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El River-Boca de Madrid, ¿el partido que cambió la historia?

Se cumplen cinco años de la histórica victoria de River ante Boca en Madrid. Getty Images

Exactamente hace cinco años, un partido de fútbol paralizó al país y al continente: River y Boca, Boca y River, los dos equipos más importantes de Argentina, definieron la CONMEBOL Libertadores 2018 en el Estadio Santiago Bernabéu de Madrid, España.

Quizás el insólito e inédito hecho de haber trasladado la definición de la Copa Libertadores de América, con todo lo que implica ese nombre para llevarla a España, sea la descripción más gráfica posible sobre lo que representa el balompié en estos lares.

Pero el Millonario y el Xeneize, después de empatar 2 a 2 en la Bombonera -y de quedarse a minutos y piedrazos de disputar la revancha en el Monumental-, definieron el certamen en la cancha del Real Madrid. Y el que se impuso fue el equipo de Marcelo Gallardo, merced a los goles de Lucas Pratto, Juan Fernando Quintero y Gonzalo Martínez, remontando el tanto de Darío Benedetto, que había abierto el marcador para el conjunto de Guillermo Barros Schelotto.

Ahora bien... En la previa, los protagonistas, a veces inducidos por preguntas que pedían títulos a gritos, se sumaron a un juego habitualmente impuesto por los hinchas. Durante largas semanas, que empezaron con las victorias en semifinales frente a Gremio, en Porto Alegre, y Palmeiras, en San Pablo, jugadores, dirigentes y exfutbolistas se refirieron a este encuentro como un parteaguas para la historia del Superclásico, de River, de Boca y, por qué no, del fútbol argentino.

Bueno... En realidad, desde mucho antes, porque la presencia del Millonario y el Xeneize en lados opuestos del cuadro ya significa, de mínima, una serie de simulaciones que los sitúan en la final continental, algo que nunca había sucedido en 59 años y, por ahora, no volvió a pasar.

El fútbol, vehículo canalizador de frustraciones y exitismo por excelencia, particularmente en esta parte del mundo, tiende a condenar más al derrotado que a enaltecer al vencedor...

El día lustro después: ¿Fue tan así? ¿Ganó más River o perdió más Boca?

En una entrevista con el medio The Athletic, el Muñeco Gallardo definió al encuentro del Bernabéu por el “miedo a perder” de ambos equipos, puntualizando en que “todos pensaban en lo que le iba a pasar al que perdiera”, sentencia a la que se refirió como “ese morbo de los argentinos de la derrota”.

Y recientemente Gustavo Alfaro, quien tomó la posta tras la salida del Mellizo, señaló que el vestuario post Madrid no era “fácil”, ya que el plantel venía de una “derrota dolorosa”.

En esa línea, el primer equipo en sentir el cimbronazo del resultado fue Boca, que afrontó el final de un ciclo, con la partida de los Barros Schelotto y algunos referentes, como Fernando Gago y Pablo Pérez, a los que se sumaron jugadores importantes, de la talla de Edwin Cardona, Wilmar Barrios, Lisandro Magallán y Lucas Olaza.

Medio año después, siguieron sus pasos Darío Benedetto, Nahitan Nández y Cristian Pavón, entre otros, mientras que a fines de 2019 el oficialismo perdió las elecciones ante la fórmula liderada por Jorge Amor Ameal y Juan Román Riquelme.

Pero a pesar de haber renovado íntegramente su plantel en los semestres sucesivos, incluyendo dirigencia y cuerpo técnico (en reiteradas ocasiones), los de la Ribera no terminaron de encontrar el rumbo, en su principal objetivo de ganar la ansiada séptima Libertadores.

Un par de Torneos de la Liga, Supercopas Argentina y Copas de la Liga, además de una Copa Argentina, conforman el palmarés azul y oro desde aquel 9 de diciembre, en tanto en el plano internacional alcanzaron las semifinales en dos ocasiones, los octavos en otras tantas y la final en la última edición, donde cayeron en el alargue frente a Fluminense.

Buscando todavía la brújula para cortar la sequía de 16 años, Boca parece haber dejado atrás el letargo post Madrid, aunque aún sin los resultados esperados.

En la otra esquina, River, el vencedor, el que consiguió su cuarta estrella -y la segunda de la exitosa era Gallardo- justo ante el rival de toda la vida, surfeó la frustración que significó perder antes de la final en el Mundial de Clubes de Emiratos Árabes Unidos y afrontó una de sus mejores temporadas contemporáneas. Durante 2019, se vio una de las mejores versiones del equipo del Muñeco.

La agónica caída contra Flamengo en Lima no opacó a un equipo que aprovechó el envió del triunfo más resonante de su historia y, futbolísticamente hablando, volaba. Pero quedar tan cerca de dos títulos al hilo, y nuevamente eliminando a Boca, en este caso en semifinales y en La Bombonera, fue un golpe duro para el Millonario, que también engrosó su palmarés desde aquel entonces (una Recopa Sudamericana, una Copa Argentina, una Supercopa Argentina, dos Torneos de la Liga y un Trofeo de Campeones).

Pero más allá de un año, y pasando por una pandemia en la que quedó cerca de volver a la definición -sucumbió en semis frente a Palmeiras-, River no pudo seguir potenciando el efecto post Madrid, confirmándose como uno de los equipos más consistentes del medio local pero sin trascender en América (4tos en 2021 y 8vos en 2022 y 2023).

Cinco años después, ya sin Gallardo, ahora con Martín Demichelis, la etapa dorada de los de la banda roja definitivamente llegó a su fin. Basta con ingresar a las publicaciones del club referidas al 9 del 12 para constatar la división entre los hinchas del conjunto de Núñez en cuanto al recuerdo constante de una fecha que pasó a la historia grande del club.

Quizás el ‘miedo a perder’ que relataba el padre de la criatura que conquistó España, aun ganando la Libertadores, también quede de manifiesto en las postergaciones de las definiciones pendientes entre ambos equipos, por parte de sus respectivas dirigencias, alegando problemas de calendario y tratando de patear un partido que, a fin de cuentas, te quita más de lo que te da, más allá de la alegría eterna que descansa en el Monumental y que, una vez más, será recordada y festejada en un nuevo aniversario.