Los dos clubes más grandes de España inician una nueva batalla por LaLiga, ambos con caras nuevas, y en el caso del Madrid con el regreso de Mourinho y fichajes de peso.
Ha pasado un mes desde la final de la Copa del Mundo, en la que España superó a Argentina en la prórroga, y muchos de los jugadores de aquel partido volverán a enfrentarse ahora que la temporada 2026-27 de LaLiga arranca de lleno.
La temporada comenzó el fin de semana pasado sin que el Barcelona ni el Real Madrid entraran en acción; ambos clubes —protagonistas del Clásico— debutan este fin de semana: el Madrid se mide al Espanyol el sábado, mientras que el Barça, vigente campeón, se enfrenta al Elche el domingo.
Ha habido más movimientos de verano de lo habitual en ambos equipos: el Madrid estrena entrenador y, entre los dos clubes, han invertido casi 400 millones de euros en el mercado de fichajes, con la posibilidad de que lleguen más incorporaciones.
Los especialistas en futbol español de ESPN —Alex Kirkland, Graham Hunter, Sam Marsden y Sid Lowe— responden a las preguntas clave ante el debut de los dos clubes más grandes de LaLiga.
¿Qué ha hecho el Barcelona en el mercado de fichajes?
Marsden: El Barcelona ha estado muy activo en el mercado de fichajes, y las fuentes de ESPN dentro del club indican que aún no han terminado.
El fichaje estrella es Rodri, ganador del Balón de Oro del Mundial con España, quien llega procedente del Manchester City en una operación valorada inicialmente en 60 millones de euros.
El centrocampista aportará ese liderazgo en la medular que, según el técnico Hansi Flick, faltó la temporada pasada. Guiará a los jóvenes jugadores del Barça durante los partidos, protegerá a la línea defensiva y dará mayor velocidad a las transiciones de juego.
La incorporación de Rodri al centro del campo supone una evolución para una posición que el Barça ya tenía bien cubierta. En ataque, por el contrario, se ha producido una revolución. Anthony Gordon (70 millones de euros), Karim Adeyemi (22 millones) y Jesse Bisiwu (8.5 millones) han llegado para sustituir a los salientes Robert Lewandowski, Ferran Torres y Marcus Rashford.
A pesar de estas incorporaciones, fuentes del club han confirmado a ESPN que el Barça aún dispone de recursos económicos para fichar a un "9" este verano. Julián Álvarez, del Atlético de Madrid, era su objetivo prioritario, pero ante la negativa de su rival en LaLiga a traspasar al internacional argentino, se han visto obligados a buscar otras opciones.
En defensa, de momento, todo sigue igual. João Cancelo se ha incorporado en propiedad, tras haber estado cedido en el club la temporada pasada. Ronald Araújo también se ha marchado, al igual que el portero Marc-André ter Stegen, pero el resto de la zaga permanece inalterada por ahora.
El Barça revalidó el título la temporada pasada y amplió su ventaja sobre el Real Madrid. ¿Podría estar ante el inicio de una era de dominio?
Hunter: A los lectores acostumbrados a que proponga ideas (metafóricamente, al menos) en grandes letras rojas y mayúsculas —ya que nunca me faltan opiniones firmes ni reparos a la hora de expresarlas— quizá les sorprenda mi reticencia en este caso. A decir verdad, me muestro escéptico ante esta hipótesis.
En las dos últimas temporadas, el Barça ha impulsado la calidad, la reputación y el palmarés de varios jugadores; sin embargo, francamente, tanto el Madrid como el Atlético se han quedado atrás, han convivido con el caos, han luchado por sacudirse la mediocridad y han dejado vía libre al conjunto azulgrana en LaLiga.
Su cantera, La Masia, sigue siendo prodigiosa, y el Camp Nou pasará gradualmente de ser un lastre financiero a convertirse en una fuente de ingresos y en un escenario que genera un ambiente único. Si el Barça logra incorporar a un Rodri en plena forma a sus filas, estaría dispuesto a reconsiderar mis reticencias.
