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El debut de Obdulio con Uruguay: "¿Sabe lo que era la Celeste? Uno se ahogaba"

Un 29 de enero de 1939 el eterno capitán defendió por primera vez a su país en el Sudamericano de Perú. @Uruguay

Obdulio andaba comiendo uvas debajo de un parral en el Paso Molina cuando le dijo a un amigo si lo acompañaba a buscar plata a la sede de Wanderers. Era verano de 1939 cuando ambos partieron caminando, porque no tenían dinero, rumbo a la sede del Prado.

Cuando Obdulio Varela se aprestaba a ingresar al local se encontró con un dirigente de Wanderers que lo saludó y le dijo que lo estaban buscando desde la mañana. ¿Motivos? Lo habían citado a la Selección uruguaya que en 48 horas viajaba a Perú a disputar el Campeonato Sudamericano.

El libro “Obdulio, el último capitán” de Radamés Mancuso, narra con lujo de detalles la forma en que el legendario jugador se enteró de su convocatoria para defender a la Celeste.

“Sorpresa, confusión, enorme alegría, discreto pedido de dinero y risueña entrega de veinte pesos que se reparten los ávidos bolsillos de los dos amigos. De inmediato trámites de documentación para poder viajar. Papeles que normalmente demoran un mes en llegar a su propietario, conseguidos en menos de doce horas. Apuro radiante por ansiedad de viaje que no llegaba nunca. Preparativos nerviosos, urgencias que traicionan la calma, ansías de un vestuario vertiginoso con entrega de la camiseta soñada”, expresa la historia del capítulo destinado al debut de Obdulio con la Celeste.

El 29 de enero de 1939, Uruguay salió a la cancha a jugar su primer partido del Campeonato Sudamericano ante Chile con Horacio Granero; Manuel Sanguinetti y Ernesto Mascheroni; Erebo Zunino, Eugenio Galvalisi y Abdón Reyes; Roberto Porta, Aníbal Ciocca, Pedro Lago, Severino Varela y Adelaido Camaití.

Chile se puso en ventaja a los 3 minutos con gol de Raúl Muñoz. La celeste igualó el juego a los 19 minutos, con gol de Severino Varela, y a la media hora de juego Adelaido Camaití aumentó la cuenta. Pero la Roja igualó a seis minutos del final por intermedio de Roberto Luco.

Uruguayos y chilenos se fueron al descanso igualando 2 a 2. En el entretiempo se produjo el ingreso de Obdulio en lugar de Galvalisi. A los 73 minutos Oscar Chirimini puso el gol del triunfo uruguayo 3 a 2.

Años después, recordando su debut, Obdulio declaraba en Estrellas Deportivas de El Diario: “Fíjese que estando en Wanderers debuté en 1939 con la Celeste en el Sudamericano de Perú, jugando ante Chile. ¿Sabe lo que era la Celeste? Uno se ahogaba. Pesaban los recuerdos. Atrás estaba la gloria de Nasazzi y Lorenzo y no se podía perder. Un negrito chico como yo, que recién empezaba, escuchaba a los mayores hablar de la Celeste y el pasado, y se me ponía la piel de gallina”.