El fútbol tiene memoria corta. Las tres victorias sucesivas del Barcelona en el Clásico quedaron rápidamente en el olvido este miércoles tras ser ampliamente superados por el Real Madrid en la vuelta de semifinales de Copa del Rey. Un hat trick de Karim Benzema y el gol de Vinicius Junior ayudaron al Madrid a registrar una memorable victoria 4-0 en el Spotify Camp Nou y clasificar para la final contra Osasuna.
La cara del técnico culé Xavi Hernández fue todo un poema después del partido. No hubo muestras de enfado, como fue el caso luego de la eliminación en la edición anterior de Champions League ante Bayern Munich; aunque sí reconoció que su plantilla había sido vencida por los campeones reinantes de Europa, aparte de rememorar sus comentarios prepartido en los que afirmó que el Madrid, debido a sus éxitos en el continente, era el gran favorito a pesar de la ventaja blaugrana 1-0 en la ida.
Asimismo, Xavi insistió que la eliminación a manos del Madrid no será una mancha en la temporada del Barça. Los culés vienen de alzar la Supercopa de España este año venciendo en la final a la Casa Blanca y, después de triunfar en el Clásico de liga del mes pasado, mantienen 12 puntos de ventaja en la punta de la tabla a falta de 11 encuentros por disputar. Mantienen a la vista su primer título de liga desde 2019 y el récord de Xavi (79 partidos, 50 triunfos, 14 empates, 15 derrotas) es impresionante. A pesar de sus éxitos sobre la cancha, el Barça se mantiene en el ojo del huracán.
La fiscalía española ha denunciado al club por corrupción por presunta compra de favores a los árbitros: el presidente de la UEFA Aleksander Ceferin dijo esta semana que se trata de una de las situaciones más graves que pueda recordar en la historia del fútbol. Los problemas financieros que han rodeado por varios años al club (que suma €1.300 millones en deudas) se mantienen. LaLiga los obligó a anular la inscripción hecha a fines de marzo pasado de su volante estrella Gavi debido a las estrictas normas de Fair Play Financiero que mantiene el circuito español. En total, el club está obligado a ahorrar €150 millones para mantenerse dentro del tope salarial antes de fichar a Gavi (que se convertirá este verano en agente libre) o contratar nuevos jugadores. Las peleas diarias en público con el presidente de LaLiga Javier Tebas, las demoras en la remodelación del Camp Nou y la posibilidad del regreso de Lionel Messi son distracciones totalmente prescindibles. Entonces, ¿qué está pasando dentro del club en estos momentos?
¿Consigue el Barcelona sus metas en la cancha?
A veces, parece que el Barça solo sabe operar a los extremos. Quedaron a 13 puntos por debajo del Real Madrid en la pasada campaña y alzaron apenas una Copa del Rey en las tres campañas anteriores, así que estar a 12 unidades de ventaja esta temporada con la Supercopa en el bolsillo representa un cambio de suerte radical para los culés. Sin embargo, la derrota del miércoles sumada con las eliminaciones prematuras de Champions (en fase de grupos, superados por Bayern Munich e Inter Milán) y Europa League (ante Manchester United en la ronda clasificatoria) despierta las interrogantes sobre su actual sitial entre los mejores equipos de Europa.
El Barça ha mostrado una regularidad impresionante en LaLiga. Apenas suman dos derrotas en 27 partidos concediendo nueve goles. Los únicos tantos tolerados en el Camp Nou han sido un penal y un gol en puerta propia. Las vallas invictas han sentado las bases de su liderato en la tabla liguera, hilando nueve triunfos 1-0 gracias a una remozada defensiva encabezada por el portero Marc-Andre ter Stegen y los zagueros Jules Kounde, Ronald Araujo, Andreas Christensen y Alejandro Balde. Hemos visto goles y emocionantes demostraciones en el ataque (el artillero Robert Lewandowski se mantiene como Pichichi con 17), aunque también hay decepciones ocasionales en la producción ofensiva de los delanteros Raphinha, Ansu Fati y Ferran Torres, mientras que el extremo Ousmane Dembele lleva dos meses lesionado.
