El cambio de formato en la Champions, con una clasificación general que sustituye a los grupos, favorece al Barça por varios motivos
BARCELONA -- En el Barcelona 2024-25 todo es una novedad, y una de las principales dudas, tras responder, de momento, con éxito al desafío de comenzar la temporada en LaLiga con buen pie, es si está preparado el equipo de Hansi Flick para responder al nuevo formato de la Champions League.
¿Pasar de un grupo cerrado a una clasificación general es positivo o negativo? En el Barcelona no se valora el cambio en estos términos por cuanto, reconoció una fuente consultada por ESPN, "el sorteo de los grupos como lo conocíamos podía ser favorable o no y ahora de alguna manera ocurre lo mismo, aunque prima siempre el no fallar y mantener una buena regularidad".
En el sistema llamémosle 'antiguo' un error de entrada podía dejar al equipo colgando del milagro o sin opción de más fallos. Fue así como acumuló hasta dos temporadas consecutivas eliminado en la fase de grupos y es por ello que tiene que sentirse favorecido (como todos, no hay que olvidarlo) con este nuevo sistema. Primará la regularidad, sí, pero si antes dos derrotas de entrada ya significaban un 90 por ciento de condena en una liguilla de seis partidos, ahora, con ocho partidos por disputar existe tiempo de sobra para reaccionar. Y más opciones, muchas más, de entrar, al menos, entre los puestos 17 al 24 de esa clasificación general.
Según un estudio revelado por la propia UEFA son necesarios 7.6 puntos (aumentemos a 8) para tener posibilidades reales de entrar en el play off previo a los octavos de final. Dos victorias y dos empates en las ocho jornadas a disputar (24 puntos en juego)... Pero en el plano de los grandes, de los aspirantes, candidatos y/o favoritos, el escenario es entrar entre los primeros ocho clasificados, los que pasan directamente a la ronda de octavos de final. Y cuanto más arriba mejor.
Ahí los cálculos se sitúan en un mínimo de 16 puntos, 19 para asegurarse evitar el play off. Y en ese escenario hay también que fijarse en la fortuna o desgracia que haya tenido el nuevo formato de sorteo. Aquí el Barça, de entrada, puede sentir alivio pero no confianza plena porque aunque ha evitado algún que otro rival de campanillas y disfrutará en teoría de un cómodo calendario como local (exceptuando a su bestia negra Bayern Munich), será lejos de Barcelona donde deberá mostrar su músculo futbolístico para no tener malas sorpresas.
Cuando se cumplen diez temporadas desde que celebró su quinto y último título en la Champions, el Barça estrenará el nuevo formato con la esperanza de encararlo con la solvencia necesaria para evitarse disputar el play off. A partir de ahí será otra novedad el sistema de cruces pero como siempre se dijo alrededor del Camp Nou, una vez se llega a las eliminatorias... todo es a cara o cruz y puede depender de un simple detalle.
