Franco Colapinto y Alpine se tomaron con calma el arranque de Madrid

Conocer los límites de la pista fue el objetivo de la mayoría en el primer entrenamiento del GP de España.

“Es una pista picante, de las más difíciles del calendario”, avisó Franco Colapinto sobre el flamante trazado de Madring, donde este fin de semana se disputa el GP de España, 14ª fecha del ejercicio 2026 de F1. El golpazo que sufrió el tailandés Tasanapol Inthraphuvasak en el ensayo de Fórmula 3 (su auto terminó en llamas) fue un llamado de atención para el resto de los pilotos que tenían que salir a girar después, entre ellos los de la máxima categoría. Así, tanto Colapinto como su compañero Pierre Gasly (y toda la parrilla de F1) salieron con cautela a dar las primeras vueltas al circuito enclavado en el parque ferial de IFEMA.

Alpine llegó a la capital de España con un pequeño retoque en el pisto de su A526: l panel del suelo delantero se ha optimizado para mejorar la distribución de presión local y la gestión del flujo, generando una carga aerodinámica local eficiente. La idea, claro, mejorar la carga aerodinámica, clave tanto en las curvas lentas como en las veloces, como La Monumental, esa que tiene un peralte de 13,5 grados y que se hace a gran velocidad.

Los pilotos de Alpine tuvieron un programa similar: comenzaron con neumáticos medios y luego colocaron los blandos. Ni Colapinto ni Gasly buscaron el límite en el primer contacto con la pista, seguramente apretarán más en la segunda práctica libre que es en la que harán simulacro de qualy. Pero de nada servía buscar más en un primer entrenamiento que pudiera dejar maltrecho el auto y comprometiera el trabajo del resto del día.