El entrenador del Real Zaragoza, David Navarro, confió este miércoles que Esteban Andrada, el meta argentino del equipo, está "dolido" por lo sucedido en los momentos finales del derbi aragonés de la Segunda división española disputado el domingo ante el Huesca, cuando el arquero le dio un puñetazo al jugador azulgrana Jorge Pulido, tras ser expulsado.
"Ahora mismo, lo que me preocupa es la persona; todos los días hablamos, él está dolido por lo que sucedió. Creo que es un ser humano, aunque lo podamos olvidar, ha cometido un error, lo va a pagar y ya está", explicó en rueda de prensa el técnico sobre Andrada, que se enfrenta a una sanción de hasta 15 partidos.
Navarro también señaló que el vestuario "está bien" y que, en esa situación, hubo personas que se comportaron "mejor" y otras, "peor", aunque se mostró "orgulloso de cómo reaccionó el bloque".
"La gente entró a defender a su compañero, a intentar que lo dejaran de golpear entre todos y creo que es lo que había que hacer. También saben que eso no se puede admitir y lo sabe Esteban y, a partir de ahí, ¿qué hacemos? ¿cavamos una tumba y echamos a una persona viva dentro? No tiene ningún sentido", aseveró.
Navarro responde a Tebas
También se refirió el técnico blanquillo a las palabras del presidente de LaLiga, Javier Tebas, que este martes dijo que Andrada "debería recibir una sanción de varios meses sin jugar”.
Al respecto, destacó que siente "mucho respeto" por Tebas, del que conoce "la seriedad con la que trabaja", aunque añadió que le habría gustado que, "hace 15 meses", el presidente de LaLiga "hubiera sido tan contundente" con lo que le sucedió cuando ejerció de manera interina como entrenador del Zaragoza.
Navarro se refirió con ello de forma velada a lo acaecido a finales de 2024, cuando fue sancionado con cuatro partidos de suspensión tras la trifulca que vivió con el entonces técnico del Racing de Ferrol, Cristóbal Parralo.
Sin embargo, lamentó que: "Hace 15 meses nadie salió a echarme un cable de LaLiga".
Navarro también se mostró de acuerdo con las críticas vertidas el lunes por el club por el arbitraje en el encuentro ante el Huesca.
Específicamente, refirió que el colegiado Dámaso Arcediano pitara el final del partido antes de que pasaran los 40 segundos que, según escuchó el técnico, se había comprometido a prolongar para la última acción del duelo, una falta a favor del Zaragoza: "El árbitro tenía que haber sido mucho más escrupuloso", recalcó.
