Las WTA Finals llegan a México por primera vez en la historia de la competición. Una marca fantástica que se incrementa aún más con una figura local disputando el trofeo: Giuliana Olmos, junto a Sharon Fichman, buscará cerrar esta temporada a lo grande y, con el condimento especial, de tener a su público en las tribunas.
Giuliana Olmos, nacida el 4 de marzo de 1993 en Austria debido al trabajo de su padre, llega a Guadalajara como la esperanza local luego de una temporada con buenos resultados. Con la canadiense Sharon Fichman conquistaron el WTA 1000 de Roma tras imponerse en la final contra Mladenovic y Vondrousova. También arribaron a los cuartos de final en el Australian Open y a las semifinales en Berlín.
Pese a que en sus comienzos como tenista juvenil portaba la bandera estadounidense, el apoyo del público mexicano le hizo inclinar la balanza y comenzar su recorrido como representante latinoamericana. Prueba del valor que ha tenido la afición en su carrera fue aquel título obtenido en Acapulco. Tras caer en la final del 2019 frente a Victoria Azarenka y Zheng Saisai, Giuliana sabía que debía regresar para intentarlo nuevamente.
Con el trofeo de Nottingham sobre sus hombros, la mexicana regresó al torneo en 2020 y, junto a Desirae Krawczyk, adquirió su segundo título WTA al derrotar a quien será su compañera en las WTA Finals, Fichman, y a Bondarenko.
Olmos, actualmente en el puesto Nro. 23 del mundo, es la primera tenista mexicana de la historia que logra clasificar a las WTA Finals. “Voy a representar a México con mucho honor y va a ser increíble poder hacerlo en mi propio país”, expresaba vía redes sociales. Allí se encontrará a dos de las parejas que venció en Roma este año camino al triunfo más importante de su carrera: Hsieh/Mertens y Aoyama/Shibahara.
