminaron con los brazos en alto fue en 1983, en plena guerra fría, con el muro de Berlín dividiendo al mundo y con la TV color que causaba furor en los hogares de todo el mundo. Eran otros tiempos y corrió mucha agua por debajo del puente hasta hoy.
Cada jugador de Escocia llevó el nombre del jugador que se desempeño aquella tarde en su puesto y le rindieron un gran homenaje porque el triunfo histórico ante Inglaterra 11-6 no se da todos los días. "Había calma dentro y fuera del campo. No sé si es porque no había gente. Sentí que los jugadores tenían el control. Tuvimos que defender un poco sobre el final del partido, pero los jugadores se mantuvieron bien. Estoy muy orgulloso de la actuación que tuvieron y hay mucho más por venir para estos jugadores", dijo con una gran sonrisa el entrenador de Escocia, Gregor Townsend que parece encontrarle la vuelta a Inglaterra.
El año pasado estuvo al borde de la hazaña pero la épica no pude ser y el partido terminó empatado en 38 en Twickenham que dejó a Inglaterra con una sonrisa y a los escoceses con bronca. En 2018 ganaron en Murrayfield por 25-13 pero la racha venía de larga data cada vez que visitaba suelo inglés. Incluso ninguno de los jugadores que hoy escribieron la historia había nacido en la última victoria de 1983.
