Moisés Caicedo fue la gran figura de la Selección de Ecuador en el empate de 1-1 contra Marruecos en el amistoso por la fecha FIFA.
Desde el primer segundo se vio al volante bastante activo, ganando terreno en el mediocampo e imponiendo su jerarquía en el terreno de juego. Supo controlar a Azzedine Ounahi y El Aynaoui, también se complementó con Alan Minda para cerrarle a espacios a Hakimi; al lateral del PSG le dieron poca salida e impidieron que pueda crear situaciones claras.
En el ataque también fue peligroso Moisés Caicedo y, como sucede en el Chelsea, el ecuatoriano también intentó con remate desde fuera del área y quedó cerca de convertir en dos oportunidades.
La personalidad de Moi estuvo a la altura de lo que exigía el combinado africano. En el complemento nunca perdió el hilo, recuperó pelotas clave y dio mucha ayuda en ataque y defensa. A pesar del gol que se dio por una desatención de la Tri, el nacido en Santo Domingo volvió a demostrar que está para ser uno de los máximos exponentes de Ecuador en el Mundial.
Moisés Caicedo disputó los 90 minutos, dio un pase clave, tuvo una precisión de pases del 90 %, ganó su único duelo aéreo y ganó cuatro de siete duelos en cancha; también aportó con cuatro intercepciones, dos despejes y seis recuperaciones.
Ecuador enfrentará el próximo martes a Países Bajos en el segundo amistoso de marzo.
