Los entrenadores dejan una huella imborrable y son fundamentales en la historia de cada Mundial. Con sus decisiones, planteos y liderazgo desde el banco, son piezas clave en el recorrido de cada selección a lo largo del torneo. En ESPN repasamos quiénes son los directores técnicos con más partidos dirigidos en la historia de la Copa del Mundo, un ranking que reúne a algunos de los nombres más influyentes y exitosos del fútbol internacional.
Los entrenadores con más partidos en Mundiales
Helmut Schön (Alemania): 25 partidos
Con 25 encuentros dirigidos, Helmut Schön es el entrenador con más partidos en la historia de los Mundiales. Tras una etapa como futbolista e integrante del cuerpo técnico alemán, asumió como DT en 1964 y transformó a Alemania en una potencia constante del fútbol internacional.
Bajo su conducción, su país alcanzó la final de Inglaterra 1966, obtuvo el tercer puesto en México 1970 y se consagró campeona del mundo en Alemania 1974, con figuras legendarias como Franz Beckenbauer y Gerd Müller. Además, ganó la Eurocopa de 1972 y fue subcampeón continental en 1976.
Su ciclo concluyó en Argentina 1978, dejando un balance de 16 victorias, cinco empates y cuatro derrotas en Copas del Mundo.
Carlos Alberto Parreira (Brasil, Emiratos Árabes, Arabia Saudí, Kuwait y Sudáfrica): 23 partidos
Pocos entrenadores tuvieron una trayectoria mundialista tan extensa como Carlos Alberto Parreira. El brasileño participó en seis Copas del Mundo y dirigió a cinco selecciones diferentes, un recorrido que comenzó en España 1982 al frente de Kuwait.
Su mayor logro llegó en Estados Unidos 1994, cuando condujo a Brasil hacia su cuarto título mundial con un equipo más equilibrado y pragmático que los conjuntos brasileños de décadas anteriores. Más tarde también estuvo al mando de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Sudáfrica.
Parreira cerró su carrera mundialista con 23 partidos dirigidos, diez triunfos, cinco empates y ocho derrotas.
Luiz Felipe Scolari (Brasil y Portugal): 21 partidos
Luiz Felipe Scolari disputó tres Mundiales como entrenador y en todos llevó a sus equipos hasta las instancias decisivas. Su mayor éxito fue la conquista del título con Brasil en Corea-Japón 2002, donde la Canarinha ganó los siete partidos del torneo.
Posteriormente condujo a Portugal hasta las semifinales de Alemania 2006 y regresó al seleccionado brasileño para dirigir el Mundial de 2014, en el que alcanzó nuevamente las semifinales.
Con 21 encuentros mundialistas, acumuló 14 victorias, tres empates y cuatro derrotas.
Bora Milutinovic (México, Costa Rica, Estados Unidos, Nigeria y China): 20 partidos
La carrera de Bora Milutinović es única en la historia de los Mundiales. El técnico yugoslavo participó en cinco Copas del Mundo consecutivas y lo hizo al frente de cinco selecciones distintas: México, Costa Rica, Estados Unidos, Nigeria y China.
Especialista en potenciar equipos emergentes, logró clasificar a varios países a fases finales históricas y llevó a Costa Rica, Estados Unidos y Nigeria a superar la fase de grupos.
Aunque nunca peleó por el título, dejó una huella imborrable en la competición con 20 partidos dirigidos, ocho victorias, tres empates y nueve derrotas.
Óscar Washington Tabárez (Uruguay): 20 partidos
Identificado como pocos con una selección nacional, Óscar Washington Tabárez construyó una de las etapas más exitosas de Uruguay en la era moderna.
Tras dirigir al equipo en Italia 1990, regresó al cargo en 2006 y lideró una profunda transformación que devolvió a la Celeste a los primeros planos del fútbol mundial. Su mayor logro fue alcanzar las semifinales en Sudáfrica 2010, además de conquistar la Copa América de 2011.
En total dirigió 20 encuentros mundialistas, con diez triunfos, tres empates y siete derrotas.
Mario Zagallo (Brasil): 20 partidos
Mario Zagallo es una de las figuras más influyentes en la historia de Brasil. Campeón del mundo como jugador en 1958 y 1962, también alcanzó la gloria como entrenador al conquistar el Mundial de México 1970 con una selección considerada entre las mejores de todos los tiempos.
Además, condujo a Brasil al cuarto puesto en 1974 y regresó años más tarde para alcanzar la final de Francia 1998. También integró el cuerpo técnico campeón del mundo en Estados Unidos 1994.
Su legado mundialista como entrenador incluye 20 partidos, con 13 victorias, tres empates y cuatro derrotas.
