Enzo Francescoli, Director Deportivo de River Plate, comentó en ESPN F12 el presente de Edinson Cavani en Boca Juniors y recordó una frase de Adolfo Pedernera para describir el momento del delantero uruguayo.
Consultado sobre la mala racha que atraviesa su compatriota en el Xeneize, Francescoli señaló: “Es normal que pase lo que pase con un jugador que por ahí no se le dieron las cosas que él hubiera pensado. Pero para mí no opaca todo lo que él ha sido ni va a opacar su carrera”.
“Son momentos; los jugadores tenemos momentos donde no sabés por qué todo funciona, y momentos donde no sabés por qué no funciona, porque comés lo mismo, hacés las mismas cosas, pero no sale”, afirmó.
Para ejemplificar esta cuestión, Francescoli recordó: “Pedernera me dijo algo hace mucho tiempo. Yo almorzaba en el club (River), porque en 1983 vivía solo, y él estaba con su staff de inferiores. Y yo era muy de escuchar, y un día íbamos a jugar a Rosario. Me preguntó si viajaba y le dije que sí, que ojalá pueda hacer un par de golcitos. ‘No se equivoque, pibe. El jugador no juega bien cuando quiere, sino cuando puede o lo dejan’”.
“Y es el fútbol, en esa pequeña cosa me di cuenta que hay que volver a empezar; si las cosas no salen, es porque el otro es mejor y porque a veces tenés un mal día porque ponés el pie igual y la pelota te pasa por abajo”, destacó el Enzo.
Y agregó: “Al Mundial de Italia de 1990 llegué fusilado porque había jugado mucho en Marsella, en la temporada 1989/1990 jugamos hasta semifinales de Champions. Y terminé el Mundial con dos kilos menos, o sea, mal físicamente. Y me fui a Cagliari y primero tuve una lesión, y después saltaba como en mi mejor época, pero la pelota me pegaba en la cara. ¿Qué me está pasando?, decía. Esto es fútbol”.
”Nunca dejás de sentirte jugador”
A su vez, Francescoli admitió en ESPN F12: “Siempre extraño jugar profesionalmente. Y cada vez que voy a la cancha en algún momento sufro. Por eso lo de ex jugador es relativo porque nunca dejás de sentirte jugador. Me invitás a un picado y quiero hacer cosas que me caigo en la mayoría… Pero es difícil largarte de ahí porque aparte es algo que no vuelve con nada”.
“El jugador no deja de ser jugador. Porque la sensación única, la sensación de transmitir algo que vos hacés casi sin darte cuenta lo que hacés es increíble, es única en una cancha de fútbol”, aseguró quien tuvo su partido de despedida el primero de agosto de 1999.
