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La selección de draft que los Jets quisieran olvidar: Christian Hackenberg

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Zach Wilson, un brazo portentoso que apunta a lo alto del NFL Draft (1:51)

El producto de BYU llega al reclutamiento con una gran reputación luego de su temporada 2020 y su respectivo pro day. (1:51)

A punto de seleccionar a su nuevo quarterback del futuro en el Draft 2021, los Jets esperan haber aprendido de los errores que hundieron a la franquicia hace cinco años en la misma posición

FLORHAM PARK -- No hubo pirotécnicos en la sala de reuniones de los New York Jets durante aquella noche. Todo fue de rutina y en ambiente de negocios en los momentos previos a la más controvertida selección de draft en la historia reciente de la franquicia.

El gerente general Mike Maccagnan, parado junto a la tabla de evaluaciones del equipo, consultó con el director de personal Brian Heimerdinger. Después de un par de minutos de una conversación silenciosa, Maccagnan caminó calmadamente en dirección al propietario Woody Johnson y le informó de la selección. Hizo lo mismo con el head coach Todd Bowles, quien asintió. Con eso, entregaron la tarjeta.

Con su selección de segunda ronda del Draft 2016 de la NFL, los Jets seleccionaron a Christian Hackenberg, quarterback, Penn State.

Lo que siguió, fue cualquier cosa excepto rutinario.

Algunas personas dentro de la organización quedaron sorprendidas; algunos, iracundos. Hackenberg era considerado un quarterback a desarrollar --un proyecto de salvamento, algunos creían-- lo que hacía sorpresiva su elección con el turno N° 51 global. Nunca participó en una sola jugada oficial para los Jets, ni para ningún otro equipo, una rareza para un recluta tan alto. Exceptuando únicamente 11 jugadores de los 1,303 seleccionados ente la primera y segunda ronda de los drafts del 2000 al 2020, el resto ha aparecido en al menos un partido, de acuerdo a ESPN Stats & Information. Tres de los 11 se mantienen en activo. De los otros ocho, Hackenberg fue el único sin problemas de lesiones.

"Estuve sorprendido cuando lo eligieron, y tenía una muy buena fuente con los Jets en su momento, y estaba furioso cuando hicieron esa selección", dijo el analista de NFL Draft para ESPN, Matt Miller. "Estaba absolutamente molesto, como, '¿Este tipo? ¿Es a quien nos vamos a atar?'. Cuando reclutas a un quarterback tan alto, estás atado a él. Fue una especie de principio del fin para ellos".

Cinco años más tarde, los Jets están en busca de un nuevo quarterback. Existe un nuevo grupo de coaches y un optimismo renovado, una creencia que el jugador que elijan con el segundo turno global en el Draft 2021 de la NFL (del 29 de abril al 1° de mayo en Cleveland), presumiblemente Zach Wilson de BYU, será una estrella. Seguirá a Sam Darnold, quien siguió a Hackenberg, quien siguió a Geno Smith, quien siguió a Mark Sanchez... todos elegidos entre la primera o segunda ronda desde el 2009.

La selección de Hackenberg es la que más arde.

Para ser franco, el tema parece radioactivo. Aunque los hombres encargados de la toma de decisiones y los coaches ya no laboran para los Jets, lo que teóricamente eliminaría cualquier temor de represalias, fue complicado hallar a alguien que hablara del episodio de manera oficial. Maccagnan, quien no ha dado entrevistas desde que fuera despedido hace un par de años, declinó comentar. Bowles no devolvió mensaje. Chan Gailey, coordinador ofensivo en la temporada de novato de Hackenberg, respondió en mensaje de texto: "Lo siento, pero no me interesa dar ninguna opinión respecto a este tema".

'Se elevaron cejas'

En teoría, lo que hizo Maccagnan no fue descabellado. Seleccionó a un jugador con rasgos físicos intrigantes que mostró promesa como freshman en una ofensiva de estilo profesional bajo el head coach Bill O'Brien. Hackenberg era un pasador de bolsillo de 6 pies con 4 pulgadas con un brazo potente. Como le gusta decir a los cazatalentos, "Lucía el rol". El problema fue dónde lo eligió Maccagnan.

