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Premier League: ¿cómo puede Chelsea frenar a este Arsenal voraz?

Los Gunners y los Blues ocupan los primeros dos puestos de la Premier League, pero la brecha que los separa es considerable y puede ser aún mayor.


Chelsea y Arsenal se enfrentan este domingo por la fecha 13 de la Premier League en un nuevo clásico londinense que los encuentra en las primeras dos posiciones de la tabla, pero ante un enorme punto de inflexión. El partido tendrá lugar desde las 13:30 (ARG, CHL, URU) y las 11:30 (COL, ECU, PER) y se podrá ver en vivo por el Plan Premium Disney+.

Aunque sea un solo puesto lo que hoy separa a los dos clubes más exitosos de la capital inglesa, la distancia en puntos es considerable. Con su goleada en el Derbi ante Tottenham el pasado domingo, los Gunners le sacan seis unidades a los Blues cuando ya se jugó un tercio de la liga.

Si esa brecha aumenta a nueve puntos, los dirigidos por Mikel Arteta generarían un abismo que al resto de la Premier League le será muy difícil recortar. Pero si los de Enzo Maresca consiguen la victoria en Stamford Bridge, la pelea por el título se abrirá de par en par una vez más, y desatará nuevas incertidumbres.

Un Arsenal que parece imparable

Después de tres años seguidos de muy buenas campañas que terminaron en frustraciones, todo se está encaminando para que sea el año de Arsenal. Todas las medidas que tomó el entrenador vasco, desde el armado del plantel hasta el estilo de juego que propone, parecen aprendizajes y respuestas directas a las críticas y falencias de los años anteriores.

Cuando a su equipo se lo criticaba por no tener suficiente profundidad en el plantel, tras el inspirado mercado de pases reciente aseguró que tengan por lo menos dos futbolistas para cada puesto. Cuando le cayeron cuestionamientos por no dejar de lado los jugadores surgidos en las inferiores, hoy Myles Lewis-Skelly, Ethan Nwaneri y Max Dowman (este último de apenas 15 años) son piezas de rotación constante en el equipo. Cuando se le achacaba que solo podía hacer goles de pelota parada, se convirtieron en el equipo con más tantos en juego abierto de toda la Premier League durante el mes de noviembre.

El más importante de los discursos que corrigió Arteta, no obstante, tiene que ver con la percepción que históricamente se tuvo de Arsenal. A partir de los últimos años de Arsène Wenger, los Gunners se acostumbraron a ser vistos como un equipo habilidoso y propositivo, pero que siempre le faltaba el componente extra para sobreponerse a escenarios adversos y triunfar en los grandes escenarios. Y esta nueva versión del equipo lo combatió con una racha de dos años sin perder con el resto de los equipos del llamado "Big Six" inglés y, recientemente, con un cómodo triunfo contra su eterno verdugo de Champions League, Bayern Munich, este miércoles.

Sin embargo, tanto puertas afuera como adentro, la percepción es que todas estas "pequeñas victorias" no tendrán gran valor hasta que el club las corone al final de la temporada con trofeos. Y aunque todavía falten dos tercios del curso, salir airoso de una seguidilla de dos clásicos citadinos con un equipo hasta entonces invicto de por medio sin duda significaría dar un paso gigante hacia ese objetivo.

Chelsea, al borde de alcanzar el siguiente nivel

Las dudas también sobrevolaron durante un largo período al Chelsea de Enzo Maresca. Las cuantiosas inversiones en un abundante número de jugadores que realizó la propiedad de BlueCo ejercieron una presión colosal para que arrojen resultados deportivos inmediatos, y esos resultados tardaron en llegar.

Su primer año a cargo del club representó un fracaso indisimulable, en el que cayeron del tercer al duodécimo puesto en la liga. Con Mauricio Pochettino al frente volvieron a Europa con una sexta ubicación, pero recién de la mano del italiano, exasistente de Pep Guardiola en Manchester City, se está comenzando a ver algo parecido al Chelsea que había acostumbrado a competir en todos los frentes.

Las claves de su consolidación consisten en lentamente disipar el drama que rodeaba lo que ocurría dentro y fuera de la cancha en el club. Situaciones incómodas como las del enorme número de futbolistas en el plantel fueron resueltas en silencio, dejando una base de futbolistas muy jóvenes, y el equipo fue consiguiendo sus objetivos de base para comenzar a construir, como volver a la Champions League y obtener la Conference League, un torneo donde la vasta diferencia de presupuesto entre los Blues y el resto de los equipos implicaba que ganarlo era casi una expectativa.

Pero de manera similar al Arsenal, lo que le faltaba al bicampeón de Europa eran noches memorables. Maresca fue el blanco de algunas críticas por el uso que le daba a algunos de sus dirigidos, como sus laterales que se metían hacia adentro y la disposición de Enzo Fernández, por quien pagaron 120 millones de euros, como llegador en lugar de creador de juego. La impresión que generaba era de un equipo funcional, no vistoso. Poco a poco esa narrativa también empezó a cambiar: primero con una paliza a un PSG recién campeón de la Champions para consagrarse en el primer Mundial de Clubes expandido, y luego el martes, con un categórico 3-0 ante un Barcelona que estuvo a las puertas de la gloria en el año anterior.

Dos mediocampos estelares

Sin duda, la mitad de la cancha será la zona donde los dos equipos ganen o pierdan el partido. Chelsea cuenta en Fernández y Moisés Caicedo, que juntos costaron más de 250 millones de euros, en una de las parejas de volantes de mayor calidad no solo de Inglaterra, sino de todo el continente europeo. Aunque tuvieron que pasar varios técnicos para encontrar su cohesión, el dominio físico del ecuatoriano y el olfato goleador del ex-River están demostrando ser un factor casi imposible de lidiar para los rivales.

Arsenal, por su parte, se vio obligado a hacer algunos cambios en su propia medular. Thomas Partey, ocupante del puesto y la camiseta número 5 en el último lustro, salió libre a fines de junio, pero su reemplazante, Martín Zubimendi, ya genera que el club no extrañe al ghanés en lo más mínimo. Mucho más limpio y efectivo para salir jugando y sin los errores de marca de su antecesor, el español le otorgó también una enorme libertad a Declan Rice para ejercer su influencia en todo el campo de juego. Junto a otro recién llegado, Eberechi Eze, la zona creativa Gunner también representa un aspecto fundamental de su buen pasar.

Los estilos de ambos mediocampos, a fin de cuentas, son los que determinarán el destino del choque. El equipo de rojo se acostumbró a dominar tanto la pelota como el territorio, pero está demostrando una capacidad para romper defensas profundas que antes se le hacía muy complicado. Es esa parcela, precisamente, la que todavía no termina de completarse en la otra vereda, que todavía tiene serias dudas sobre si su arquero Robert Sánchez deba continuar a partir del próximo curso, entre otras. Los patrones de ataque Blues son menos consistentes, pero Maresca buscará usar esa imprevisibilidad, basada en la habilidad de Estêvao y Cole Palmer, a su favor.

Este Chelsea vs. Arsenal llega en un punto clave de la temporada, que determinará el camino de los dos equipos más exitosos de Londres por el resto del año. Quien se quede con el encuentro habrá dado un enorme mensaje al resto de la liga sobre cómo se verá el futuro de corto plazo en el fútbol inglés. Las expectativas, por ende, están por los cielos.