Los tres triunfos consecutivos obtenidos en los Clásicos jugados en 2023 han despertado la creencia de que, aparte de imponerse a los equipos a los que deben vencer en Europa, son nuevamente capaces de competir con los mejores del Viejo Continente. Sin embargo, la paliza madridista del miércoles ha vuelto a generar dudas con miras a la próxima temporada. El Barça ha tolerado 20 goles en 10 partidos entre competiciones europeas y semifinales de Copa del Rey ante el Madrid (y nueve tantos en cinco encuentros contra los blancos). Esto contrasta sustancialmente con su situación en LaLiga, a pesar de estar actualmente condicionados por lesiones sufridas por jugadores importantes.
El título de LaLiga debería bastar para justificar las inversiones superiores a €150 millones hechas el pasado verano entre los fichajes de Lewandowski, Raphinha y Koundé (Andreas Christensen y Franck Kessie llegaron mediante transacciones gratuitas) que lograron concretarse tras la activación de la cuarta palanca financiera y una nueva venta de activos del club; sin embargo, la percepción predominante es que aún queda mucho por recorrer antes de que el Barça pueda creer que ha vuelto a formar parte de la élite de Europa.
¿Qué repercusiones tiene el caos extra-cancha?
La sensación de pasar de la euforia a la crisis por un solo resultado se exacerba ante la constante telenovela que se vive fuera del césped. Los titulares deberían hablar de la arrolladora carrera del Barcelona en busca del título. Por el contrario, los medios se enfocan en los pagos hechos al ex vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, o la obligación de retirar la inscripción de Gavi por superar el tope salarial. Estos problemas aún no han repercutido en la cancha (y Xavi insiste que no hablan al respecto dentro del vestuario), pero podrían sentirse muy pronto.
Los fiscales españoles han denunciado por corrupción al Barça y dos de sus expresidentes por presunta compra de árbitros. El Barça ha admitido pagar más de €7 millones a la empresa del exjuez José María Enríquez Negreira entre 2001 y 2008, aunque insiste que dichos pagos fueron por concepto de "informes técnicos" sobre arbitraje y que jamás tuvieron la intención de comprar influencias. Tebas ha dicho que el fútbol español se enfrenta a la peor crisis reputacional de su historia, mientras que la UEFA ha iniciado una investigación sobre el tema y, caso contrario a LaLiga (cuyo caso prescribió hace dos años de acuerdo con la legislación española), aún puede impartir sanciones deportivas por el llamado "Caso Negreira".
Por su parte, Tebas sigue luchando con el Barça en diversos frentes: primero, la situación contractual de Gavi. Además, ambas partes están enfrentadas con respecto al tema de la Superliga de Europa, apoyada por el club catalán junto a Madrid y Juventus.
"Solo contra todos", decía un tifo mostrado por los hinchas antes del Clásico de este miércoles mientras coreaban consignas anti-Tebas.
Por su parte, los problemas financieros del Barça y la incertidumbre económica global han atrasado la obtención de fondos para la remodelación del Camp Nou. El club mantiene sus planes de remozar su antiguo estadio este año y mientras tanto, tienen previsto jugar la próxima temporada en el Estadi Olímpic de Montjuic (mudanza que les representará pérdidas superiores a €90 millones anuales) durante la ejecución de las obras. Sin embargo, aún no logran reunir los €1.500 millones necesarios para iniciar el proyecto. Se tenía prevista la fecha flexible del 31 de marzo para completar el financiamiento, aunque dicho límite no se cumplió.
¿A dónde va el Barcelona?
El Barcelona utilizará su éxito en LaLiga como una base para seguir construyendo. Buscarán continuidad en la dirección técnica con Xavi, toda una leyenda del club, en el banquillo (el presidente Joan Laporta ha revelado sus planes para renovar su contrato, que se vencerá en 2024), pero con la intención de refrescar la plantilla. Aún está por verse hasta qué punto pueden lograrlo.