La segunda ronda era demasiado alto para tirar los dados con un quarterback, encendiendo inmediatamente una tormenta en los medios neoyorquinos. En su momento, el plan era recontratar a Ryan Fitzpatrick, quien tuvo el mejor año de su carrera en el 2015, pero las partes estaban en medio de una disputa de contrato. Los Jets también contaban con Smith y Bryce Petty en plantilla.

Se convirtió en un circo de cuatro quarterbacks. Sí, los Jets retuvieron a los cuatro en plantilla, otra rareza. Después de la selección, un frustrado coach asistente expresó su insatisfacción con Bowles, de acuerdo a una fuente. Algunos en el edificio culparon a Maccagnan, describiéndolo como el hombre detrás de la decisión.

Después del segundo día del draft, Maccagnan y Bowles ofrecieron su acostumbrada conferencia de prensa conjunta, en la que se toparon con una tonelada de cuestionamientos. De hecho, 28 de las 30 preguntas se relacionaban a Hackenberg y la situación de quarterbacks. Maccagnan usaron la palabra "potencial" en 19 ocasiones con respecto a Hackenberg. Bowles dijo sentirse "bien con la selección ", pero estaba siendo un buen soldado, de acuerdo a fuentes. No apoyaba la decisión, y para ser franco, nunca confió lo suficiente en Hackenberg para ponerlo en el campo, ni siquiera en tiempo basura durante el intrascendente partido de final de temporada en el 2017.

Los Jets realizaron una profunda investigación en torno a Hackenberg, con Maccagnan, Bowles, Gailey y otros conduciendo a State College, Pennsylvania, para una sesión de pases previa al draft clandestina. Después de la sesión, que recibió calificaciones mixtas, el grupo comió en un pub local cercano. Estaban mostrando The Masters en la televisión TV, así que Hackenberg y Gailey --un fanático del golf-- charlaron de eso.

Olviden la chaqueta verde. Un par de semanas más tarde, Hackenberg portaba un casco verde.

"Necesitaba trabajarse de nuevo por completo porque el tamaño estaba allí, el brazo estaba allí, pero nunca vi a un jugador sufrir más en el tema mental", dijo Miller, recordando su reporte previo al draft. "Hubo partidos donde tiraba pases pantalla al suelo frente a los receptores en Penn State, y se caía a pedazos. Ya no tenía confianza. Si los Jets lo hubieran reclutado en la segunda o tercera ronda, hubiera sido como, 'Vamos a tratar de reconstruir a este tipo'. Pienso que es una historia diferente cuando lo tomas en la segunda ronda".

En la noche del draft, los Jets pensaron que habían perdido a Hackenberg cuando los Houston Texans --dirigidos por O'Brien -- pactaron un canje para ponerse un peldaño por delante de ellos. Seguramente, O'Brien haría la movida para reunirse con el ex recluta de cinco estrellas que impresionó a todos en Happy Valley. Esto fue antes de que Penn State cambiara coaches y esquemas, pasando a James Franklin y una ofensiva spread.

Al final, O'Brien seleccionó a un guardia.

"Es tu coach que estaba contigo en Penn State, ¿y no está saltando a la oportunidad de reclutarte? Esa es una señal de alerta", dijo el analista de NFL Draft para ESPN, Mel Kiper Jr.

Hackenberg fue el cuarto quarterback seleccionado. El octavo fue Dak Prescott, tomado en la cuarta ronda por los Dallas Cowboys. ¡Ouch!

"Cuando hicieron esa selección", dijo un cazatalentos de la AFC de los Jets, "se elevaron cejas y se sacudieron cabezas".

Problemas de precisión

Según todas las versiones, Hackenberg fue serio y querido por compañeros y coaches en sus dos años en New York. De inicio, el receptor abierto Brandon Marshall quedó impactado por su potencial. Anticipando una carrera en los medios, mantenía notas acerca delos jugadores, pensando en que podía usarlas como referencia más adelante. Rescató lo que escribió en torno a Hackenberg y lo compartió con ESPN, como lo hizo con Hackenberg en el '16. Una muestra:

¡¡Wow!! Mejor balón que he atrapado en mis 10 años en la liga. Este chico lo tiene. Jugará 15 años ... Me enamoré con él cuando me llamó a un lado y pidió sentarse junto a mí en la siguiente sesión de video, para poder entenderme. Lo comprende. Los receptores atravesarán una pared de ladrillos por él --- 100 pasos por delante de Jay Cutler cuando iniciamos en el 2006. ¡¡El chico es una estrella!! Ahora, esperemos y veamos".

