Carlos Rodón vuelve al montículo con New York Yankees, ante Milwaukee Brewers, tras una dura cirugía de codo
NUEVA YORK -- Siete meses después de una cirugía de codo, Carlos Rodón está listo para volver a subirse a un montículo de las Grandes Ligas el domingo ante los Milwaukee Brewers. Aunque se siente mucho mejor, no es como hace una década, cuando llegó a las mayores con los Chicago White Sox.
El lanzador zurdo de 33 años recordó el año pasado.
“No podía doblar bien el brazo. No podía abotonarme una camisa”, contó el zurdo de los New York Yankees. “No podía rascarme la cara. No podía tomar un trago de agua. ... Definitivamente nunca me peiné”.
“En ese entonces era casi un brazo virgen”, bromeó.
Rodón tiene marca de 93-72 con efectividad de 3.73 a lo largo de 11 temporadas en las Grandes Ligas, incluido un récord de 37-26 desde que firmó un contrato de 162 millones de dólares por seis años con los Yankees en diciembre de 2023.
Tuvo una foja de 18-9 con efectividad de 3.09 la campaña pasada pese a los dolores en el brazo. La velocidad de su recta de cuatro costuras, que promedió 95,3 mph en su primera temporada con los Yankees, fue de 94,4 mph en la primera mitad del año pasado y bajó a 93,8 mph en la segunda mitad.
“Fue excelente el año pasado. Así que simplemente tuvo que hacerlo de otra manera. No tenía el rango normal de movimiento”, explicó el mánager de los Yankees, Aaron Boone. “Pero creo que si hablas con lanzadores de Grandes Ligas, especialmente con los que llevan tiempo haciéndolo, casi siempre estás lidiando con distintas cosas. Así que es un mérito para él”.
La velocidad de la recta de Rodón cayó a 93,4 mph en su apertura de la Serie Divisional contra Toronto Blue Jays, cuando permitió seis carreras y duró apenas dos innings y un tercio.
“Lo estaban remendando todos los días para que pudiera presentarse”, señaló el coach de pitcheo Matt Blake.
Rodón dijo que el deterioro de su codo ocurrió a lo largo de tres o cuatro años. Estaba dispuesto a tolerar el dolor para sacar adelante la temporada pasada.
“¿Dolía? A veces sí, al lanzar, pero prefiero salir ahí y competir”, afirmó.
Rodón se operó el 15 de octubre para retirar fragmentos sueltos en el codo izquierdo y rebajar un espolón óseo; a finales de marzo, tuvo un contratiempo de tirantez en el isquiotibial derecho mientras lanzaba en el complejo de los Yankees en Florida.
Como parte de su rehabilitación, recibió un par de inyecciones de plasma rico en plaquetas.
“La primera fue temprano. La recuerdo muy bien porque fue vívida, porque sentí como si un autobús me hubiera pasado por encima del brazo”, relató.
Rodón hizo tres aperturas durante su rehabilitación por lesión en ligas menores que comenzó el 24 de abril y registró efectividad de 3.38 y 16 ponches, al tiempo que otorgó tres bases por bolas y permitió tres jonrones en 16 entradas.
Realizó 83 lanzamientos en su última salida y tendrá un límite de aproximadamente el mismo número contra los Brewers.