El Barça se encontraba en una posición similar el pasado verano y a pesar de ello, logró invertir más de €150 millones en nuevos fichajes gracias a la venta de ganancias futuras por derechos de transmisión y una porción accionaria de su productora interna Barça Studios. Posteriormente, surgieron informaciones que indicaban que el Real Betis pensaba hacer una operación similar y LaLiga respondió implementando ocho nuevas normas para limitar los efectos que las ventas de activos podrían tener sobre las masas salariales en el futuro.
A pesar de este panorama, el Barça sigue apuntando hacia posibles fichajes, mediante el trabajo de sus directores deportivos Mateu Alemany y Jordi Cruyff, que se concentran particularmente en agentes libres. ESPN ya ha revelado el acuerdo verbal que tiene el Barça para fichar al zaguero del Athletic Club Inigo Martinez. Asimismo, mantienen negociaciones para contratar al mediocampista del Manchester City Illkay Gundogan tras el vencimiento de su contrato. Ambos jugadores, que tiene 31 y 32 años respectivamente, aportarían profundidad y experiencia, mientras que el Barça mantiene su opción para fichar permanentemente al extremo del Atletico Madrid Yannick Carrasco por €15 millones.
También hay interés en recuperar a Messi cuando termine su contrato con el Paris Saint-Germain este verano, según indican fuentes a ESPN. No obstante, aún no se ha producido una oferta formal. Los hinchas corearon su nombre en el minuto 10 del encuentro del miércoles, justo una semana después de que el vicepresidente del Barça Rafa Yuste confirmó que el club se mantiene en contacto con el entorno del jugador.
Sin embargo, todo depende de las reglas de Fair Play Financiero de LaLiga. Actualmente, el Barça no puede inscribir los nuevos contratos de Gavi, Ronald Araújo y Marcos Alonso, mucho menos registrar fichajes posteriores. Una nota periodística indicó que el Barça ofreció a Martínez y Gundogan incluir una cláusula que les permita irse cedidos, ganando el mismo sueldo pactado con el club culé, en caso de que no puedan ser inscritos por los catalanes.
Por ende, antes de que lleguen las altas, debe haber bajas. El capitán Sergio Busquets es un jugador con sueldo cuantioso y que se quedaría sin contrato este verano. A pesar de ello, el club tiene interés en retener al mediocampista de 34 años, aunque con una reducción salarial. El veterano lateral izquierdo Jordi Alba, que empezó el encuentro del miércoles contra el Madrid como suplente sin ser utilizado, está comprometido hasta 2024 pero ha sido firmemente desplazado por el adolescente Balde en los planes de Xavi. En cuanto a fichajes, el Barça podría verse obligado a tomar algunas decisiones difíciles. En un mundo ideal, los cedidos Clement Lenglet, Samuel Umtiti y Abde Ezzalzouli se irían permanentemente por unos pases decentes, junto con algunos jugadores del primer equipo, para recaudar dinero. La realidad es que deben mantenerse abiertos a recibir ofertas por otros jugadores.
En el ataque, el Barça tiene mucha profundidad por la banda derecha, con Dembélé, Raphinha y Torres prefiriendo jugar en dicha posición. A la izquierda, Ansu no logra mostrar todo el potencial que tenía previo a sus lesiones. Su padre Bori ha dicho que el precoz delantero debería salir del Barcelona para jugar más minutos. Pero ¿estaría dispuesto el Barça a dejar ir a un jugador que recibió el dorsal 10 de Messi y fue promocionado como un talento único en su generación con su club y selección? Aún tiene 20 años, y eso puede justificar el positivismo dentro del Barça. Pedri (20), Gavi (18), Balde (19), Koundé (24), Araújo (24), De Jong (25), Dembélé (25) y Christensen (26) son todos jóvenes y forman la columna vertebral de una plantilla con talento.
La captación de talentos alrededor de esa base debe ser astuta, porque una repetición de la actual temporada y sus fracasos en grandes escenarios podría catalogarse como fracaso para la próxima. Todo depende de lo que suceda fuera de la cancha y que el club obtenga la estabilidad financiera cuando se reanude el mercado de fichajes.