Sin embargo, recuerdo el agotamiento mental, físico y emocional que sufría el técnico Flick al final de la temporada pasada. Ahora, debe enfrentarse a la presencia psicológica corrosiva y a la presión que ejerce José Mourinho desde el banquillo del Madrid. También tengo en cuenta lo precaria que sería la situación del Barcelona si el portero Joan García sufriera una lesión, o si el equipo no lograra compensar la enorme pérdida de goles derivada de la marcha de los delanteros Lewandowski y Torres.
¿Una era de dominio? Me parece una afirmación exagerada, demasiado optimista. Es algo que no podrían reivindicar a menos que ganen su primera Champions League en más de diez años, algo que no creo que suceda esta temporada.
¿Qué ha hecho el Real Madrid en el mercado de fichajes?
Kirkland: Ha hecho mucho —con seis incorporaciones—, aunque al final este mercado podría quedar marcado por lo que no hicieron: no lograr el fichaje de Rodri. Más allá de eso, la afición madridista no puede pedir mucho más.
El joven extremo Yan Diomande es un fichaje ilusionante y récord para el club —125 millones de euros más variables— que cubrirá la única carencia ofensiva del equipo la temporada pasada: la banda derecha. El lateral izquierdo Marc Cucurella, fichado por 60 millones, demostró en el Mundial que es uno de los mejores en su puesto y supone una mejora importante para el Madrid. La llegada del centrocampista Bernardo Silva a coste cero es una decisión obvia y acertada, aunque queda por ver si podrá asumir el rol de Rodri en la medular.
Carlos Espí fue el mejor delantero joven de España la temporada pasada y será un revulsivo ideal cuando el equipo necesite un gol. El valor del central Ibrahima Konaté —que también llega libre— dependerá de qué versión del jugador reciba el Madrid: la de la temporada pasada, propensa a cometer errores, o la de su etapa anterior, cuando se mostraba imponente. Por último, para el lateral derecho llega Denzel Dumfries procedente del Inter de Milán por 20 millones de euros, aunque no estoy tan seguro de que tenga la calidad necesaria.
El nuevo entrenador, José Mourinho, a pesar de haberlo negado públicamente, sigue queriendo fichar a un centrocampista y a otro defensa. Habrá que ver si el club le concede lo que pide. Cabe destacar también que el Madrid ha ingresado una suma importante con las salidas de este verano, logrando buenas operaciones por los jóvenes Gonzalo García, César Palacios y Jacobo Ortega.
¿Ha apostado el Madrid todo a la carta de Mourinho para evitar una tercera temporada sin títulos importantes? ¿Funcionará? ¿Qué pasará si no es así?
Lowe: El regreso de Mourinho se debió a la nostalgia. Lo que ocurre con la nostalgia es que uno tiende a aferrarse a los buenos momentos, mientras que los malos se desvanecen. En el fondo (o no tan en el fondo), Florentino Pérez —presidente del club tras ser reelegido— siempre quiso que volviera Mourinho, prácticamente el único entrenador que realmente le gustó. Sin embargo, algo siempre lo frenaba.
El final de la etapa de Mourinho en el Madrid, entre 2010 y 2013, fue verdaderamente desagradable, y su trayectoria posterior no lo situaba precisamente como candidato para ocupar el banquillo madridista este verano.
Pero dos años sin un solo título —dos años viendo al Barcelona ganar LaLiga, dos años de crisis interna— pudieron más que eso. La situación recordó a aquella de hace 15(!) años, cuando se recurrió a Mourinho por última vez.
En el Madrid hace falta un hombre de carácter fuerte, un líder. Su papel consistirá en imponerse, en forjar una identidad colectiva única y en hacerlo por la fuerza si fuera necesario. ¿Funcionará? Bueno, contará con una autoridad de la que carecieron sus predecesores y con la personalidad que a algunos de ellos les faltó.
El Madrid ha realizado grandes inversiones y, aunque eso no incluye al mediocentro defensivo que tanto desean, resulta difícil mirar a ese equipo y no imaginar cierto éxito. Kylian Mbappé, Jude Bellingham, Diomande, Vinícius Júnior. También es posible imaginar que todo salte por los aires, sobre todo porque los problemas van más allá del banquillo.
