Desde la Cancha: América, 29 de mayo de 2005

Como olvidarme de esos momentos, tenía que dar una de mis mejores charlas técnicas. No me gusta dejar nada al azar y por eso práctico en todos los sectores de cancha, pero estando en mis silencios, me pongo a buscar las mejores palabras de aliento para mis futbolistas. Esa vez les conté del Gorrión y el Bosque.

En el bosque se desató un incendio y todos los animales empezaron a correr: jirafas, leones, elefantes... pero solamente un gorrión decidió bajar al estanque, mojar sus alas, emprender vuelo y derramar unas gotas de agua en el bosque. Uno de los elefantes le comentó, “Tienes que huír como los demás, te vas a quemar”, y el valiente gorrión contestó: “No, debo hacer lo que me corresponde, este lugar me ha dado TODO, familia, comida y felicidad, debo guardarle lealtad y tratar de salvarlo”.

Y así volvió a volar, bajar al río, mojar sus alas y regar gotas de agua en el bosque. Luego, cada uno de los animales, al sentirlo, fueron regresando uno a uno y comenzaron a complementar sus esfuerzos ayudando según sus condiciones, características y fuerza para apagar el incendio. Ante esta actitud, los grandes DIOSES dejaron caer una tormenta que apagó el fuego.

Con esa charla les pedí a los jugadores LEALTAD para nuestros sueños, en ese momento era lo único importante. Sabía que tenía que hacer varios movimientos, empezando por Kleber Boas, campeón de goleo individual en 2005, que estaba sancionado. Mi opción fue Aaron Padilla, quien respondió con los dos más hermosos goles que vi en su carrera.

No olvidaré al grupo de jugadores DESACOMPLEJADOS Y CONQUISTADORES. Todos atravesaban por grandes niveles de calidad como Guillermo Ochoa, el ‘Gringo’ Castro y su marca perfecta, Kevin Rojas ,Dulio Davino y esa visión periférica con la que notaba hasta el número de cervezas vendidas en la tribuna, el comandante Pavel Pardo, y Ricardo Rojas unos leones; Cuahtemoc Blanco y el ‘Piojo’ Lopez, ambos Pasaban por sus mejores momentos.Dignos Jugadores sobresalientes en cualquier parte del mundo, quisiera poder nombrarlos a todos...

Entre las curiosidades de quel día, recuerdo que Emilio Azcárraga se subió a la mesa de masajes y empezó a repartir premios y porras. Recuerdo también el momento en que nos abrazamos en el centro del campo y una reportera me comentó: “Profe Carrillo, le llama el presidente”, yo me atreví a pedir que me esperara porque claramente no creía que Vicente Fox me dedicaría unas palabras tras el triunfo. Pero sí me llamó y después le contesté.

Mi eterno agradecimiento a los jugadores y el plantel, al cuerpo técnico, a Roberto Basagasteguy, preparador fisico; al doctor Alfonso Días, a mis directivos Guillermo Cañedo White, Fernando Pérez Gavilán, Yon de Luisa, Mauricio Culebro, Manuel Lapuente y especialmetne al señor Emilio Azacárraga. Y gracias a mi personal de cocina, los especialistas de la cancha y mi masajista experto en poemas que siempre nos hizo más ameno el vieaje al estadio.

A todos ellos gracias por lograr un torneo con una racha de 32 encuentros oficiales de liga invictos. Gracias por ese título Campeón de Campeones en junio del 2005. Lo más hermoso de todo esto fue GANAR, nada como ser campeón, tú ganas lo que trabajas y posiblemente lo merezcas, pero NO ES ASÍ , son los grandes dioses, como dije en mi charla técnica, quienes dan el triunfo.

Siemrpe hay una dosis importante de fortuna, por eso es muy fácil decir soy campeón y gané, pero nunca hay que olvidar tú haces una parte y el titulo te lo dan los dioses, en mi caso fue San Miguel Arcangel.

Esto es, ‘Desde la Cancha’, para ESPN