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¿Qué pasa con tus Diablos, Nacho?

El entrenador Nacho Ambriz ilusionó a su llegada a los Diablos Rojos, pero su presente no cumple con la expectativa que se tenía

Desde que supe de su llegada a la Dirección Técnica de los Diablos Rojos, estuve convencido de que el suyo, era el proyecto el indicado para devolverle el brillo a un equipo que hace rato, mucho rato diría yo, ha dejado de ser candidato al título de la Liga MX. Muchos recuerdan que cuando se hablaba del Toluca era para referirse a una escuadra siempre protagonista conformada por muy buenos jugadores y dirigida por técnicos capaces. Cada uno con su estilo, eso sí, pero con los argumentos necesarios para forjar un conjunto sólido y de respeto. Hoy es cada vez más frecuente hablar del pasado brillante y glorioso del que algún día fue el equipo más poderoso de México, que de su intrascendente presente.

Sí, me ilusionó saber que Nacho Ambriz se convertiría en el nuevo timonel escarlata aunque esperaba que se respetara la continuidad de su antecesor. Alguna vez hablé de él en este espacio y lo hice expresando mi reconocimiento a su gran capacidad. Si bien su llegada a la institución mexiquense fue precedida por el fracaso que experimentó en el Huesca de España, eso no menguó mi confianza en el ex seleccionado nacional mexicano. Al contrario, reafirmé mi idea de que su talento sería altamente beneficioso para una institución que en la última década ha visto desfilar varios entrenadores (algunos de ellos con segundas partes) que no fueron capaces de lograr un nuevo título. El haber llevado al León al campeonato y dirigir en su momento a equipos como Chivas y América fortalecieron mi esperanza de que esa experiencia fuera suficiente para tomar al Diablo por los cuernos, sacudirlo y volverlo otra vez fuerte, poderoso y ganador.

¿Cómo fue el inicio de Nacho? Lamentable. La actuación en la jornada 1 fue desastrosa. El 5-0 ante los Pumas fue absolutamente inesperado. El equipo padeció de una fragilidad espantosa en todas sus líneas. Si bien la plantilla se presentó con algunos jugadores que recién se habían recuperado de COVID-19, los que estuvieron en la grama del Olímpico Universitario dieron una de sus peores actuaciones de su vida. Hacía mucho rato que el equipo de la capital del Estado de México no iniciaba un torneo con una manita encima. Ambriz, que también recién salía del mal que ha dado origen a la Pandemia, quedó avergonzado y notoriamente apenado por tan humillante debut.

Para la jornada 2, Toluca recibió en casa a Santos Laguna. Los guerreros se fueron arriba en el marcador con gol de Preciado y antes de terminar la primera parte, el “Fideo” Álvarez empató para los escarlatas. En el segundo tiempo, los rojos (más bien naranjas por aquello del disruptivo colorismo que tanto gusta a algunos directivos) jugaron mucho mejor y aunque Santos estuvo cerca de empatar a 2, Rigonato se mandó un gol de bandera para poner el 3-1 definitivo y lograr así el primer triunfo del torneo.

Después de este tranquilizador debut en el Nemesio Diez, llegaron otro par de triunfos, ambos en calidad de visitante: 1-2 ante Mazatlán (gracias a la notable actuación del VAR que le enmendó la plana a un errático arbitraje de Óscar Macías) y 0-1 en el Alfonso Lastras Ramírez frente al Atlético de San Luis. El gol de vestidor marcado por Camilo Sanvezzo fue suficiente para liquidar a los potosinos que en la jornada previa le habían ganado 2-3 al América en la cancha del Azteca. La gran figura de los Diablos fue Luis García Palomera al atajarle de manera espectacular un penal a Germán Berterame.

Después del ignominioso debut ante la UNAM, hilvanar 3 victorias era lo mejor que le podía pasar al naciente proyecto de Nacho como entrenador Diablo. Sin embargo, lo que vendría a continuación desnudaría completamente a los mexiquenses quienes en este lapso habían anunciado la llegada del central chileno Valber Huerta, quien había triunfado en la Universidad Católica de su país. Apuntalar la defensa era un asunto de vital importancia para Ambriz y las cartas credenciales con las que llegó al fútbol mexicano el nacido en Melipilla auguraban mejores resultados para una defensa que mostraba serias deficiencias.

La visita de Cruz Azul a la también llamada Bombonera borró de golpe y porrazo las, hasta cierto punto, esperanzadoras sensaciones que habían dejado los tres triunfos al hilo. La paridad de fuerzas que mostraron ambos conjuntos en la primera parte en la que terminaron uno a uno, desapareció en el complemento con tres goles sin respuesta de la Máquina Cementera. El juego aéreo azul fue veneno puro para una zaga lenta, desubicada y exageradamente torpe que no pudo ante los embates de Carlos Rodríguez y “Chaquito” Giménez. Duro mazazo para los ilusionados aficionados que creyeron que el Diablo empezaba a pensar en grande en el presente torneo.