Marshall admitió que se equivocó con respecto a él. ¿Qué sucedió?

"Debió ser mental, porque literalmente pasó de un lado al otro del espectro. No podía completar un pase", dijo Marshall, añadiendo que Hackenberg fue "un buen compañero", y que le desea lo mejor.

Algunos creen que Hackenberg desarrolló un caso de 'yips' (nervios), cuando empezó a sufrir con su precisión. El peor caso ocurrió en la apertura de temporada del 2017, cuando fue designado el segundo quarterback por una lesión a Petty. Durante los calentamientos previos, reiteradamente erró a sus receptores. Eso sucedió sin defensivos. Fue parecido al jugador de baloncesto errando la bandeja en la fila de calentamiento.

La muestra alarmante, nunca reportada por los medios, sorprendió a compañeros y coaches. Parado sobre el campo, un coach asistente dijo a otro, "Esto es vergonzoso". Fue tan increíble, que los coaches lo consideraron una distracción. La semana entrante, Petty fue apresurado de regreso como segundo en el orden, y Hackenberg quedó relegado a sostener la tabla de jugadas. La degradación, creen los coaches, acabó con su confianza.

Hackenberg tenía un salto en su mecánica de lanzamiento, lo que trató de corregir con un tutor de quarterbacks externo. También, tenía manos pequeñas; midieron apenas 9 pulgadas en el Combinado de Talento de la NFL del 2016, dejándolo en el 9 por ciento entre los quarterbacks, de acuerdo a nflcombineresults.com. Una teoría es que no podía sostener el ovoide óptimamente, causando ansiedad y conduciendo a pases erráticos.

En su primera acción de pretemporada en el 2016, Hackenberg tiró un pase de touchdown en el cuarto periodo para culminar un avance de 75 yardas en su primera serie. Después de eso, todo fue cuesta abajo. Su gran oportunidad llegó en la siguiente pretemporada, cuando inició frente a los Detroit Lions. En la tercera jugada, no reconoció una carga de frente y fue violentamente castigado, dejando una marca en su barbilla.

La parte más desalentadora es que practicó para esa carga en específico previo al partido. Tuvo tres repeticiones en la práctica; arruinó la primera, pero acertó en las otras dos, leyendo la carga y encontrando a su receptor correcto. Todos sintieron confianza de que ejecutaría adecuadamente si esa carga en particular llegaba en el partido. Cuando fracasó, fue un fuerte mensaje a los coaches de que no contaba con los instintos para jugar bajo las luces brillantes.

En ese momento, Hackenberg quedó acabado con los Jets. Bowles mencionó la posibilidad de alinearlo en el partido final de la campaña del 2017, una derrota por paliza ante los New England Patriots, pero optó en contra de ello a pesar de que Hackenberg estaba uniformado ese día como segundo quarterback. Más tarde, Bowles confió a amigos que no deseaba ponerlo en peligro, temiendo que no sería capaz de protegerse. Sin lugar a dudas, lo hizo para ahorrarse la vergüenza de todos los involucrados.

Poco tiempo después de seleccionar a Darnold en el 2018, los Jets canjearon a Hackenberg a Las Vegas Raiders a cambio de una selección condicional de séptima ronda del 2019, pero duró apenas tres semanas bajo el head coach Jon Gruden, quien como analista para ESPN, alguna vez elogió el potencial de Hackenberg. Luego, Hackenberg pasó tiempo en el campamento de entrenamiento de los Philadelphia Eagles y la escuadra de prácticas de los Cincinnati Bengals, antes de una desafortunada estadía en la Alliance of American Football.

Ahora, sus días como jugador se han terminado. En marzo, consiguió un puesto como entrenador en la Winslow Township High School de New Jersey. Dirige a los quarterbacks. Por lo que respecta a los Jets, no han tenido una temporada ganadora desde el Draft 2016.

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