La selección de Perú cayó 2-0 ante Senegal en el primer amistoso de la era Menezes y si bien la derrota deja un sabor amargo, hubo rendimientos que confirmaron certezas e invitan a la ilusión de cara al futuro de la selección.
Sin Renato Tapia en la convocatoria, Erick Noriega estaba llamado a ser el '6' de Perú y cumplió con creces más allá de la dificultad que supuso el subcampeón de África. El volante de Gremio fue el bastión del mediocampo, estuvo atento para interceptar e iniciar las contras de Perú.
Ni Álex Valera ni Kenji Cabrera fueron solución en el ataque bicolor y siguieron al debe, todo lo contrario a Joao Grimaldo, que fue suplente, pero cuyo ingresó revolucionó a Perú y su personalidad y desparpajo le dio una inventiva que careció la selección en la primera parte.
Adrián Quiroz recibió la confianza de Mano Menezes y actuó como volante por derecha pese a jugar naturalmente en la primera línea del mediocampo. Pese a la dificultad del rival, el volante de Chankas CYC asumió la responsabilidad, se asoció, pisó área contraria y un zurdazo colocado suyo casi acaba en el descuento de Perú, pero el arquero de Senegal se lució todavía más para ahogarle el grito de gol.
Pedro Gallese, capitán de Perú, fue una certeza en el arco mientras que los experimentados André Carrillo y Yoshimar Yotún aportaron categoría y pausa en la volante, pero acabaron sobrepasados por el rival mundialista.
