Otras responsabilidades del puesto

El entrenador actual debe contar con la capacidad de hablarle en su idioma, tanto a futbolista como al directivo

MÉXICO -- Algo fundamental para desempeñar de forma eficiente cualquier responsabilidad dentro de un equipo de trabajo es estar consciente del lugar que tu rol ocupa dentro del organigrama de la institución. He notado muchas veces que los entrenadores ocupan la mayor parte de sus recursos en impactar a sus jugadores (la gente que tienen a su mando, debajo de ellos en la organización), pero poco invierten en comunicar sus ideas a la gente que manda.

Los técnicos somos solo una pieza más dentro del equipo, al final de cuentas somos empleados, y quien no actué de acuerdo a esta realidad se encuentra en clara desventaja.

Es verdad que si nos dedicamos a ser entrenadores, poco nos atrae lo que sucede en las oficinas. Somos más de cosas prácticas, dominamos mejor lo subjetivo y contamos con una sensibilidad para detectar aspectos muchas veces indescriptibles. Más allá de estas características, todas importantes para los entrenadores, resulta fundamental asimilar la posición que ocupamos. El entrenador actual debe de contar con la capacidad de hablarle en su idioma tanto futbolista como al directivo/dueño, y ambos lenguajes son completamente distintos.

No sé si sea casualidad, pero he notado que aquellos DTs que se sienten más cómodos con todo lo referente a los aspectos técnicos del deporte son los que suelen encontrar mayores dificultades para comunicarse con los que tienen el poder. Explicar o justificar algo “obvio”, “natural”, o simplemente que “siempre ha sido así” es todo un desafío y se debe de asumir tal, ya que quien manda/paga (directivo/dueño) debe, y seguramente desea, tener el conocimiento en su idioma de todo lo que sucede en la institución. Un directivo/dueño notificado, y con la información digerida de hacia a dónde se pretende ir, cómo se va a lograr y en cuánto tiempo, es un potente aliado para el entrenador.

En escritos anteriores desarrollé la idea sobre la importancia de que todos los miembros del equipo, desde jugadores hasta directivos, pasando obviamente por el cuerpo técnico, trabajen y alineen esfuerzos por el mismo objetivo (caso Leeds United). Sin lugar a dudas la mejor manera que todos puedan tirar hacia la misma dirección es el saber hacia dónde y cómo se va. Como entrenadores somos esclavos de los resultados, nada nuevo para quien lo lee, pero dejar únicamente que los resultados hablen por nuestro trabajo es demasiado riesgoso. Aquel entrenador que tiene la capacidad, previo al inicio del torneo en el plan general o al comienzo de la semana de trabajo para el siguiente partido, de explicar y asegurarse que quien tiene el poder entienda lo que se pretende podrá sustentar su trabajo en variables más controlables que los marcadores mismos.

Llama la atención como son los mismos entrenadores que entran y salen de equipos sin haber conseguido éxitos deportivos, aparentemente. Al mismo tiempo, existen generaciones de entrenadores emergentes que a pesar de su buena preparación, les es muy complicado hacerse de una oportunidad en la Primera División. Estos entrenadores, los que salen de un equipo sin pena ni gloria y a los meses son contratados una vez más, tengo la certeza que cuentan con la valiosísima habilidad de hacerle entender al directivo/dueño cómo se va a lograr el objetivo planteado. Muchas veces no importante tanto el contenido en la labor de venta, lo que realmente impacta es que el comprador sienta que “eso” le conviene.

De la misma forma que los entrenadores reconocemos que hay una forma especial para comunicarnos con cada uno de nuestros 25 jugadores, de acuerdo a sus características personales y al rol que desempeñan en el equipo, debemos de esforzarnos al máximo para que quienes tienen el poder, los que están arriba de nosotros en el organigrama, entiendan lo que pretendemos y las señales de que vamos por buen camino. Reconozcamos que los entrenadores estamos justo en la zona media de la organización, aquel que piense que estamos en la parte superior la labor le resultará con mayor complejidad.