MADRID -- Sergio Ramos quiere jugar el Clásico. Tras sufrir una recaída en la lesión en el hombro durante el encuentro del Real Madrid el domingo pasado, el defensa central se sometió este martes a una resonancia magnética en una clínica madrileña y, a falta de confirmación oficial, tendría luz verde de los médicos para volver a infiltrarse para disputar el clásico frente a Barcelona.
Sin embargo, el central será baja tras el encuentro que se disputará el próximo 21 de noviembre en el Santiago Bernabéu, pues existe el riesgo de que tenga que ser sometido a una cirugía, toda vez que las pruebas realizadas este martes habrían revelado que padece una rotura de ligamentos en la articulación de una clavícula.
De hecho, algunos medios españoles aseguran que el central tendrá que pasar por el quirófano tras el encuentro y estaría de baja hasta enero, pues requeriría un tiempo de recuperación de hasta seis semanas.
No obstante, ha trascendido que el andaluz desea seguir un tratamiento más conservador y podría evitar someterse a la operación. De cualquier modo, tendrá que parar varias semanas para permitir que el trabajo de rehabilitación tenga resultado, pues parte del problema radica en que ha jugado infiltrado.
Cabe destacar que Sergio Ramos es una de las voces cantantes en el conflicto entre el plantel del Real Madrid y el jefe de servicios médicos, Jesús Olmo.
El malestar de los jugadores, que no confían en el médico, se agravó cuando despidió al fisioterapeuta Pedro Chueca –quien sigue atendiendo a varios jugadores en su clínica privada, entre ellos Ramos– y volvió a salir a la luz el mes pasado debido a la elevada cantidad de lesiones y recaídas que ha sufrido el plantel.
Tras el encuentro en Sevilla donde se volvió a lesionar, el central confirmó ante las cámaras de la televisión española que existe un problema con el cuerpo médico.
“No es momento ahora (culpar a Olmo). No voy a mentir, pero es una realidad que debemos intentar ayudarnos, llegar a final de temporada y poner los problemas encima de la mesa. Y entonces, cuando hablemos, los que podemos hablar más que otros, hablaremos", dijo.
Ramos se lesionó en el encuentro ante el Shakhtar del pasado 15 de septiembre tras una mala caída. En los dos meses que han transcurrido desde que se produjo la lesión, se ha perdido cuatro partidos y ha jugado infiltrado en cuatro ocasiones, lo que ha agravado su caso, pues ha sufrido ya tres recaídas, la última ocurrió el pasado domingo en el Sánchez Pizjuán.
Debido a sus dolencias, el capitán del Real Madrid, indiscutible en la selección, también se ha perdido las últimas dos convocatorias de Vicente del Bosque. No pudo participar en el cierre de la clasificación a la Eurocopa 2016 en octubre y se perderá los últimos partidos del años ante Inglaterra y Bélgica esta semana. En ambas ocasiones fue reemplazado por el también merengue Nacho Fernández.
