F2: Joshua Dürksen logró un fantástico triunfo en Bélgica

El paraguayo celebró su sexto triunfo en la categoría con un gran trabajo en la carrera corta de Spa-Francorchamps. Sebastían Montoya fue noveno y Nicolás Varrone abandonó.

Joshua Dürksen se había con su bolso cargado de desilusión y bronca de los últimos seis fines de semana de Fórmula 2. El 2026 había arrancado con todo para el paraguayo, con el salto al equipo Invicta, que viene de ganar los últimos dos torneos con Gabriel Bortoleto y Leonardo Fornaroli, y su ingreso a Mercedes-Benz como piloto de desarrollo. El asunceño tenía como objetivo luchar por la corona de la telonera en su tercera temporada y arrancó con todo al vencer en la carrera sprint de Melbourne, primera fecha de la temporada. Sin embargo, el camino se torció. Una seguidilla de carreras en las que siempre algo se cruzó. Penalizaciones, malas clasificaciones, inoportunas banderas rojas, ingresos de autos de seguridad que lo complicaron, errores… Joshua entró en un rulo del que no podía seguir. Sin embargo, nunca bajó los brazos, respiró hondo tras cada momento duro y siguió para adelante, Y tuvo su premio, finalmente, en el icónico trazado de Spa-Francorchamps, donde se disputa la octava fecha, al escalar al peldaño más alto el podio nuevamente.

La imagen de Dürksen al bajarse del Dallara de Invicta, estacionado en el lugar reservado para el primero, fue el resumen cabal de lo vivido desde aquella ya lejana carrera de Melbourne. Antes de desatar el festejo alocado, y lógico, el paraguayo, parado sobre su auto, hizo el gesto con los brazos extendidos y las manos hacia abajo como pidiendo tranquilidad. El paraguayo se sacó la mufa, por fin su bolso se irá nuevamente cargando un trofeo.

Dürksen largó cuarto en una parrilla que cambió en el escritorio de los comisarios. La sanción a Noel León por ser el causante de la bandera roja de la qualy (le quitaron todos los tiempos) mandó al mexicano del primer cajón al fondo. León había sido décimo y con la inversión de grilla tenía que picar en punta. Con el reacomodamiento, Sebastián Montoya pasó de 11º a décimo en la clasificación y tuvo el primer lugar. Poco le duró al colombiano el mejor sitial: fue superado por Martinuis Stenshorne antes de cumplirse la primera vuelta. El paraguayo, en tanto, se metió tercero en el pique al pasar a Roman Bilinski, quien se quedó parado en el tercer cajón.

Dürksen tenía mucho más ritmo que Montoya y no demoró mucho en superarlo y fue a la caza del noruego, a quien superó en el 11º de los 18 giros pactados. Desde ahí, el asunceño sacó una luz, pero Stenshorne se recuperó y se le puso a tiro de DRS. Allí, el del Invicta realizó un zigzagueo polémico en su defensa en la recta de Kemmel que fue investigado por los comisarios deportivos. Justo antes del relanzamiento de la carrera para la última vuelta tras el ingreso del auto de seguridad (triple trompo 360 grados de John Bennett) llegó la buena noticia para Joshua: no habría futuras investigaciones.

El fanático de Olimpia se sacó de encima la mufa y volvió al triunfo, su sexto en Fórmula 2 para quedar a dos de los máximos vencedores de la historia (Nyck de Vries, Felipe Drugovich y Artem Markelov). Además, el festejo lo catapultó al décimo lugar del torneo, con 36 puntos, muy lejos de los 146 que tiene Nikola Tsolov, el líder, pero con un espíritu renovado para ir por más. Y este domingo, en la carrera larga, podrá ir por más porque largará desde el séptimo lugar.

Para Montoya la carrera fue un quebradero de cabeza. Tras perder su lugar en el podio (lo pasó Dino Beganovic), el colombiano se mantenía como podía con el poco ritmo que le daba su Dallara del Prema. En la última vuelta todo se desmoronó y cayó, despiste mediante, al noveno puesto final.

Peor la pasó Nicolás Varrone. El argentino largó 11º y avanzó un puesto antes de empezar a caerse en el clasificador. Desde el equipo VAR le dijeron que si tenía problemas se guardara en boxes, pero el bonaerense apostó por seguir un puñado de giros más, hasta que finalmente a cuatro del final, y cuando ya había sido superado por varios rivales, terminó abandonando.

En la lucha por la cima de la tabla, el búlgaro Tsolov aumentó su luz con el cuarto puesto porque Gabriele Mini, su escolta, debió abandonar. Con los cinco puntos que se llevó del sprint, el León de Sofía le sacó 22 puntos al italiano.