En realidad, todo puede depender de cómo se defina "funcionar": todavía se puede debatir sobre el balance general de su anterior etapa, con opiniones que llegan a conclusiones radicalmente opuestas. Una postura, defendida por el presidente Pérez, sostiene que Mourinho sentó las bases de los títulos de Champions League posteriores; que su supuesto tratamiento de choque fue el inicio de todo, aunque hubiera víctimas por el camino. Es probable que haya víctimas, por supuesto. Así que tal vez "gane" incluso si no gana.
Si no gana... siempre puede ser despedido. Solo que, con Mourinho, no se apretará el gatillo tan rápido ni tan fácilmente como se hizo con otros entrenadores considerados prescindibles. Y entonces, ¿qué? Siempre pueden llamar a Carlo Ancelotti o a Zinedine Zidane.
Mbappé ganó su segunda Bota de Oro del Mundial este verano, pero Yamal levantó el trofeo. ¿Quién está mejor posicionado para tener una mejor temporada?
Marsden: El ecosistema de Yamal en el Barcelona parece más saludable. Aunque en ataque cuenta con el complemento de jugadores como Raphinha, y con Rodri y Pedri operando por detrás, existe un consenso en la plantilla de que él es la estrella al afrontar su última temporada como adolescente. Esa sensación no siempre es la misma en el bando rival del Clásico, donde Mbappé compite por el protagonismo con Vinícius, Bellingham y, tal vez en un futuro próximo, Diomandé.
A pesar de ello, Mbappé ha registrado cifras increíbles en el Madrid, ganando el Pichichi (máximo goleador de LaLiga) en cada una de sus dos temporadas en el club y marcando 86 goles en 103 partidos. Sin embargo, esas dos temporadas terminaron sin títulos, por lo que la tarea de Mourinho esta campaña es lograr que sus delanteros estrella adopten una mentalidad más colectiva, algo que debería beneficiar a todos a largo plazo.
Yamal, por su parte, ha mejorado constantemente año tras año. La temporada pasada, sus 27 participaciones directas en goles en LaLiga (16 goles y 11 asistencias) solo fueron superadas por las de Mbappé (25 goles y 5 asistencias) y cabe esperar que, si las lesiones lo respetan, siga mejorando. Mbappé también tiene capacidad para marcar más, pero a menudo ha quedado por detrás de Yamal tanto a nivel de clubes como de selecciones (Francia perdió ante España en las semifinales del Mundial de este verano y de la Eurocopa 2024).
Se plantea así una narrativa fascinante, con ambos como rostros indiscutibles de una rivalidad a la que quizás le faltaba chispa desde la era de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
¿Ya ha arrancado el Atlético de Madrid? ¿Podría ser este su año?
Kirkland: Es una pregunta que nos hacemos cada temporada, y parece que la respuesta es siempre la misma. ¿Podría ser su año? Sí. ¿Lo será? Probablemente no.
La regularidad del Atlético bajo la dirección de su veterano entrenador, Diego Simeone, es admirable —han terminado entre los cuatro primeros en las 14 temporadas y han ganado LaLiga dos veces—, y esperar mucho más no es realista. El Atlético ha rendido por encima de sus posibilidades con Simeone. Su masa salarial sigue siendo inferior a la del Barcelona y considerablemente menor que la del Madrid, lo que significa que no compiten en igualdad de condiciones con los dos grandes.
Han incorporado jugadores útiles, como Alejandro Grimaldo —quizás la solución tardía a la búsqueda interminable de Simeone de un lateral izquierdo de su agrado—, el capitán del Tottenham Hotspur, Cristian Romero, y Lee Kang-In. Por ahora, retienen al delantero Julián Álvarez, cuya llegada al Barcelona parece cada día menos probable. "Cuando cierre el mercado, sabremos qué tenemos", dijo Simeone esta semana. Tiene razón: esperemos a juzgar al Atlético entonces.
