Paula Badosa, ex número 2 del mundo, abrió su corazón en una entrevista podcast concedida al español Mario Suárez y confesó que atraviesa un momento difícil en su carrera profesional. La española aseguró que tocó fondo y puso en duda su presencia en Roland Garros.
Cuatro derrotas consecutivas dan cuenta del magro presente que atraviesa la tenista ibérica. Actualmente en el casillero 103ª de la WTA, la semifinalista de Grand Slam, de 28 años de edad, perdió en los octavos de final de Charleston y en los debuts de Linz, Stuttgart y Madrid, cosechando de esta manera resultados inesperados y apáticos que replantean su futuro.
"He estado luchando mucho en estos casi cinco meses, jugando bien en muchos partidos, pero los resultados no están cayendo de mi lado. Es algo que nunca me había pasado, tantas derrotas seguidas", contó la española, quien en su última presentación, en el WTA 1000 madrileño, cayó 6-0 en el tercer set ante la austríaca Julia Grabher en un encuentro que dejó secuelas. "Lo que me pasó al final es que estaba gastando tanta energía en luchar contra mi cabeza, que en un momento se me apagó y me quedé totalmente vacía", relató sobre ello.
Días después de esa decepción, afirmó que se reunió con su cuerpo de trabajo para analizar cómo seguir. "Tuve una conversación con mi equipo y creo que necesito parar un tiempo. Mentalmente ver qué pasa, tomar fuerzas, porque soy una persona que le encanta volver y luchar, pero ahora mismo me estoy agotando un poco. No sé si van a ser tres, cuatro semanas", afirmó la nacida en Nueva York.
El segundo Grand Slam de la temporada se está acercando, pero este presente imperfecto ponen en riesgo su asistencia. "No sé si voy a ir, estoy confesando un secreto. Me estoy abriendo, va a depender si recupero las fuerzas. Es algo mental, físicamente sufrí bastante en enero y febrero, pero llevo todo el mes pasado y este mes muy bien en ese aspecto", enfatizó.
El tenis es quizás uno de los deportes más duros cuando las cosas no van por el carril deseado y en el cual la salud mental es igual o más importante que las propias habilidades dentro de la cancha. "Llevo 11 años jugando y aún no he aprendido a perder, es algo que me supera. Me lo llevo todo a lo personal: gano o pierdo, valgo como persona o no. No puedo separarlo de la Paula persona y es ahí donde sufro tanto y paso los partidos como si fueran vida o muerte". Y siguió: "Acá todo depende de vos, entonces cuando estás bien es una sensación que nada lo iguala, pero cuando estás mal también es así. Estás solo en la pista, debes navegar y por eso se hace tan mental".
En ese sentido, la dueña de cuatro títulos en el máximo nivel, destacándose el WTA 1000 de Indian Wells 2021, y admiradora de Rafael Nadal, confesó que tiene problemas para conciliar el sueño y que lleva años trabajando en ese aspecto. "Yo no duermo, me cuesta un montón. La gente que me conoce me escribe a las tres o cuatro de la mañana porque saben que contesto al minuto porque estoy despierta. Normalmente duermo dos o tres horas y ya a las 06:00 o 07:00 de la mañana me voy de la habitación porque es como que se me caen las paredes", dijo Badosa. Señaló que sufre la soledad, que ha llorado mucho y que intenta distraerse del tenis haciendo otras actividades y compartiendo planes familiares.
En otro tramo de la entrevista, la española dijo que le molesta cuando se habla más de su vida personal que de la tenística y que ahora mismo "he tocado fondo". "Estoy dudando más, tengo más miedos en todo lo que me está pasando en mi vida profesional y es el momento en el que más estoy sufriendo. Llevo años trabajando con el psicólogo, es una persona que está en el día a día. La cabeza es la única parte del cuerpo que no puedes parar. Cuando se te va, es difícil parar los pensamientos negativos y autodestructivos", siguió explayándose.
Un testimonio crudo, revelador, que exhibe la otra parte del tenis. Por lo pronto, Paula Badosa se tomará el tiempo que considere necesario para regresar con fuerzas al circuito. "El objetivo es volver a estar bien arriba", cerró.
