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Koeman vs Zidane. El héroe de Wembley enfrenta al genio de Glasgow

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¿Empieza a dejar dudas el Barcelona de Koeman? (3:43)

Alex Pareja y los expertos de Futbol Center analizan la derrota de los blaugrana ante el Getafe. (3:43)

BARCELONA -- Cuando Ronald Koeman se convirtió en leyenda del Barcelona en Wembley, en 1992, Zinedine Zidane vivía sus últimos meses como futbolista del Cannes, con 19 años y preparando las maletas para irse a jugar al Girondins de Burdeos.

Cuatro temporadas después el holandés consumía en el Feyenoord sus últimos tiempos como futbolista y el francés, descartado por el presidente del Barça a pesar del interés de Johan Cruyff por su fichaje, se marchó a la Juventus. Nunca llegaron a enfrentarse en un terreno de juego... Tampoco en su faceta de entrenadores.

Este sábado, por fin, se verán las caras. ‘Tintín’ como técnico de un Barcelona al que pretende despertar de la pesadilla y ‘Zizou’ atareado en recuperar a un Real Madrid al que condujo a la gloria y a quien, por inverosímil que parezca, dos derrotas consecutivas han puesto en duda. Nada, sin embargo, les aparta de su hoja de ruta. Se diría, y no es una frase vacía, que están muy por encima de la actualidad porque si algo son, ambos, es leyenda viva de sus clubes.

En el Camp Nou, de camino entre el vestuario y el terreno de juego, luce una gran fotografía con los héroes de Wembley y el estadio londinense da nombre a una sala en la que se contempla el zapatazo de Koeman que desembocó en aquel éxito de hace 28 años; en el Bernabéu se destaca otra fotografía: en la antesala del vestuario se puede ver la volea imperial con la que Zidane marcó el gol que en 2002 significó una Champions inolvidable para el Madrid.

El destino, de una u otra forma, estaba escrito para que algún día dos personajes icónicos del futbol mundial cruzasen sus caminos en un terreno de juego. Protagonistas estelares de dos generaciones distintas como futbolistas, este Clásico inédito, sin público en las gradas pero sobrado de tensión en el césped, pondrá a prueba dos formas tan distintas como similares de ver el fútbol. Y es que hablar de Koeman o de Zidane no es cualquier cosa.

Curiosamente el francés tocó la gloria antes que el holandés en el banquillo. Apuesta arriesgada de Florentino Pérez en enero de 2016, cuando con un currículum breve y discreto como entrenador del Castilla (apenas 26 victorias en 56 partidos) el presidente le dio las riendas del Real Madrid sustituyendo a Rafa Benítez, Zizou respondió enlazando tres títulos de Champions y añadiendo uno de Liga, dos Mundiales de clubes y dos Supercopas de Europa.

Para Koeman el camino, mucho más largo, todavía no ha tocado techo. Desde su debut en el banquillo del Vitesse en 2000, el holandés dirigió a nueve clubes distintos antes de hacerse cargo de la selección de su país... Y llegarle, por fin, la oportunidad de volver a casa en plena tormenta.

Siempre tuvo al Barça en la retina, como lo demuestra que en cada contrato incluía una cláusula de escape con el Camp Nou como destino, pero no fue hasta el desastre de Lisboa que en los despachos del club azulgrana se decidieran por él.

Dos títulos de Liga con el Ajax y otro con el PSV, una Supercopa de Portugal con el Benfica y una Copa del Rey con el Valencia son los trofeos más destacados en el currículum del técnico holandés, cuya figura, a pesar de todo, es tan venerada por el entorno barcelonista como respetada en el vestuario. Nada que ver con su predecesor Quique Setién.

"Cuando ves a Koeman ves a alguien con una personalidad diferente, que sabe muy bien qué significa el Barcelona, que se hace respetar solo con su presencia, que impone...", relató a ESPN Deportes un ex jugador del club, para quien su llegada, en este momento preciso, es digna de elogio y una buena noticia para el club.

El respeto que impone el holandés en el Camp Nou no es muy distinto del que provoca el francés en el Bernabéu. La carta de presentación de ambos como futbolistas motiva que sus jugadores sepan que con ellos no valen las medias tintas y que cada consejo, orden o charla tiene un fondo y una motivación clara y concreta.

Como ocurría en su día con Johan Cruyff y las vacas sagradas del Dream Team, "no es lo mismo que a Messi le quiera convencer Quique Setién a que lo haga Ronald", confirmó el mismo ex jugador, convencido de que el ascendente del entrenador entre sus futbolistas tiene mucho que ver con su postura en el terreno de juego. "Esto es algo que va más allá de vídeos, informes, programas informáticos... Es algo que se palpa, que el jugador ve con sus ojos directamente".

DUELO DE ESTILOS

Lo que va transmitiendo desde hace dos meses Koeman en el Barça se conoce ya desde hace casi cinco años en el Madrid con Zidane, por más que la actualidad, rabiosa y cruel en su caso atreviéndose a poner en cuestión su futuro, no sea la mejor en primera persona.

El francés, que nunca ha perdido como entrenador en el Camp Nou (dos victorias y tres empates) y que como jugador solo lo hizo una vez en cinco visitas (con dos victorias y dos empates) planteará este primer Clásico frente al holandés con su habitual tranquilidad, sin dejarse llevar por un entorno alterado y tomándose el juego como una partida de ajedrez en el que el balón será tan protagonista como espera lo sean Benzema, Sergio Ramos o Courtois.

En el bando azulgrana el holandés, como no podría ser de otra manera, estará pendiente del papel de Leo Messi, de su encaje en el juego colectivo de un equipo más fuerte que el del pasado reciente, con mayor dosis de presión al rival, de juego más vigoroso, rápido y en el que la juventud se va haciendo hueco sin esperas... Por más que sepa, no es un novato, que un partido frente al Real Madrid, con todo lo que ello representa, es distinto a todo. Y puede, también, ser distinto a cualquier predicción.

Koeman vivirá su primer Clásico en el banquillo después de haberse enfrentado al equipo merengue en 14 ocasiones como futbolista del Barça. Seis victorias, tres empates y cinco derrotas alumbran sus números de la época del Dream Team, entre 1989 y 1995, con un 5-0 a favor y otro en contra como noches especialmente señaladas.

En el Camp Nou, con el 4 a la espalda, disputó 8 Clásicos con cinco victorias, dos empates y una sola derrota que, hoy, nadie quiere contemplar alrededor del club azulgrana.

Koeman-Zidane. El héroe de Wembley enfrentado a la figura de Glasgow. Dos leyendas que, por fin, se verán las caras en el primer Barça-Madrid sin aficionados en las gradas pero que, como siempre, provocarán la atención de todo el mundo del fútbol.