El escenario más probable es un equipo que debería terminar tercero, aunque aspire a más. Estarán muy pendientes de la Champions League, ya que la final de esta temporada se disputará en su estadio, el Metropolitano.
¿Quién ganará el título?
Hunter: El Madrid. Desconfío profundamente de Mourinho y del impacto negativo que su personalidad volátil puede tener en una plantilla, algo que se ha visto en muchas de sus temporadas recientes por Europa. No obstante, creo que el Madrid ha fichado muy bien y ha resuelto un buen número de los problemas principales con jugadores que les estaban causando dificultades. En los últimos dos años, se dejaron muchos puntos contra rivales a los que un Madrid fuerte normalmente debería ganar; creo que esa tendencia cambiará.
El Barcelona tiene, obviamente, calidad suficiente para echar por tierra este pronóstico, pero sospecho que el club catalán estará aún más centrado en Europa este año y, por tanto, doy una ligera ventaja a los blancos.
Lowe: Si retomamos la situación donde la dejamos, la respuesta tiene que ser el Barcelona... Pero, a pesar de todos los defectos del Madrid, ¿es tan improbable que reduzcan la distancia este año? ¿Puede el Madrid volver a hacerlo tan mal como el año pasado? No lo creo.
El Madrid no necesita cambiar gran cosa para recuperar los puntos que perdió el año pasado, aunque no llegue a alcanzar el nivel del Barcelona. Los Clásicos no siempre deciden los títulos; basta con ganar al resto de los equipos —algo que, en realidad, deberían hacer— para que sea suficiente. Dejando a un lado por un momento los aspectos puramente futbolísticos, la llegada de Mourinho —más allá de los posibles problemas o del espectáculo mediático que pueda generar— supone, al menos en teoría, el deseo de un cambio de cultura que el club necesita.
Parece que algunos cambios muy sencillos en la cultura del Madrid podrían marcar una gran diferencia. La derrota también influye en eso, en cierta medida; genera una nueva mentalidad. El Mundial ya ha quedado atrás (personalmente creo que fue un factor el año pasado) y la mentalidad ha cambiado. Sigue habiendo un vacío evidente en el centro del campo, pero pueden sobreponerse a ello en LaLiga.
También me planteo la cuestión de los casi 60 goles que ha perdido el Barcelona, sumado al posible fracaso a la hora de suplirlos con Álvarez. (Quizás noten que no he mencionado en absoluto al Atlético; me temo que no tengo mucha fe en ellos).
Me inclino por el Madrid... aunque por poco.
Kirkland: Me decanté por el Madrid a principios de verano, aunque fue cuando pensaba que iban a fichar a Rodri. Aun así, mantengo mi apuesta. El Barcelona ha sido mejor equipo en las dos últimas temporadas —y por lo general de forma aplastante en los enfrentamientos directos de los Clásicos—, pero la diferencia de puntos entre ambos (ocho en la 2025-26 y cuatro en la 2024-25) no ha sido tan grande, teniendo en cuenta el caos interno en el Bernabéu. Mourinho no es mi entrenador ideal, pero puede solucionar muchos de los problemas del Madrid.
Han reforzado el equipo notablemente en el mercado de fichajes. El Madrid tendrá más hambre de títulos que el Barça, que —y coincido con Graham en esto— pondrá el foco en la Champions League.
Marsden: El Barcelona. Aunque se han movido mucho este verano, al igual que el Madrid, hay mayor estabilidad en la plantilla. En mi opinión, Rodri supone una mejora enorme para ellos, incluso si un centrocampista no era una necesidad imperiosa, y a Yamal todavía le queda mucho margen de progresión.
Al no conseguir a Rodri, creo que el Madrid tampoco logró solucionar el mayor problema de su plantilla. El Barça sigue necesitando un delantero, pero aun sabiendo que el Madrid es capaz de arrasar a la mayoría de sus rivales en España —y pese a los problemas que preveo con Mourinho y las personalidades fuertes del vestuario—, los considero favoritos.
