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Neymar y Robinho Jr. zanjan la polémica tras altercado en Santos

Ambos futbolistas se abrazaron en el encuentro ante Deportivo Recoleta y confirmaron que la denuncia ante la Justicia brasileña será retirada.


Neymar y Robinho Jr. pusieron fin a la polémica por la denuncia del hijo del exfutbolista al número 10 durante el empate por 1-1 de Santos ante Deportivo Recoleta, por la cuarta fecha de la fase de grupos de la Copa Sudamericana.

El extremo convirtió el gol del Peixe a los 41 minutos y durante su festejo fue al banco de suplentes a abrazar y "abofetear" a modo de broma a su compañero de 18 años, que el pasado fin de semana lo había denunciado por un presunto altercado que protagonizaron durante un entrenamiento en vísperas de este encuentro, que lo dejó último con 3 grupos en el grupo D.

Tras el final, el exjugador de Barcelona y PSG ratificó que el conflicto está más que saldado: "Si quieren una disculpa ante la prensa, aquí está. Ya pedí perdón a él y a su familia. Reaccioné de más, sí. Pudo ser diferente, pero perdí la cabeza. Todos cometemos errores, fue un error suyo y mío, y yo cometí uno un poco más grande. Pero ya me disculpé, creí que estaba resuelto entre nosotros, en el vestuario".

Neymar también enfatizó su postura de que la situación escaló en parte por involucrarlo a él: "Obviamente, en especial aquí en Brasil, donde mencionan mi nombre todos los días [entre risas]. Cualquier ida y vuelta o discusión en el vestuario... Todo aquel que haya jugado al fútbol sabe que esto pasa: peleas, puñetazos, bofetones, lo que quieras. Es fútbol, es parte del juego".

Robinho Jr. confirmó que retirará la denuncia

Posteriormente se pronunció también Robinho Jr., que habló públicamente por primera vez desde que estalló el conflicto: "El caso tomó una dimensión que no debería haber tomado. Él se equivocó, ya pidió disculpas y fue hombre para asumirlo, yo también fui hombre para hablar con él, y está todo bien".

El jugador también habló de su idolatría por su compañero, que jugó junto a su padre tanto en su primer paso por el conjunto paulista como en la Selección de Brasil: "Me molestó, porque es mi ídolo desde la infancia, es alguien a quien quiero mucho. El primer regalo que me dio fue una camiseta cuando tenía 8 años, lloré mucho y todavía la tengo".

Además, confirmó que fueron sus agentes quienes llevaron el altercado a la justicia brasileña y que no quedará firme: "La notificación extrajudicial fue en un momento de enojo mío y de mis representantes. Fue más un sentimiento que un pensamiento. Podría haberlo pensado dos veces, pero tampoco era para que saliera en los medios, ni para que generara toda esta repercusión innecesaria, que fue mala para ambos. Yo no quería eso".

"Pero ya está todo resuelto, ya hablé con él y con mis padres. Mi staff va a retirar la denuncia, acepto las disculpas, todos se equivocan. Él es humano como todos nosotros, yo también podría haberme equivocado, como ya lo hice muchas veces. Fue eso, una cachetada, pero en el momento él ya pidió disculpas. Me pidió perdón varias veces y yo ya le dije que las disculpas están aceptadas”, concluyó.