El siguiente duelo tuvo un significado especial porque enfrentó al Toluca con su “ex”, Hernán Cristante, flamante nuevo entrenador de los Gallos Blancos de Querétaro. En La Corregidora, otro ex diablo, Maximiliano Perg, puso el 1-0 en el amanecer del encuentro y cuando parecía que los tres puntos se quedaban en casa, una genialidad transformada en gol del uruguayo Leonardo Fernández logró igualar el marcador en el último suspiro del encuentro, evitando así la derrota y la sonrisa maliciosa que en sus adentros ya esbozaba “Nani”, a quien seguramente le habría gustado ganar este primer enfrentamiento ante el equipo de sus amores.

Los Xolos de Tijuana se presentaron el pasado martes en el marco de la jornada doble. La obligación de los Rojos era borrar la pésima imagen que habían dejado en su último partido en casa ante un rival que llegaba motivado por haberle quitado el invicto al campeón Atlas. El asunto es que después de la correcta anulación del gol marcado por Vanegas por una mano previa, el equipo fronterizo se encontró con un gol de Marcel Ruíz que volvió a exigirle a los choriceros, como había sucedido ante los cementeros, una pronta respuesta en el marcador la cual, para su fortuna, llegaría antes del primer tiempo por un autogol de Rivera. Sin embargo, la incapacidad ofensiva de los Diablos, aunada a su extraviada defensa permitió el gol de Joaquín Montecinos en la parte final del encuentro para propinarle al equipo fundado en 1917 su segunda derrota en fila como local y tercera del campeonato.

¿Qué nos deja la anterior relatoría? El reflejo de un equipo que no está funcionando y que acusa serias deficiencias en su defensa, en donde Óscar Vanegas sigue sin demostrar un ápice de las cualidades que lo trajeron a México y en la que Haret Ortega exhibe una notoria inmadurez y una preocupante lentitud que no sirve en esa zona del campo. La escasa actuación hasta ahora del refuerzo chileno Valber Huerta, disminuido por las lesiones, vuelve a poner en duda la asertiva contratación de los futbolistas foráneos que temporada tras temporada hace la directiva a la cual habría que pedirle una seria y profesional rendición de cuentas por haber contratado jugadores que no han dado resultados como Ian González o Braian Samudio, el paraguayo que se la pasa flotando en el campo y nos muestra muy poco alguna de las virtudes que lo llevaron a vestir la camisa de la selección nacional de su país. Afortunadamente para la institución, ya se fue Michael Estrada que acá, fallaba todas las que antes o después sí metería con la selección de Ecuador. Incluso, Pedro Alexis Canelo, flamante campeón de goleo del Clausura 2021, ha perdido su olfato goleador y se ha tirado a la hamaca dejando al equipo sin un verdadero referente de ataque. El “Lobo” Camilo Sanvezzo no ha sido hasta ahora la solución al ataque porque sigue acusando un lento proceso de adaptación.

Para agregarle una preocupación más a Nacho Ambriz ante este complicado panorama, Leonardo Fernández, el erróneamente llamado (por la directiva) “Hijo Pródigo” del Toluca, mostró una actitud equivocada (un altercado con Raúl “Dedos” López) en un entrenamiento previo al partido ante Tijuana. Desconozco la gravedad de dicha actitud pero para Ambriz fue lo suficientemente negativa como para dejarlo fuera de la convocatoria para dicho encuentro. Nadie es indispensable, esgrimió luego de la derrota ante los fronterizos. Sin duda, una decisión que no se tomaba desde los tiempos de Luis Alberto Islas aunque la información al respecto que ha proporcionado la directiva es nula.

Sin pelos en la lengua, Nacho ha dicho que su equipo no ha hecho bien las cosas y que ha habido un desorden total. Acepta que le ha costado mucho trabajo a los suyos asimilar su idea futbolística y que no han sido contundentes tanto en la defensa como en el ataque. Han aparecido bloqueos en sus jugadores que los hacen ver como si no supieran a lo que juegan. En fin, expresiones que en ningún momento intentan tapar el sol con un dedo pero que reflejan una honda preocupación suya por lo que hasta el momento han exhibido los choriceros en el #GritaMéxicoClausura2022 de la Liga MX.

Confirmo mi confianza en el proyecto de Nacho Ambriz, pero esto es de resultados. Si no, pregúntenle a los 7 técnicos que hasta ahora han sido cesados. La guillotina está muy sensible y filosa en México. Por ello, la directiva, cuerpo técnico y jugadores del Deportivo Toluca deben ponerse bien las pilas para salir de esta irregularidad que está sumiendo cada vez más en la mediocridad a los Diablos Rojos.