Kevin Durant, Kyrie Irving y los Nets: ¿La lealtad en la NBA es una utopía?

Con la franqueza que lo caracteriza, Scottie Pippen parece haber puesto el dedo en la llaga al opinar sobre la petición de cambio que le hizo Kevin Durant a los Brooklyn Nets, a pesar de que le quedan cuatro años de contrato.

La leyenda de los Chicago Bulls presentó el otro lado de la moneda al señalar en un programa radial que no tenía ningún problema con que Durant quiera salir de Brooklyn. Y fue más al decir que está feliz de que los jugadores tengan tanto control sobre dónde quieren y no quieren jugar, independientemente de sus contratos.

“Es lo que los propietarios han estado haciendo con los jugadores durante años. Para mí, simplemente están empatando juego”, expresó Pippen en SiriusXM NBA Radio. “No me siento mal por lo que está haciendo KD en absoluto. Creo que es un gran movimiento para él”.

Pippen lo aplaude, pero la superestrella de los Nets parece haber ganado más críticas que elogios por su decisión. Le preguntamos a nuestros expertos sobre el candente tema.

1- Realidad o ficción. La lealtad en la NBA es una utopía.

Realidad. Las palabras del comisionado Adam Silver sobre que a la Liga no le gusta ver que los jugadores pidan a sus equipos ser cambiados y que preferiría ver que estos se concentraran en jugar mientras dura su contrato, son más que respetables. Sin embargo, no alcanzan a torcer la voluntad de aquellas estrellas de querer cambiar de aires si ven una oportunidad mejor.

La lealtad en la NBA no parece ser un camino de dos vías: si un jugador como Durant pide ser cambiado o si un agente libre decide irse a un equipo que le dé más oportunidades de ganar un título, suele catalogarse con una falta de lealtad a su equipo. Sin embargo cuando un gerente general decide cambiar a un jugador en la mitad de su contrato porque considera que con otro puede tener más posibilidades de ganar, se lo considera como algo que forma parte del negocio.
Por esta razón las palabras de Scottie Pippen mencionadas anteriormente considerando que se ha creado una igualdad de oportunidades para las dos partes, resonaron en estos días.

Tanto el comisionado como el seis veces campeón de la NBA tienen parte de razón. Pero no necesariamente sus opiniones, sinceras por cierto, son concordantes. Por eso en la NBA de hoy, el concepto de lealtad se asemeja a una utopía. (Marcelo Bousquet)

2- ¿Deben los jugadores tener tanto poder para demandar cambios?

Creo que parte de lo que hace diferente a la NBA del resto de las Ligas deportivas es precisamente ese poder que tienen los jugadores para ver lo que es mejor para ellos y su futuro.

Tal vez en el papel sea una situación caótica, pero si se va un poco más allá de sólo la demanda de un cambio es un ‘gana-gana’ y en un negocio ambas partes tiene que ser beneficiadas. En este sentido la NBA es un modelo de negocio por demás exitoso.

¿A qué me refiero con un ‘gana-gana’? Bueno, pues a que gana el jugador que tendrá un mayor ingreso y un contrato más firme, estará en un lugar en donde se sienta a gusto y por ende rendirá más. Ganan las franquicias involucradas en el cambio, ya sea en el aspecto económico o en lo activos involucrados, sean otros jugadores o selecciones para uno o más drafts futuros.

Y hasta gana la prensa. Las novelas del verano protagonizadas por KD, Kyrie Irving, Brooklyn Nets, Los Angeles Lakers y hasta LeBron James le han dado un interés más allá de lo común en la actual temporada baja y agencia libre teniendo en vilo a la Asociación.

Finalmente, creo que tan bueno es que los jugadores tengan ese poder que otras ligas deberían voltear a ver cómo se trabaja y si ya lo hicieron (que seguro sí), imitar en la medida de lo posible esa independencia y democracia entendiendo que los jugadores además de ser el activo más importante son, por encima de otra cosa, seres humanos, no máquinas de dinero. (Rolando del Bosque)

3- Quién terminará fuera de Brooklyn: ¿Durant? ¿Irving? ¿Ambos? ¿Ninguno?

Ambos. Los Nets ya no están para juegos. Primero se concentrarán en canjear a Durant, su pieza más valiosa, y luego buscarán sacarse de encima a Irving, quien con su aparición el otro día en el partido de las Sparks, de WNBA, ya no esconde su deseo de jugar en Los Ángeles.

La gran pregunta es dónde recalará Durant: ¿Toronto, Phoenix, Miami u otro destino? Si todavía en la carrera de Durant existe alguien que puede convencerlo y ‘enamorarlo’, ese es el inigualable Pat Riley. Pero quizás pese más su deseo de compartir en la duela con un talento como Devin Booker.

Pero la realidad es que los Nets, bajo la tutela de su GM, Sean Marks, saben cómo sacarse de encima ‘un problema’ antes de que sea demasiado tarde. Así lo hicieron con James Harden. Así que, antes de que comience la temporada, muy seguramente ya se habrán desprendido de Durant. Lo que nos lleva al tema Irving…

Kyrie, tan brillante con el balón como errático en su comportamiento, tiene un solo pretendiente: los Lakers. Y, aunque sea una apuesta arriesgada, Jeanie Buss sabe que es su última carta bajo la manga para tratar de ganar otro campeonato en la era con LeBron James. Hasta el mismísimo Kobe Bryant le aconsejaría tal firma. Irving hoy en día es 10 veces más eficiente que la actual versión de Russell Westbrook. (José E. Bartolomei).