El argentino fue el piloto que más giró en la última sesión de entrenamientos después del primer día en el que apenas estuvo en la pista.
Franco Colapinto necesitaba girar en Hungaroring. No por nada fue la más madrugador en el tercer entrenamiento de la 11ª fecha de la temporada 2026 de Fórmula 1. Es que el argentino tan solo completó 11 vueltas en el primer día del GP de Hungría, cantidad apenas igualada por Lance Stroll, quien no pudo salir en la segunda sesión por la extraña rotura de la suspensión trasera de su remozado Aston Martin. El piloto de Alpine no participó del ensayo inicial (debió cederle la butaca a Paul Aron) y en el segundo terminó contra el muro tras perder el control de su A526 en la última curva cuando todavía faltaban 33 de los 60 minutos de pista habilitada. Por eso, el bonaerense se apresuró a salir al trazado cuando este sábado el semáforo se puso en verde para el último entrenamiento.
El Alpine de Colapinto fue reparado sin inconvenientes después del impacto con la parte trasera contra las barreras de contención del viernes. Los daños en el alerón y difusor quedaron en el olvido tras la tarea de los mecánicos, pero faltaba algo importante: la recuperación de la confianza y las buenas sensaciones para el piloto. Después de un despiste y choque la seguridad queda mancillada. Además, claro, del tiempo de pruebas perdido y la falta de datos recabados para llegar bien a punto a la carrera del domingo. Por eso, la rápida salida del argentino.
Alpine mandó Franco a pista con neumáticos blandos y completó un stint inicial de nueve giros, que se cortó por la bandera roja que generó el problema técnico en el Cadillac de Checo Pérez. En el sexto giro, el argentino marcó 1m21s132, un tiempo que lo puso cerca de lo conseguido por Pierre Gasly el viernes (1m20s816). No bien se terminó de quitar el MAC-26 del tapatío y la pista se habilitó, Colapinto volvió a salir con el mismo juego de neumáticos blandos con los que había arrancado la jornada.
El asfalto siguió siendo un jeroglífico para todos los pilotos por la gran cantidad de tierra, como ya había ocurrido el viernes. La carrera de F3 que abrió el programa del sábado pareció, por momento, un rally. A eso se le sumó el extremo calor: la temperatura del piso llegó a 54 grados durante la tanda. Esas condiciones de suciedad, poco agarre y calor forman un combo que lastima mucho al Alpine, que sufre con el sobrecalentamiento de los neumáticos traseros. Por eso, Colapinto trabajó también ritmo de carrera, tarea que suele hacerse los viernes, pero el argentino tuvo que reacomodar su agenda tras el despiste.
Colapinto terminó el stint de 22 giros, todos con las mismas cubiertas blandas, cuando quedaban 12 minutos para el cierre de la sesión. El argentino pasó por el box, le calzaron otro juego de blandos nuevos y salió a simular qualy. Allí consiguió su mejor registro: 1m20s055 para quedar 14º, justo detrás de Arvid Lindblad, quien tuvo un problema con la batería de su unidad de potencia y salió sobre el cierre de la hora de pruebas. Colapinto intentó realizar un último giro lanzado, pero bloqueó en la primera curva y debió abortar. Pierre Gasly fue 332 milésimas más rápido que su compañero y quedó 12º. Colapinto completó 30 vueltas y fue, por lejos, el que más giró. Charles Leclerc y Nico Hülkenberg lo siguieron con 24. El piloto de Alpine recuperó confianza y sensaciones, sin embargo, el nivel competitivo del A526 no parece estar para plantarle cara en Hungría a Racing Bulls y Audi, los rivales de la zona media.
