BARCELONA -- Empezando por el Tottenham-Brighton y acabando por el Leicester-Liverpool, casualmente un duelo que puede sentenciar prácticamente el título, la Premier League volverá este jueves a centrar la atención futbolística de Europa. El legendario Boxing Day, el día que el fútbol se pensó para las familias y que se ha mantenido intocable en unas fechas navideñas que la Premier (y todo el fútbol profesional británico) vivirá a todo ritmo.
“Es un día muy especial en Inglaterra. Lo ves en la gente y aunque es difícil de gestionar para los futbolistas y sus familias, la tradición manda”. Entre 2012 y 2018 Bruno Saltor conoció de primera mano, como jugador del Brighton, el significado del Boxing Day y todo lo que le rodea “porque los entrenadores deben gestionar muy bien estas fechas... No es solo el partido del 26 de diciembre porque se juegan dos partidos en tres días y tres en una semana. Se tienen que programar con mucho tino las rotaciones para no perjudicar a los jugadores y, por encima de todo, a los equipos”.
El maratón comienza el 26. El día señalado y más mediático, y acaba, esta temporada, el 1 de enero, aunque por la televisión hay fútbol de Premier los días 26, 27, 28 y 29 de diciembre, y 1 y 2 de enero, cuando en Anfield se enfrentarán Liverpool y Sheffield United.
¿Cuándo nace la tradición? Nada menos que en 1889, se cumplen 130 años, en cuanto la Federación Inglesa (FA) decidió colocar el 26 de diciembre en el calendario liguero como un guiño directo a los aficionados, lo que se acabó convirtiendo en intocable.
El 26 de diciembre es día festivo en Gran Bretaña e históricamente era una fecha señalada en la que los trabajadores que habían servido en Navidad en casa de sus señores disfrutaban de la jornada en familia y acudían a la comida cargados con cajas de comida sobrante del 25 de diciembre. De esta manera, el 26 de diciembre comenzó a conocerse como el Boxing Day, el día de las cajas.
Así, para reforzar el ambiente familiar, la FA consideró ideal programar partidos el 26 de diciembre con el objetivo de congregar a las familias en los estadios y con el paso de los años, con la tradición ya impuesta, la organización fue puliendo lo mejor que pudo los detalles. Desplazamientos cortos, horarios, precios con descuentos para las familias... Y los aficionados acabaron por convertir la jornada en una fecha especial.
Tal es así que el éxito de público en el Boxing Day está asegurado, más allá de la trascendencia de los partidos o del protagonismo que pueda tener el equipo visitante. De acuerdo con cifras oficiales, la asistencia a los nueve partidos disputados en 2018 fue de 327,926 espectadores sobre una capacidad de 370,085, 88.61 por ciento... Pero si de la relación se saca al Tottenham, que jugaba sus encuentros en Wembley y apenas superando el 60 por ciento de su aforo, los números son bestiales, disparándose hasta 97.52 por ciento de asistencia, una cifra que se mantiene inalterable con el paso de los años. Valga como ejemplo que en 2017 alcanzó 97.49 por ciento, en 2014 fue de 97.36 por ciento y en 2010 de 97.51 por ciento.
“A veces piensas que la tradición está por encima de la salud de los futbolistas, pero lo llegas a entender cuando ves el ambiente en las gradas”, explica Bruno, que como futbolista disfrutó, y padeció, esta jornada en primera persona. Y ya sea en la Premier League o en categorías inferiores el éxito es el mismo.
Los doce estadios de Championship que acogieron partidos en 2018 totalizaron 283,166 espectadores sobre una capacidad total de 325,956, lo que significó 86.87 por ciento... y de ellos, Leeds y Sheffield United superaron 94 por ciento, rozando el lleno Norwich, Swansea o WBA.
“Los aficionados lo agradecen... Y aunque sería recomendable atender también a la salud de los futbolistas el Boxing Day es el fútbol de la gente, de las familias” sentencia el legendario ex capitán del Brighton, que ya no entendería un 26 de diciembre sin partidos.
