El nuevo seleccionador habló con el volante, comprendió el peso que cargó demasiado joven y le marcó el camino para regresar a la Tricolor
Todo comenzó en una mesa del Centro de Alto Rendimiento de Alajuelense, con una pregunta de Bryan Ruiz y una respuesta atrevida de aquel muchacho que apenas empezaba a abrirse camino.
“Cuando llegué al CAR, almorzamos y un día le pregunté: ‘¿Usted de qué juega?’. Me dijo: ‘De 10, como usted’”, recordó Bryan, entre risas, durante su presentación como entrenador de la Selección de Costa Rica.
Brandon Aguilera estaba bromeando. En el fondo, le advertía que había llegado para disputarle el puesto.
Bryan entendió inmediatamente el mensaje, pero también observó algo más importante: detrás de aquella seguridad había un futbolista con condiciones para convertirse en una pieza importante.
El tiempo puso a ambos en lugares muy distintos. Ruiz dejó el campo, comenzó su carrera como entrenador y asumió la Selección. Brandon, señalado en algún momento como uno de sus posibles herederos, terminó alejándose de la Tricolor después de atravesar una etapa que lo golpeó deportiva y emocionalmente.
Ahora sus caminos vuelven a cruzarse.
Bryan confirmó que conversó con Aguilera y, más allá de abrirle una puerta, hizo una lectura profunda sobre lo que pudo ocurrirle.
“Sé que ha tenido momentos complicados en la Selección, bastante fuertes y muy criticados. Yo sí siento que, dentro de ese cambio generacional tan brusco, se le dio una responsabilidad muy grande que él todavía no estaba listo para asumir”, reconoció a ESPN.
Brandon cargó más de lo que podía
Las palabras de Bryan encuentran eco en lo que el propio Brandon contó meses atrás, a corazón abierto, en una entrevista exclusiva con ESPN.
Aguilera describió su ascenso como una carrera que avanzó demasiado rápido, sin darle tiempo para comprender todo lo que sucedía alrededor.
“Es como ir a 200 kilómetros por hora y chocarse contra una pared de realidad”, confesó.
Su madre intentaba advertírselo.
“Ella siempre me decía que yo estaba en un mundo de adultos siendo un carajillo y que no estaba preparado para vivir todas esas cosas que me estaban pasando”.
Cuando los resultados de la Selección no llegaron y las críticas buscaron responsables, Brandon sintió que quedó expuesto.
“Estuve al frente de todos los balazos y me los llevé todos”, reconoció en aquella conversación.
La presión terminó pasándole factura. El volante aceptó que lloraba con frecuencia, que percibió cómo se cerraban las puertas de la Tricolor y que la acumulación de errores, críticas y problemas se convirtió en una bola de nieve imposible de detener.
“Yo sabía que el entrenador no me iba a convocar más”, relató.
Brandon tocó fondo, pero también encontró allí una razón para levantarse. Durante aquel proceso aseguró que volvió a comprender que el fútbol era su primer amor y que su deseo de regresar a la Selección permanecía intacto.
“Esa llama siempre está ahí”.
Bryan le marca el camino de regreso
Ruiz no le prometió una convocatoria ni un trato preferencial. Su plan comienza donde debe comenzar cualquier regreso: en el club.
“Viene de una lesión grave de rodilla. Tiene un mes de estar entrenando con el equipo. Yo solo le dije que, si jugaba y lo hacía bien, en algún momento lo llamarían a la Selección”, explicó.
Aguilera sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha el 31 de enero, fue operado el 27 de febrero y pasó cerca de nueve meses apartado. El volante confirmó recientemente a ESPN que ya entrena al 100% con el Rio Ave y espera volver a una convocatoria en las próximas semanas.
Bryan conoce las críticas y el peso de vestir la camiseta de Costa Rica. Por eso su mensaje no fue solamente deportivo.
“Yo sé que la pasó mal en la Selección; yo también la pasé mal. Hubo mucha crítica hacia mi persona, pero son cosas que pasan en el fútbol. Que tenga confianza”.
Si vuelve, Ruiz pretende rodearlo mejor, pedirle aquello que realmente sabe hacer y evitar que vuelva a cargar, en soledad, responsabilidades que corresponden a todo un equipo.
“Si yo lo llamo es porque tiene condiciones. Depende de él, tiene que demostrar. Si rinde en su equipo, posiblemente tendrá una oportunidad”.
Brandon no recibió una convocatoria. Recibió algo que, después de tantos golpes, puede resultar igual de valioso: una ruta clara para regresar.
Primero deberá recuperar su cuerpo en Portugal. Después, sus minutos y su mejor fútbol.
La puerta de la Selección no está completamente abierta, pero tampoco permanece cerrada.
Esta vez, del otro lado, hay alguien que conoce sus heridas, comprende lo que vivió y todavía cree en aquel número 10 que un día se atrevió a desafiarlo durante un almuerzo.
