MÉXICO – La disputa por saber quién tendrá el vestidor más grande en la Manchester Arena este sábado entre Scott Quigg y Carl Frampton desató fuertes intercambios de palabras, jalones y hasta empujones entre los campeones de peso Supergallo avalados por la Asociación Mundial de Boxeo y Federación Internacional de Boxeo, durante la última conferencia de prensa.
La expectativa por ver el choque entre Frampton y Quigg es elevada y por lo mismo la presión para ambos peleadores es alta, principalmente para el segundo, que actuará como local en la cartelera, pese a que el turno estelar corresponde al norirlandés. Según las apuestas, Carl es ligero favorito.
“Es algo chistoso, Scott quiere el vestidor que está designado para la estrella del show, y contractualmente yo soy el lado A. La pelea se llama Frampton vs. Quigg, yo voy a entrar segundo al ring, así que yo tengo asignado ese vestidor. Creo que eso es algo muy supersticioso y signo de debilidad. Por mi parte no me interesa en qué vestidor voy a estar”, añadió.
Quigg respondió de inmediato: “Se ha resuelto, soy el peleador de casa, así que tengo el vestidor local”. Después de la conferencia Carl le dio varias palmadas a Scott, quien respondió con un empujón y luego el irlandés lo tomó de la ropa y lo jaloneó, provocando que los separaran.
Previo a ese intercambio, Quigg destacó la entrega que ha tenido para el boxeo y su inteligencia le darán la victoria. “Soy un peleador dedicado y disciplinado, creo que voy a ser el hombre más grande en el ring, pero además mi habilidad y mi boxeo cerebral me darán la victoria en este duelo”, apuntó el inglés.
“Creo que soy el mejor peleador”, aseguró Frampton. “Creo que soy mejor en cada uno de los departamentos. Todo deberá ser perfecto, he tomado esto con mucha seriedad y mi peso va a estar bien, no quiero perder este combate”, apuntó el irlandés, quien llegará con marca de 21-0 y 14 nocauts, mientras que Quigg lo hará con 31-0-2 y 23 fueras de combate.
